Hace siete años la Federación Mexicana de Futbol tomó una decisión drástica y cuestionada desde ese entonces. El entonces presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, dio a conocer en abril del 2020, luego de la Asamblea General de Dueños, que el ascenso y el descenso entrarían en una pausa por cinco años, esto en el contexto de la pandemia por covid-19 y tomando ese motivo como la excusa para solucionar la situación económica en el futbol mexicano a raíz del encierro.Seis años después, Mikel Arriola, ahora comisionado de la FMF, se encargó de poner el último clavo en el ataúd de los equipos de la Liga de Expansión, anunciando la eliminación definitiva del ascenso y el descenso en el futbol mexicano, la gota que derramó el vaso para los equipos del circuito de plata que se han pronunciado en contra de la modificación en el reglamento.En la última temporada con la pérdida de la categoría, la 2019-2020, la Liga MX contó con 19 equipos en el Apertura, luego de que el Atlético de San Luis fuera el último en ganar su lugar deportivamente, mientras que Veracruz, tras ser último de la tabla porcentual en 2019 había perdido su lugar, sin embargo, pagaron 120 millones de pesos para mantenerse, aunque duraron poco al ser desafiliados en diciembre del mismo año, dejando una vez más al máximo circuito con 18 clubesPara el torneo Clausura y con la baja de los Tiburones, los Rojinegros del Atlas estaban hundidos en los cocientes, seguidos por dos equipos nuevos: los Bravos de Juárez, que llegaron a la frontera con la compra de Lobos BUAP y el recién promovido Atlético de San Luis. Los Zorros fueron salvados por el caos de la pandemia en marzo y semanas más tarde, con la suspensión del ascenso y descenso, tampoco tuvieron repercusiones en la tabla, que se retomó en el siguiente campeonato con las multas como castigo.Con el cambio en el reglamento que decidió la liga sobre las principales divisiones del futbol mexicano, el llamado Ascenso MX se convirtió en la Liga de Expansión, empezando con este nombre en el “Guard1anes 2020”, es decir, en el Apertura de ese año en el que se amplió el circuito a 16 franquicias. Además del cambio de nombre -que no quedó en algo simbólico-, Bonilla señaló que habría un apoyo económico de 240 millones de pesos para los equipos del circuito de plata, mismo que saldría de las multas de los tres últimos equipos de la porcentual de primera división, que se dividió en 120 millones para el sotanero, 70 millones del penúltimo y otros 50 del antepenúltimo.En su momento se habló de la posibilidad de que la Liga MX extendiera sus plazas de 18 a 20 clubes, pero la mala administración de Veracruz y su desaparición cuando sólo hubiera faltado una organización más, sumado a que por decreto al menos dos equipos necesitaban estar certificados, echó para atrás cualquier posibilidad de que un equipo más ocupara uno de esos espacios, ya que sin el aval no habría “garantías” de poder sostenerse en primera división.Parte de las exigencias y los requisitos eran finanzas sanas, estables y con las arcas suficientes para mantener al equipo en los gastos, además de la obligación de contar sí o sí con un estadio “de primera división”, aunque tampoco podían subir equipos que fueran parte de multipropiedades, como Tampico Madero, Zacatecas o Dorados, lo que apagó la ilusión de varios de los equipos.Los dueños no se quedaron de brazos cruzados y recurrieron a otras instancias para buscar una solución. El caso fue a parar al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero éste le dio la razón a la Federación, dejando a las franquicias de segunda división en un limbo por varios años con la molestia de sus integrantes, sus aficiones y la esperanza de que cumplido el plazo original, pudieran volver a competir por una recompensa más allá de dinero.Si en 2020 le pusieron clavos al ataúd del ascenso y el descenso, justo antes de empezar el Apertura 2026 se encargaron de enterrarlo. A pesar de las exigencias de los aficionados y los clubes de Expansión, la Liga MX, ahora presidida por Francisco Iturbide tras el paso de Arreola a la cabeza de la FMF, estableció en su reglamento de competencia, en el artículo 35, el veredicto demoledor para la competitividad de la segunda división.