Domingo, 19 de Septiembre 2021

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Burbuja de irrealidad

Por: Rubén Martín

Burbuja de irrealidad

Burbuja de irrealidad

Si la intención de ofrecer una rueda de prensa semanal era acercar al gobernador Enrique Alfaro Ramírez con los periodistas y los medios de comunicación de Jalisco, el tiro está saliendo por la culata. Qué mejor ejemplo que la “regañera” (como ya es conocida la rueda de prensa semanal) de ayer cuando el titular del Ejecutivo estatal terminó regañando y reconviniendo a un par de colegas.

El episodio más conocido de la “regañera” del lunes pasado fue cuando el colega del diario NTR Guadalajara, Lauro Rodríguez, intentó preguntarle sobre una nota que este periódico había publicado ese mismo lunes que revelaba que el gobierno estatal gastó más en publicidad que información sobre prevención contra COVID-19.

Seguro la mayoría conoce la respuesta, o falta de respuesta de Alfaro, porque se volvió viral por el histrionismo con el que el mandatario se quitó el cubrebocas para supuestamente demostrar que no estaba enojado.

“(…) mira hasta me la voy a quitar (el cubrebocas) para que vean que no estoy enojado. Tú eres un buen chavo, y estás haciendo tu trabajo y yo sé a lo que te mandan, pero por última vez lo que ya dije muchas veces, en esta rueda de prensa no vamos a contestar mentiras… me voy a poner el cubrebocas de nuevo, sólo para decirte que no es enojado, no regañando, simplemente no digan mentiras, yo sé a qué te mandan, está bien, tú haz tu trabajo, te respeto, no quiero faltarte al respeto nunca. Simplemente no te voy a contestar mentiras, no pierdas tu tiempo. (…) y dile a tu periódico que no pierdan su tiempo, y que pueden decir las mentiras que quieran…”.

Pero Lauro Rodríguez no fue el único reportero reconvenido por el mandatario. Ernesto Gómez, de esta casa editorial El Informador, pretendió preguntarle al mandatario sobre un reportaje publicado por este diario donde se resalta que, de acuerdo con la organización civil Causa en Común, Jalisco es uno de los estados con mayores atrocidades en el país, con 445 casos. Causa en Común define “atrocidades” como aquellos eventos con características de “violencia extrema” como uso intencional de la fuerza para causar maltrato físico, desfiguración extrema o destrucción del cuerpo”.

Pero el gobernador no respondió, sino que reconvino al reportero: “Yo ya he comentado que aquí vamos a concentrarnos en información veraz y concreta, no sobre las opiniones de nadie. Pues es muy fácil que todo mundo esté citando organizaciones y especialistas. Sobre datos concretos con mucho gusto trabajamos. Me parece que es muy desafortunado, y más de un periódico con la historia de El Informador, que comenten y hagan esas publicaciones que lastiman así a Jalisco. Pero allá ustedes, cada quien lo suyo”.

Tanto en el regaño o reconvención a los colegas Lauro Rodríguez y Ernesto Gómez hay un patrón que se repite no sólo en relación de Alfaro con los representantes de los medios, a quienes apenas parece tolerar; el otro patrón que se repite es que Alfaro descalifica los trabajos periodísticos que le incomodan, que lo cuestionan.

Las preguntas planteadas tanto por Lauro Rodríguez como por Ernesto Gómez eran pertinentes y de claro interés periodístico. Pero para Alfaro son mentiras en el caso de NTR Guadalajara y además subestima el oficio del reportero al acusarlo de que fue enviado para plantear esas “mentiras”. En el caso del colega de El Informador descalifica los datos y dice sin fundamento que son notas que “lastiman así a Jalisco”.

No es la primera vez que el gobernador se incomoda por notas o reportajes que no se ajustan a la narrativa optimista del gobierno del estado. Para él, como lo dejó en claro el lunes, o son mentiras o son notas que “lastiman” al estado.

El periodismo crítico no “lastima” a un “estado” (en todo caso a la sociedad), lo que sí lastima son las altas tasas de homicidios (si bien bajaron en los dos últimos años, siguen siendo tasas altas), así como el primer lugar en desapariciones, la violencia contra las mujeres (feminicidios y violaciones), y el estado de percepción de inseguridad que vive la población.

La burbuja de irrealidad en la que viven los gobernantes, así como el círculo de funcionarios aduladores, les impide a los gobernantes vivir la realidad como un ciudadano de a pie. En lugar de descalificar colegas y medios el gobernador debería admitir que, a pesar del discurso oficial, la sociedad de Jalisco vive con desconfianza y temor por la guerra informan que padecemos en el estado.

rubenmartinmartin@gmail.com

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