Miércoles, 30 de Noviembre 2022
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Málaga, sueño en la arena

La joya andaluza espera a todos los viajeros que decidan explorar el Sur de España

Por: Francisco González

Catedral de Málaga. Su fachada renacentista, incompleta pero espectacular ha sido espectadora de los grandes acontecimientos que ha visto la ciudad y sus pobladores durante siglos. EL INFORMADOR/F. González

Catedral de Málaga. Su fachada renacentista, incompleta pero espectacular ha sido espectadora de los grandes acontecimientos que ha visto la ciudad y sus pobladores durante siglos. EL INFORMADOR/F. González

Teatro Romano. Puedes visitar sus vestigios sin costo alguno. EL INFORMADOR/F. González

Teatro Romano. Puedes visitar sus vestigios sin costo alguno. EL INFORMADOR/F. González

El muelle. Una zona vibrante, vale la pena recorrerlo  muy temprano o al anochecer. EL INFORMADOR/F. González

El muelle. Una zona vibrante, vale la pena recorrerlo muy temprano o al anochecer. EL INFORMADOR/F. González

Centre Pompidou de Málaga. Con múltiples exposiciones contemporáneas en su interior. En la foto, “Un tiempo propio”, que actualmente está montada. EL INFORMADOR/F. González

Centre Pompidou de Málaga. Con múltiples exposiciones contemporáneas en su interior. En la foto, “Un tiempo propio”, que actualmente está montada. EL INFORMADOR/F. González

Colección Picasso. El museo cuenta en su planta baja con una excelente tienda de souvenirs. EL INFORMADOR/F. González

Colección Picasso. El museo cuenta en su planta baja con una excelente tienda de souvenirs. EL INFORMADOR/F. González

Jamón, embutidos y quesos españoles. Parte de la intensa e inmensa gastronomía de Andalucía. EL INFORMADOR/F. González

Jamón, embutidos y quesos españoles. Parte de la intensa e inmensa gastronomía de Andalucía. EL INFORMADOR/F. González

Cuando pensamos en destinos de playa vienen a nuestra mente las imágenes usuales del mar: aguas turquesas, mucho sol, sombrillas, una piña colada, el sonido de las olas y a la distancia un botecito con bañistas felices y bien tostados, todo aderezado con una puesta de espectacular. Enclavada en el Mediterráneo, Málaga (España) tiene todo lo anterior, pero es más, mucho más que un destino netamente marino.

Málaga, en la Comunidad Autónoma de Andalucía y al Sur de la nación ibérica, tiene una larga historia sobre sus hombros y de hecho es una de las ciudades más antiguas de Europa. Se cree que los fenicios llegaron a su costa allá por el año 800 a.C., atraídos por el buen clima y ser un magnífico puerto del Mediterráneo Occidental. Fueron ellos los que la llamaron “Malaka”, que se especula significa “factoría” o “sal” en su idioma.

Desde entonces, esta urbe se enriqueció con el paso de griegos, romanos, godos y árabes, quienes fueron dejando un legado cultural inmenso. Y aquí está lo que hace diferente a este destino de otros. Si bien cuenta con fastuosas playas y magníficos centros recreativos, lo que hace única a Málaga es su gigantesca faceta cultural, con museos, galerías y exposiciones que difícilmente podrían encontrarse en otros rincones del Viejo Continente o cualquier parte del mundo.

¿Qué te parece si comenzamos el viaje?

Una cálida belleza

Caminar por la calle Marqués de Larios (o calle Larios) es explorar el lado más suntuoso, comercial y divertido de Málaga. Nace en la Alameda Principal y su apertura en el siglo XIX permitió que la brisa marina “oxigenara” a la ciudad y le brindara aires limpios. Los edificios que la flanquean, simétricos y elevados, de balcones y ventanales amplios son un deleite a la vista, aunque invariablemente nuestra atención terminará en las plantas bajas.

Y es que nos encontramos en la vía peatonal a donde debes ir de compras. La calle Larios magnetiza los ojos con una oferta incontable de tiendas, cafeterías, restaurantes y tiendas con todo tipo de souvenirs, con franquicias tanto locales como globales, además de que usualmente encontrarás remates de precios de esas con etiqueta de “irresistibles”.

Si la recorres toda, llegarás a la plaza de la Constitución, en pleno Centro Histórico y punto de encuentro para locales y viajeros por igual. Flanqueada de bares y cafeterías, es un buen rincón para pedir una cañita y disfrutar del atardecer malagueño con una tapa o “pescaíto frito”. Con las piernas descansadas, puedes caminar por la calle Santa María (está bordeando la plaza) que te llevará a la Catedral de la Encarnación de Málaga.

