Domingo, 13 de Junio 2021
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¡Voten por mí!

Por: Isaack de Loza

¡Voten por mí!

¡Voten por mí!

Mira, está bien fácil. Tú elige bien: vota por mí. Olvida al resto y acércate a este corazón de oro que te hará la vida más fácil. Así es: sólo con el poder de tu tacha sobre mi rostro.

Te invito a la fiesta de la democracia, te prometo que te vas a divertir. Es cierto que de aquí al 6 de junio vas a encontrar a mucho charlatán que te va a prometer el Cielo en la Tierra. Tú ni los peles: yo soy el único con el poder divino de que salga el Sol, que no te queme mucho, que llueva despacito y hasta que te den el aumento que has pedido desde hace años en tu chamba.

¿No me crees? Lo que pasa es que muchos te han visto la cara. Pero yo no. Yo sí soy único y diferente. ¿No has visto lo guap@ que salgo en las pancartas? Ah, pues es que ahí está la diferencia. Imagínate: si mi bello rostro luce así en una casa que se está cayendo, ¿cómo lucirá en la silla de la Presidencia?

Olvídate de los partidos; a esos yo también los odio porque lo de hoy es odiar partidos, pero igual hay que usarlos como plataforma de cambio, ¿sí me entiendes? Y conmigo, como dice mi slogan: el cambio es hoy. Ah, no: es momento del cambio. O algo así…

Tú grábate esto en la mente: menos impuestos, más apoyos para tu familia, cero violencia, inseguridad y Covid, calles ágiles, mejores salarios, albercadas con carnita asada los fines de semana, los Avengers como guardianes del Bosque La Primavera y hasta a los Leones Negros de la UdeG te los vengo haciendo campeones. ¿Que no me toca? Tú tranqui: aquí estamos para ver cómo sí se puede.

Mal harías en no confiar en nuestro proyecto. Tenemos espectaculares, botargas, pega de calcas en cada esquina, mantas en cada cuadra de tu colonia popular, una canción pegajosa en la radio e internet, una no tan pegajosa pero cumplidora y, dicen, a mí no me creas, que hasta un rapsoda decidió por cuenta propia narrar las miles de batallas que he librado contra el mal. Todo lo que nunca has visto.

Ah… que también eso ya lo has visto… Okey… Pues a que no te han dicho que tengo al mismísimo presidente de mi lado. ¿López ObraQUÉ? No, qué chingados. Tengo al bueno: al de tu colonia, ése al que tú le vas a decir qué te duele para que luego él me diga a mí, y ya después mande yo a alguien a hacer de tu colonia un mundo ideal.

¿Todavía no confías en mí? Deberías. Mi labia no es mi única bondad. Detrás de mí hay un equipo de candidatos a diputados que van a reforzar nuestro esquema de trabaj… ¿Y el candidato a diputado? Quítenle la garnacha de la boca y tráiganselo ya porque quiero que conozca a… ¿cómo me dijiste que te llamas? ¿Eufrosina? ¿En serio? Te llamaré Voto Duro, ¿va?

Mira: ya llegó el candidato genérico a la diputación por tu distrito. ¿Ves su camisa bien planchadita y su sonrisa de ensueño? Podría ser yo, pero no le alcanza. Pero igual te lo presento. Este es… eehhm… Digámosle Compañero de Fórmula. Es nuestro amigo y tiene el mismo escudo que yo. Tú nomás atínale a ese mismo escudo el 6 de junio en todas las papeletas que te pasen y ve la magia nacer.

…Y ahora, el candidato genérico a diputado por este distrito nos dedicará unas palabras:

(Clap, clap, clap)

—Muchas gracias por la invitación a este evento genérico. Le agradezco mucho a mi amigo, el amigo de todos: el candidato genérico a la presidencia municipal por este, nuestro partido genérico. Agradezco, por supuesto, a mi compañero genérico que está coordinando los trabajos de nuestro proyecto aquí en su colonia. Con su venia, compañero. Agradecerle. Por supuesto, saludar al jefe del partido genérico, a mi amá, sin cuyas acciones no podría estar yo hoy aquí… ¡Ah! Y a ustedes, los ciudadanos, que son nuestro motor y es para quien va dirigida esta estrategia genérica.

(Clap, clap, clap)

¡Estoy casi llorando por tan emotivo discurso! No sé ustedes, pero creo que palabras tan profundas como esas nos obligan a llamar a la reflexión y a convencernos de que esto sí es el cambio. Yo por mi parte, pero mas sin embargo en base a, quiero agradecer al organizador genérico por invitarme a este evento genérico, y recordarles que esta vez sí es la buena. ¡Suelten al juglar, que truene la canción pegajosa y muchas gracias por escucharnos!

Y por supuesto, a ti, querida amiga Voto Seguro. No olvides que este 6 de junio tú y yo tenemos una cita. Está bien fácil. Tú elige bien: vota por mí. Olvida al resto y acércate a este corazón de oro que te hará la vida más fácil. Y corre la voz: es momento del cambio.

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