El cine francés vuelve a las salas mexicanas con una nueva edición del Tour de Cine Francés, que este jueves inicia su recorrido por el país con siete películas y celebra tres décadas como uno de los encuentros cinematográficos más consolidados de México.Con obras que transitan entre el drama y la comedia, la selección de este año reúne producciones vinculadas con festivales como Cannes y Barcelona, entre ellas ‘El abandono’ (2026), de Vincent Garenq, y ‘La copia perfecta’ (2025), dirigida por Jean-Paul Salomé.México se mantiene como el principal consumidor de cine francés en Latinoamérica, una relación que para Salomé también demuestra que existen públicos interesados en propuestas distintas al predominio de las grandes producciones estadounidenses.“Este tránsito e intercambio entre países permite alcanzar públicos diferentes”, afirma el director en una entrevista durante su visita a México, al destacar la importancia de que distintas cinematografías conserven espacios propios fuera de Hollywood.En ‘La copia perfecta’, Salomé lleva a la pantalla la historia de Jan Bojarski, un refugiado polaco establecido en Francia que durante 15 años mantuvo una doble vida como falsificador de billetes, escondido en un cobertizo de su propia casa.Para el cineasta, conocido por haber adaptado a la gran pantalla al personaje de ficción Arsène Lupin o haber trabajado con Isabelle Huppert en ‘Un blanco fácil’ (2022), historias como las de Bojarski son una oportunidad para que el público de otros lugares comprenda realidades y épocas diferentes a las suyas.“Es una manera de asociar esas historias de ayer con el público de hoy y que, además, las comprendan”, añade el director de 65 años.Consciente de que París, su ciudad natal, es una de las urbes más cinéfilas del mundo, Salomé reconoce el gran alcance que ciudades como Ciudad de México tienen para convocar a un gran número de aficionados a la gran pantalla.Como representante del cuarto mercado mundial de cine, la asistencia a las salas para ver cine francés sitúa a México como uno de los grandes consumidores de cine de arte del mundo, un “hábito” que, según la vocera del Tour, Sofía Llorente, se genera gracias a iniciativas como el Tour.“Ojalá no tuviéramos que organizar eventos específicos para que la gente fuera a ver este tipo de cine, pero creo que después de tres décadas el Tour ha logrado que la gente vaya a ver cine extranjero más allá de estas semanas”, argumenta Llorente.Sobre por qué cree que al mexicano le gusta especialmente el cine francés, Llorente no considera que haya “una razón en especial”, sino que, por costumbre, las culturas de ambos países han estado ligadas. “No es que el cine francés sea mejor o peor que otros, sino que es la puerta de entrada a las artes y el cine. Francia tiene ese aura especial”, sentencia.La edición número 30 del Tour de Cine Francés comienza este jueves y se extenderá hasta el próximo 14 de octubre por 75 ciudades de todo México, con la proyección de siete películas inéditas en el país y la reposición de algunos de los mayores éxitos clásicos del circuito.TG