Jueves, 17 de Junio 2021
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Jalisco

Gastan millones, agotan acuíferos y no hay más agua

La zona metropolitana arrastra con un alto consumo de agua, acuíferos agotados y miles de millones de pesos gastados en proyectos fallidos

El Informador

En Jalisco ya se gastaron más de 23 mil 103 millones de pesos (MDP) en proyectos para traer agua a la metrópoli, pero pasaron tres décadas y no hay una nueva fuente de abasto.

En el sexenio de Ramírez Acuña se presentó el proyecto de la presa de Arcediano para aprovechar el agua del fondo de la barranca de Huentitán. Se invirtieron 700 MDP en estudios y compra de terrenos y casas, pero se canceló por costosa. Luego, Emilio González apostó a la presa El Zapotillo, aunque los amparos de pobladores mantienen suspendida la obra, que suma 13 mil MDP del Gobierno federal (sin contar indemnizaciones). Y la Presa El Purgatorio está frenada por falta de presupuesto, con un gasto de nueve mil 200 MDP.

Sólo queda vigente el acuaférico que se construye en avenida Las Torres, en Zapopan, con 203 MDP, aunque no es una nueva fuente de abasto, sólo redistribuirá el líquido en la ciudad para reducir los tandeos actuales.

Mientras tanto, los acuíferos están sobreexplotados en la metrópoli, detonando que Jalisco esté entre los primeros lugares en México en la materia.

Presa El Zapotillo. Frenada por amparos y resistencia de pobladores de Los Altos. EL INFORMADOR/S. Blanco

Jalisco, tercer lugar nacional con más acuíferos sobreexplotados

Pese a los 23 mil 103 millones de pesos gastados en proyectos para aumentar el abasto de agua, continúa la sobreexplotación de los acuíferos, principalmente en el Área Metropolitana de Guadalajara. 

El  Estado es el tercero a nivel nacional con 12 acuíferos en esta condición (junto con Coahuila), sólo detrás de Baja California y Chihuahua,  según información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Uno de éstos es el acuífero Toluquilla, que tiene un déficit de 75.7 millones de metros cúbicos anuales. Abastece a zonas de Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá y Juanacatlán. 

Ante la crisis en la presa Calderón, el lago de Chapala y los acuíferos son las principales fuentes de abasto en la metrópoli.

José Antonio Gómez Reyna, investigador del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo  de la Universidad de Guadalajara, explicó que el principal problema de los acuíferos es el desorden territorial de la ciudad, que les impide tener lugares de recarga de agua.

“En otras partes del mundo (los acuíferos) tienen una zona de amortiguamiento, sin casas, entonces cuando llueve el agua se filtra al suelo y hay permeabilidad, dependiendo el tipo de suelo. Aquí no. Tienen casas, fraccionamientos  y edificios alrededor, que hacen que el agua esté cada vez más abajo”.

Señaló que las consecuencias de la sobreexplotación de estos cuerpos de agua son muchas, principalmente estructurales, como los hundimientos o socavones que hay en la ciudad.

Mientras el Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua de Jalisco opina que la solución para el abasto de la ciudad es la infiltración y la recarga de acuíferos, así como la captación y aprovechamiento del agua de lluvia (que serían los complementos del lago de Chapala), continúa el derroche en el consumo del líquido. El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) registró un consumo de 212  litros diarios por persona al día  el año pasado,  pero se reportaron picos de hasta 221 litros por poblador, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda hasta 100 litros.

El mayor consumo se dio en la zona comercial 36, ubicada en El Bajío. Aunque sólo hay 33 cuentas, en promedio cada una gastó 18 mil 254 litros al día. Esta zona colinda con Periférico, Prolongación Santo Tomás de Aquino y avenida Vallarta, en el municipio de Zapopan. Otro punto con gasto elevado fue la zona 50, en el municipio de Guadalajara, con mil 332 litros al día en cada una de las siete mil 077 cuentas. Este espacio se ubica en la zona industrial Sur y es el cuadrante que colinda con Lázaro Cárdenas y las calles Juan de la Barrera, Pedro García y Colón.

Los acuíferos en problemas

Toluquilla, Cajititlán, Encarnación, La Barca, Lagos de Moreno, Jesús María, Altos de Jalisco, El Arenal, Unión de Guadalupe, San Diego de Alejandría, El Muerto y Jiquilpan.

