Antes de convertirse en uno de los encuentros culturales más reconocibles de Jalisco, el Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería fue apenas una idea. Era 1993 y Guadalajara arrastraba una imagen marcada por hechos violentos que habían colocado a la ciudad en las primeras planas nacionales e internacionales. En ese contexto, René Rivial León, entonces presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, buscaba una manera de proyectar otra cara de la ciudad. La inspiración llegó desde Arizona.Durante un viaje a Tucson, Rivial León conoció un festival de mariachis que llevaba más de tres décadas realizándose. La experiencia le planteó una posibilidad: si el mariachi tenía en Guadalajara una de sus principales raíces, la ciudad podía organizar un encuentro internacional a la altura de esa tradición. La historia del festival coincide en este punto tanto en registros oficiales como en documentos de la propia Cámara de Comercio.Un año después, en septiembre de 1994, aquella idea se convirtió en realidad. Nació el Encuentro Internacional del Mariachi, una iniciativa de la Cámara de Comercio de Guadalajara que con el paso de los años incorporaría formalmente a la charrería y extendería sus actividades por distintos puntos de Jalisco. Así comenzó la historia. La primera edición se realizó del 10 al 15 de septiembre de 1994. Un registro del Centro de Información Documental Alberto Beltrán, perteneciente a la Secretaría de Cultura federal, conserva incluso material promocional de aquella primera edición y confirma las fechas del encuentro.La apuesta era ambiciosa. Para aquel primer encuentro se tenía registrada la participación de 46 mariachis extranjeros y seis nacionales. El proyecto contó con el respaldo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Secretaría de Turismo, el Gobierno de Jalisco y el Ayuntamiento de Guadalajara. La inauguración ocurrió en Palacio de Gobierno.Días después llegó uno de los primeros grandes momentos del festival: una gala en el Auditorio Benito Juárez reunió a 44 mariachis, decenas de bailarines folclóricos y artistas como Humberto Herrera “El Cuervo”, Guadalupe Pineda y Junko Seki.Era apenas el principio, pero ya estaba ahí la fórmula que marcaría al encuentro durante las siguientes décadas: mariachi, danza, espectáculo y una ciudad convertida en escenario. Desde sus primeros años, la intención fue evitar que el encuentro quedara encerrado en un teatro. La celebración debía salir a las calles. La programación fue incorporando plazas, avenidas, restaurantes y otros espacios públicos. Documentos del Ayuntamiento de Guadalajara describen desde entonces un programa que incluía galas en el Teatro Degollado, verbenas populares, presentaciones en espacios comerciales y restaurantes, además de actividades en distintos municipios. El desfile se convirtió así en una de sus imágenes más reconocibles.Mariachis, charros, escaramuzas, danzas, carros alegóricos y música recorrieron el Centro Histórico, transformando las calles en una celebración de la cultura mexicana. El recorrido también fue creciendo con los años: en 1998 se incorporaron los primeros carros alegóricos y en 2004 el desfile sumó una orquesta filarmónica junto con el mariachi.Con el paso del tiempo, el encuentro dejó de concentrarse en Guadalajara y comenzó a extenderse por otros municipios. Una historia que fue creciendo.La evolución del encuentro puede seguirse casi como una sucesión de nuevas piezas. En 1996, la charrería adquirió mayor presencia dentro del programa. En 1997 apareció el certamen de la Embajadora del Mariachi y la Charrería. Un año después llegaron los primeros carros alegóricos al desfile. En 1999 se incorporó el Campeonato Nacional Charro.En 2001 apareció el Encuentro de Mariachis Tradicionales y, para 2002, el número de agrupaciones invitadas se había estabilizado entre 35 y 40. Ese mismo año, de acuerdo con la cronología publicada por EL INFORMADOR, Fernando de la Mora fue el primer artista invitado registrado en esta etapa del encuentro.La lista continuó. En 2003 se grabó el DVD Mariachi, espíritu de México, con la participación de Plácido Domingo. En 2004, el desfile incorporó una orquesta filarmónica junto con el mariachi.En 2005 participaron músicos provenientes de países como Brasil, Colombia, Argentina, Canadá, Estados Unidos, Cuba, Bélgica y Aruba. En 2008 llegó Juan Gabriel a una de las galas y nació la Compañía Nacional del Mariachi. Cada edición agregaba una pieza. Y el encuentro crecía. La historia también está hecha de artistas. En 2007, Lucero participó en las celebraciones. En 2008, Juan Gabriel. En 2009, Armando Manzanero, Susana Zabaleta y Fernando de la Mora llevaron sus voces a las galas. En 2010, el plato fuerte fue Pedro Fernández. En 2011, Yuri y Mijares participaron en el programa, mientras que el Teatro Degollado recibió la presentación del tráiler de Mariachi Gringo, película filmada en Guadalajara. Para entonces, el festival ya era mucho más que un encuentro entre agrupaciones. Era una plataforma de espectáculos. La palabra “internacional” dejó de ser sólo parte del nombre. Los mariachis comenzaron a llegar de diferentes partes del mundo. En 2011, EL INFORMADOR registraba agrupaciones provenientes de Colombia, Estados Unidos, Suecia, Ecuador, Perú y Venezuela, además de México. Aquella edición contemplaba más de 150 actividades. En 2012 participaron 29 mariachis de Jalisco, Nuevo León, Tlaxcala, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Bolivia, Argentina, Perú, Venezuela y Costa Rica. El encuentro comenzaba a cumplir una de sus aspiraciones originales: llevar la música de Jalisco al mundo y traer al mundo a Jalisco. En 2013 llegó uno de los aniversarios importantes: el XX Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería. Para celebrarlo, el festival tuvo por primera vez un país invitado: España. La programación incluyó una muestra bicultural con canto, danza, música y pintura. También tuvo una dimensión popular con desfile, verbenas, actividades culturales y escenarios permanentes. El aniversario reunió además a dos grandes figuras de la música popular: Alejandro Fernández y Alejandro Sanz, quienes se presentaron por separado en el Auditorio Telmex. La celebración mostraba hasta dónde había llegado aquel proyecto nacido dos décadas antes. Si existe un escenario que resume la historia del festival es el Teatro Degollado. Ahí, los mariachis se encuentran con la Orquesta Filarmónica de Jalisco para construir uno de los formatos más representativos del Encuentro: las Galas de Mariachi.La propia OFJ las identifica como una de las expresiones más representativas del encuentro, al reunir en un mismo escenario la tradición sinfónica y el talento de distintas agrupaciones de mariachi. En 2016, EL INFORMADOR describía el inicio del XXIII Encuentro con instrumentos de cuerda, arpas, guitarras, guitarrones y trompetas acompañados por la OFJ. En 2022, una de esas galas volvió a mostrar la mezcla. La OFJ, dirigida por Enrique Radillo, compartió escenario con agrupaciones como Mariachi América, Nuevo Tecalitlán y Los Camperos de Nati Cano.Las galas son, en cierta forma, la síntesis del proyecto: tradición y espectáculo, música popular y formación sinfónica, Jalisco y mundo.En 2023, con motivo del XXX aniversario, el Encuentro llevó su Magno Concierto al Auditorio Telmex, con la participación de Christian Nodal, el Mariachi CHG y la Orquesta Filarmónica de Jalisco. En 2024, el cierre estuvo a cargo de la OFJ, el Mariachi Internacional CHG y Banda MS, mientras que en 2026 Natalia Jiménez clausuró el encuentro con temas de Juan Gabriel y José Alfredo Jiménez. CT