Mientras el mundo dirige su atención a Guadalajara por el Mundial de Futbol 2026, una nueva escultura instalada en la ciudad desplaza el foco hacia quienes suelen quedar fuera del encuadre principal.“Los olvidados”, del artista jalisciense José Luis Malo, se ubica en la Calzada Independencia, en su cruce con Javier Mina. La obra, inspirada en la película homónima de Luis Buñuel (1950), propone una lectura social en el contexto del evento deportivo más importante del planeta.La pieza representa a un anciano y a un niño. El primero sostiene una bandera en señal de resistencia, aun en un escenario de derrota. El segundo, descalzo, observa el entorno festivo sin incorporarse plenamente a él. Entre ambos se construye una tensión entre esperanza, desigualdad e incertidumbre.Más que una referencia al futbol, la escultura plantea una reflexión sobre la exclusión social. El Mundial funciona como telón de fondo para una pregunta central: quiénes participan de la celebración y quiénes permanecen al margen. La obra establece un diálogo con el universo de Buñuel al dirigir la mirada hacia los “olvidados” del relato colectivo. Sin recurrir al dramatismo explícito, contrasta generaciones y condiciones de vida en un mismo espacio urbano.Instalada en plena efervescencia mundialista, la pieza amplía la discusión sobre el papel del arte público. No cuestiona la celebración, pero la matiza al visibilizar realidades que no forman parte del espectáculo.En ese sentido, “Los olvidados” se presenta como un recordatorio de las historias silenciosas que coexisten con los grandes eventos y que siguen definiendo la vida cotidiana en la periferia de la celebración. CT