CHAPALA-GUADALAJARA

A 30 años del acueducto

Desde que el acueducto Chapala-Guadalajara fue inaugurado en 1991, en Jalisco sólo se ha realizado un proyecto para aumentar el abastecimiento de agua para sus habitantes: el acuaférico en Zapopan, que será inaugurado en los próximos, pero no resuelve el problema de fondo.

Excepto por la ampliación de pozos de extracción o la rehabilitación del antiguo canal de Atequiza, los grandes proyectos para garantizar el agua para la ciudad han sido rechazados, ya sea por oposición ciudadana, inviabilidad técnica, así como omisiones de las autoridades.

Ahora, mientras se termina de construir el acuaférico (la apuesta del Gobierno estatal en el corto plazo),  el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) se encuentra en problemas para asegurar que todos los habitantes de la ciudad cuenten con el líquido,  pues desde marzo se aplican tandeos y  continuarán hasta que lleguen las lluvias en junio próximo.

Presa El Purgatorio. Sin presupuesto para terminarse. EL INFORMADOR/Archivo

Los grandes proyectos cancelados o frenados

Crédito Japonés

En 1998, José Luis González Velasco, entonces director del SIAPA, manifestó las ventajas de contratar un crédito por 250 millones de dólares para incrementar  la infraestructura hídrica del municipio y dejar de depender del temporal. El Congreso del Estado se opuso a su contratación y, meses después, la iniciativa fue retirada.

Presa de Arcediano

Durante el sexenio de Francisco Ramírez Acuña se presentó el proyecto de la presa de Arcediano para aprovechar el agua del fondo de la barranca de Huentitán, limpiarla y usarla en la ciudad. 

El proyecto fue “aplazado” por los altos costos de su construcción, luego de 700 millones de pesos que se invirtieron en estudios, compra de terrenos y casas (incluso el retiro del puente histórico en la zona).

Acueducto II

El acueducto Chapala-Guadalajara fue construido para que dos ductos operaran de manera alternada,  para prestarles atención o mantenimiento cuando fuera necesario. 

El que opera actualmente (que abastece el 60% de la ciudad) recibe atención periódica durante las temporadas vacacionales, pero en realidad tiene casi tres décadas sin revisión de fondo. 

Luego que grupos de oposición se manifestaran contra la construcción del segundo ducto, argumentando que “secaría” al lago de Chapala, el proyecto fue desechado en 2012 (año electoral).

Presa El Zapotillo

Construir  la presa en el municipio de Cañadas de Obregón  “es la única vía” para garantizar agua  adicional a Los Altos (de Jalisco), León (Guanajuato) y el Área Metropolitana de Guadalajara (a través del río Verde). Sin embargo, esto significaría inundar tres poblados: Temaca, Acasico y Palmarejo.

Antes de que la presa alcanzara los 80 metros de altura en la cortina, una suspensión judicial frenó el proyecto desde 2014.

Presa El Purgatorio

En junio de 2013 inició la construcción de la presa  y la planta de bombeo para captar el agua del río Verde y la presa de El Salto, para  luego  impulsarla a la metrópoli, permitiendo así que ingresara un caudal adicional. 

Sin embargo, por problemas con las empresas encargadas de su construcción, desde 2017 apenas se registra la mitad del proyecto. Ya  se invirtieron nueve mil 200 millones de pesos,  pero no hay recursos asignados por parte de la Federación.

LOS EFECTOS

Aplican tandeos

  • Desde marzo pasado, el SIAPA anunció tandeos en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Según justificó el director del organismo, Carlos Torres Lugo, es por la escasez en la presa Calderón, que abastece 14% a la metrópoli.
  • Aunque iniciaron un plan de redistribución en 123 colonias, este medio documentó 31 más que padecían la falta de agua. Dos semanas después, el SIAPA informó que el plan se aplicaría en 159 colonias.
  • El pasado 24 de marzo, el Gobierno estatal afirmó que, luego de un operativo realizado en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ese fin de semana comenzaría a observarse una disminución de los tandeos registrados en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.

Funcionan menos plantas

Las plantas de tratamiento de aguas residuales que operan en Jalisco son 112. Pero la cantidad está a la baja desde el año de 2017, cuando eran 138, según datos de la Comisión Estatal del Agua (CEA). 

