Por primera vez en su historia, los Milwaukee Brewers conquistaron el máximo título de MLB. Este miércoles, la novena dirigida por Pat Murphy venció a los Tampa Bay Rays en el quinto juego de la Serie Mundial 2026 por una pizarra de 4-1, en un duelo donde los de Wisconsin dominaron de principio a fin, redondeando así una temporada en la que no hubo un equipo capaz de doblegarlos.Después de 114 victorias en el 2026, los Brewers pueden presumir de un campeonato inédito en toda la historia de la franquicia. Durante la campaña, no existió un solo conjunto que pudiera igualársele a los Cerveceros, mismos que mostraron su poderío en todas las áreas para, por fin, alcanzar la gloria.En este duelo definitivo, Milwaukee salió decidido a hacerse de la victoria que se les escapó una noche anterior, cuando los Rays alargaron su agonía tras dejarlos tendidos en la doceava entrada. Conscientes de los errores que cometieron, ahora los Brewers jugaron un béisbol impecable que dejó sin capacidad de reacción a los locales.La gesta de este logro comenzó con Jacob Misiorowski desde el montículo. El pitcher abridor lanzó a lo largo de cinco rollos y dos tercios en los que permitió dos imparables, otorgó un pasaporte y repartió par de chocolates. El derecho tuvo que bajarse de la lomita tras presentar molestias físicas, mismas que fueron las únicas capaces de detenerlo.A la ofensiva, Cooper Pratt, David Hamilton y William Contreras fueron los encargados de conectar los hits con los que se produjeron las carreras. La voz de ataque la dio Pratt en el segundo rollo con un sencillo que impulsó a Brice Turang al plato.Después, se sumó Hamilton con otro sencillo que remolcó al propio Cooper en el quinto rollo. Posteriormente, en el sexto inning, Contreras pegó un doble para mandar a Christian Yelich a timbrar y Pratt volvió a aparecer para que Contreras llegara a tierra prometida.Aunque el pitcheo de Drew Rasmussen no estuvo del todo mal, el inicialista de los Rays no supo cómo evitar el daño letal de los Cerveceros y cargó con la derrota en los cuatro rollos de labor en los que registró dos hits, una anotación y cuatro ponches.Por su parte, Tampa Bay se apagó nuevamente en el momento más importante. Ni sus lanzadores, ni sus bateadores, pudieron remontar un resultado que, en gran parte del encuentro, parecía alcanzable.Fue hasta el noveno episodio cuando Chandler Simpson logró poner la rayita de la honra para romper con la blanqueada y batear un doble con el que Liam Hicks cruzo el plato, pero su esfuerzo fue insuficiente ante la determinación de Milwaukee.Tuvieron que pasar 44 largos años para que los Brewers volvieran a disputar una Serie Mundial. Más de cuatro décadas de espera, frustraciones y sueños postergados encontraron finalmente su recompensa en una temporada sencillamente inolvidable.SV