Domingo, 17 de Octubre 2021

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-“Chucho el Roto”

Por: Jaime García Elías

-“Chucho el Roto”

-“Chucho el Roto”

Va de cuento; ya después se verá si aplica para una noticia del día... “Chucho el Roto” fue un celebérrimo personaje del México del Siglo XIX. Era un carpintero -Jesús Arriaga- que devino ladrón para vengarse de un aristócrata. Debía su apodo a que acostumbraba vestir como los elegantes, catrines o “rotos” de su tiempo; su fama, principalmente, a que se preciaba de robar a los ricos para ayudar a los pobres.


-II-


Que “Chucho el Roto” replicara al juez que lo condenó a recibir 200 azotes por una de sus fechorías, que “No puede ser desgraciado -como aquél lo calificó- el que roba para aliviar el infortunio de los desventurados” (lo que le valió la revisión de la condena: subió a 300 azotes), se entiende: era su manera de entender la justicia.

Que -y aquí va la noticia- desde el púlpito presidencial se arremeta contra los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por disponer la devolución de mil millones de pesos indebidamente retenidos por el Sistema de Administración Tributaria (SAT) a una señora Azcárraga; que se les llame “insensibles” porque “duermen tranquilos”, sin considerar “cuántas becas para niños y niñas con discapacidad (y) cuántos apoyos (...) a la gente más pobre” podrían concretarse con ese dineral, invita a hacer algunas reflexiones...


-III-


Una: si de dormir tranquilos -en paz con la conciencia, pues- se trata, habría que preguntar si es el caso de quien ha comprometido varios cientos de miles de millones (de dinero del pueblo) en obras de cuestionable pertinencia como el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas; de quien “invirtió” mil 500 millones de pesos en una consulta y destinará tres mil 800 millones a otra (la de “revocación de mandato”), estériles ambas.

Otra: si la señora Azcárraga obtuvo una resolución judicial favorable a la devolución de impuestos, señal de que indebidamente le fueron retenidos; nada se robó, pues.

Y una más: que “Chucho el Roto” considerara injusto que un juez aplicara a un delincuente la ley vigente, sin considerar que con el fruto de sus fechorías beneficiara -también- “a los más pobres”, no autoriza a anteponer su personalísimo concepto de la administración de la justicia, retorciendo las leyes a su gusto, a quien “protestó” “cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes -incluidas las fiscales- que de ella emanan”, al asumir su cargo.

¿O también eso será motivo de (o pretexto para) otra consulta...?

jagelias@gmail.com

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