Y del total, sólo la mitad cumple con la norma de contaminantes básicos, metales pesados y coliformes fecales.

Lo anterior repercute en la calidad del agua con la que se abastece al Estado. Al grado de que, a finales del año pasado, 140 colonias reportaron al SIAPA agua sucia saliendo de sus llaves.

Los reportes representan un aumento respecto a las 129 presentadas en 2019, según informó Carlos Torres Lugo, director del organismo. 

Entre los años de 2014 y 2018, la CEA dispuso de 460 millones 779 mil pesos para “contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los jaliscienses mediante la sustentabilidad del recurso hídrico”.

Mientras que en 2019 se pidieron 800 millones de pesos del crédito por más de cinco mil millones de pesos que aprobó el Congreso del Estado para plantas de tratamiento. Sin embargo, según datos de la Comisión, sólo se trata 64.4% del agua.

José Antonio Gómez Reyna, investigador de la UdeG, señaló que se debe a que “las fuentes siguen siendo las mismas y no tienen la capacidad técnica para hacer el tratamiento”. 

Agregó que no cumplen con la misma norma que marca los límites permisibles de calidad y los tratamientos de potabilización para uso y consumo humano (NOM-127-SSA1-1994).

Se solicitó una entrevista a la Secretaría de Gestión Integral del Agua y al SIAPA, pero no respondieron.

Padecen mala calidad del agua

Luego que distintas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara sufrieran por agua turbia, académicos de la Universidad de Guadalajara aseguraron que la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero ocasionó afectaciones en 48 colonias.  

Las colonias afectadas se encuentran ubicadas en los alrededores de la nueva ruta del transporte masivo. Por eso han reportado la presencia de agua amarillenta y con mal olor.

Alicia Torres, profesora de la Universidad de Guadalajara, señaló que “se mejoró la movilidad con la llegada de la Línea 3, pero sí tuvo un impacto (ambiental),  trajo consecuencias a un sistema (de agua) de por sí bastante vulnerado”.

Académicos refirieron que la causa son las obras que ocasionaron un daño en los acueductos del SIAPA, que entregan el servicio a las colonias afectadas. Por eso pidieron revisar la infraestructura para corregir fallas.

Presa de Arcediano. Cancelada por los altos costos. EL INFORMADOR/ A. Camacho

LA VOZ DEL EXPERTO

El desabasto continuará...

José Antonio Gómez Reyna, investigador  de la Universidad de Guadalajara.

Para abastecer de agua a Jalisco se han destinado más de 23 mil millones de pesos en obras;  sin embargo, la metrópoli sigue con problemas.

José Antonio Gómez Reyna afirmó que el desabasto continuará mientras no se considere cuánto puede aportar una cuenca antes de construir sobre ésta.

“Hay que ir al revés: primero hay que ver cuánta agua se puede aportar, cuáles son los usos que tiene toda la cuenca y, sobre eso, hacer el cálculo. Se hacen obras fuera de lógica técnica”.

Agregó que los cálculos deben integrar una proyección a futuro con relación a la población y el uso del  agua, además del cambio climático: “El problema es que hacen ocurrencias. Se debe definir cómo se comportará la naturaleza a 100 años”.

Acentuó que, para traer agua a la ciudad, en un inicio se debe poner a gente capaz en las áreas técnicas.

“No se trata de poner compañeros de escuela o amigos en lugares críticos, porque no tienen experiencia con relación a lo hidráulico. Es un problema de técnicos, de ingeniería”.

Además, resaltó que no se debe hacer un programa para tres años o un sexenio, sino uno continuo.

“¿Cuánta agua se tira en la ciudad? ¿Cuántos veneros se echan al drenaje? ¿Cuántos proyectos existen para retener estos caudales? ¿Qué programas hay de cultura de agua, de  eutilización y tratamiento? ¿Tenemos diferentes redes de agua de uso industrial y habitacional? Son parte de las preguntas”, reclamó el académico.

Compartió que, ante el desabasto de agua, se puede generar una crisis equiparable a la que se vivió hace unos meses con el oxígeno medicinal, porque la autoridad no se dio cuenta de haría falta. “No sabemos en las manos de quién estamos. Es muy importante que se presenten denuncias para saber y tomar en cuenta quiénes son las personas que están ahí,  por qué y cómo están operando”.

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