Estamos ante un edificio divino que deja sin palabras a todo aventurero. Una joya de la arquitectura renacentista, es también una curiosidad, pues notarás que solamente tiene terminada una de sus torres (la Norte) y desde hace casi 200 años se debate si se debe o no concluir con su fachada, pues cada vez que se reemprende, algo pasa que se detiene. Mientras se llega a la decisión final, sigue ofreciendo una vista espectacular hacia el exterior, mientras que en su interior guarda tesoros pictóricos y un coro (con su sillería incluida) que representa una de las estancias más valiosas de la catedral.

A un par de cuadras de la Catedral encontrarás los restos del teatro Romano, a los pies de la Alcazaba, una fortaleza levantada en la época islámica. Ambos monumentos, silentes y elegantes, son testimonio eterno de la potente atracción que esta ciudad ha ejercido durante milenios a viajeros y conquistadores.

Joyas del conocimiento

Habrás notado que Málaga es una ciudad que se recorre a pie, especialmente en su Centro. Y es que a unas cuantas cuadras del teatro Romano se encuentra el museo Picasso, que cuenta con más de 250 obras del célebre pintor y escultor, quien nació y creció en esta ciudad. El museo (el precio de entrada es de 9 euros) recorre casi ocho décadas creativas del artista, siendo uno de los más visitados de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Explora parte de su colección y adquiere tus entradas en www.museopicassomalaga.org.

Si Picasso nos hace mirar al pasado brillante, el Centre Pompidou de Málaga nos pone de cara al presente y futuro deslumbrante. Esta sede del museo parisino está en plena zona del muelle y seguro verás a muchos bañistas en sus alrededores, pero adentro es otro mundo. 

Su colorido exterior, con paneles que matizan en diversos tonos sus espacios internos, es prolegómeno perfecto para lo que verás montado. El arte contemporáneo, con exposiciones temporales, como “Un tiempo propio” (donde varios artistas analizan la huella que nos dejó la pandemia), despiertan un profundo diálogo interno. La entrada general cuesta 9 euros y puedes descubrir más en https://centrepompidou-malaga.eu/

Sol y descanso

Compras, cultura, ¿nos faltó algo? Claro, no podemos terminar el día sin disfrutar de un paseo por la playa. El Mediterráneo, con su oleaje parsimonioso y aguas cálidas espera al viajero deseoso de vitamina D. La mejor temporada para disfrutar de un buen chapuzón es entre el verano y a principios de otoño.

Pero todo el año es buen instante para gozar de los muelles de Málaga. Además de paseos en bote, puedes saborear los restaurantes que hay a lo largo del muelle, con opciones gastronómicas para todos los paladares (desde cocina griega hasta mexicana, pasando por supuesto por la andaluza).

Después de recorrerla, respirarla y disfrutar de su encanto, Málaga despide el día para todo visitante con una bella puesta de sol. La misma que en su momento vieron los fenicios, griegos, romanos y árabes. Esa que conecta los corazones de todas las épocas con un mismo sueño sobre esa misma arena: viajar.

Picoteo y bebidas

Al tener el mar como gran fuente de sabores, es imposible no sucumbir a sus platillos. Algunas recomendaciones:

  • Mercado de Atarazanas: Muy turístico, perfecto para disfrutar de un rico pescaíto frito, unas gambas o pulpo, aunque también hay delicioso jamón ibérico, quesos y hasta bar para disfrutar de una caña de cerveza o una copa de buen tinto. Se encuentra entre la calle Atarazanas y Sagasta, a un costado de la Plaza Arriola.
  • Mercado de la Merced: Se encuentra en la zona Centro y es tanto un mercado como un punto de reunión bohemia, donde los artistas se encargan de nutrir también el alma. Cuenta con una buena oferta tanto de menú como enológica.
  • Mesón La Alegría lo de Jorge: Comida andaluza tradicional, desde ricas migas hasta paella o una tortilla española. Atención de primera y también muy céntrico, se encuentra en la calle Marín García 10, a pocos metros de la Calle de Larios.

¿Cómo llego?

La manera más cómoda es desde Guadalajara tomando un vuelo directo a Madrid con Aeroméxico. 

Ya en Madrid puedes viajar en Tren de Alta Velocidad (AVE), que sale de la Estación Atocha y te deja en la Estación María Zambrano de la ciudad andaluza. 

Otra opción sin salir del Aeropuerto de Barajas en Madrid es tomar un vuelo interno. En España algunas líneas que ofrecen el traslado son Air Europa e Iberia.

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