“Derivado del acuerdo tomado por el Comité Ejecutivo de la FMF, a partir de la Temporada 2026 – 2027, los Clubes que integran LIGA MX no descenderán a EXPANSIÓN MX, asimismo los Clubes de EXPANSIÓN MX no ascenderán a la LIGA MX”.Sumado a ello, tampoco habrá más multas para los últimos equipos de la clasificación porcentual, que seguirá existiendo como una estadística más, pero de la que no saldrá ningún tipo de sanción económica o deportiva para los clubes del primer nivel, borrando también el estímulo económico que recibieron los equipos de Expansión en los últimos años.Ante esto, el Apertura 2026 del circuito de plata empezó en medio de inconformidad, reclamos y protestas. En los partidos de Jornada 1 entre Tlaxcala y Leones Nergos, Mineros ante Correcaminos y Atlético Morelia contraLa Paz, los equipos permanecieron el primer minuto de los compromisos sin disputar el balón como muestra de inconformidad, mientras que el pasado sábado, en el duelo entre Cancún y la U. de G. los dos planteles se tomaron la foto juntos con la boca tapada.Los melenudos han sido de los más renuentes desde que se tomó la decisión por primera vez hace seis años y estos días no han sido diferentes. El presidente del equipo, Alberto Castellanos se pronunció al respecto, señalando las irregularidades en el manejo de la liga.“Caímos en patrocinadores, los sueldos de los jugadores tuvieron que bajar, fue un impacto brutal. Se jactan de que nos han dado mil 200 millones de pesos, perdón pero no nos han dado eso. Hubo una contraprestación por algo que nos quitaron. Desde enero estamos en reuniones de trabajo abonando a cómo sería la certificación hasta que nos dicen que no. Fue una puñalada trapera, una traición brutal”.Además, los planteles de Leones Negros, La Paz, Morelia, Mineros, Cancún, Venados, Tlaxcala, Tigres de Álica, Tapachula y la Universidad Michoacana respaldaron un comunicado en el que expresan su molestia, su nula representación en la decisión y piden que vuelva la posibilidad de ascender.“La desaparición del ascenso y el descenso no solo perjudica a los futbolistas. También afecta a clubes, ciudades, aficionados y, especialmente, a las futuras generaciones de jugadores que sueñan con llegar a la máxima categoría por sus propios méritos”“Sin la posibilidad de competir por un objetivo deportivo real, muchos aficionados han dejado de creer. El ascenso y el descenso no son solo un formato de competición, representan el principio fundamental del mérito deportivo. No pedimos un lugar en primera división. Pedimos el derecho a ganárselo. No pedimos privilegios.Pedimos igualdad de oportunidades para competir y progresar a través del mérito deportivo”, expresan los jugadores.La batalla irá a las instancias jurisdiccionales competentes en pro del derecho de todos los clubes mexicanos al mérito deportivo, según lo dio a conocer Leones Negros, en busca de restablecer el sistema de ascenso.En un ejercicio tomando a los últimos lugares en la tabla de cocientes de la temporada y al Campeón de Campeones de Expansión, sin repetir clubes que habrían estado ya en la otra categoría.2020 - Atlas y Alebrijes de Oaxaca (campeón Apertura 2019) 2021 - San Luis y Tepatitlán 2022 - Juárez y Atlante 2023 - Querétaro y Celaya o Atlético Morelia (finalistas de la temporada)* 2024 - Tijuana y Cancún 2025 - Mazatlán y Leones Negros (finalistas Campeón de Campeones) 2026 - Puebla y Tampico Madero (finalistas Campeón de Campeones)*Tapatío fue Campeón de Campeones pero no puede ascender al ser filial del Guadalajara1.Tapatío 2.Cimarrones* 3.Alebrijes 4.Leones Negros 5.Dorados 6.Celaya* 7.Tepatitlán 8.Atlético Morelia 9.Mineros 10.Tlaxcala 11.Correcaminos 12.Pumas Tabasco* 13.Cancún 14.Tampico Madero 15.Atlante* 16.Venados*Ya no están en la liga.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppNA