Chivas volvió a ganar, pero todavía está lejos de recuperar la confianza. El Guadalajara puso fin a su racha sin triunfos con una victoria por la mínima diferencia ante Necaxa, un resultado que le permitió respirar después de varias jornadas de incertidumbre, aunque dejó más dudas que certezas sobre el funcionamiento del equipo. El Rebaño Sagrado sumó tres puntos, pero su futbol sigue sin transmitir la seguridad que había mostrado durante sus mejores momentos del torneo.El conjunto dirigido por Gabriel Milito atraviesa una etapa en la que parece haber perdido la brújula. No necesariamente por la falta de ideas para llegar al arco rival, sino por las dificultades para convertir sus aproximaciones en goles, sostener su propuesta durante los 90 minutos y encontrar soluciones cuando el desarrollo del partido exige algo más que intención.Uno de los principales problemas del Guadalajara está en la contundencia. El equipo consigue generar oportunidades, encuentra espacios y, por momentos, logra instalarse en campo contrario, pero le cuesta demasiado reflejar ese dominio en el marcador. La elaboración de las jugadas no siempre se traduce en peligro real y, cuando consigue colocarse frente al arco, aparece la falta de precisión para resolver.Esta situación termina por complicar partidos que Chivas podría manejar con mayor tranquilidad. Cuando un equipo genera ocasiones, pero no las concreta, el rival permanece con vida y la presión comienza a crecer. Cada llegada desperdiciada aumenta la ansiedad, obliga a buscar nuevas alternativas y puede provocar que las decisiones se tomen con mayor desesperación. El Guadalajara ha caído en esa dinámica: necesita demasiado para marcar y, mientras el gol no llega, su funcionamiento pierde claridad.La situación también pone sobre la mesa la ausencia de un referente ofensivo capaz de resolver partidos. Desde que Armando González dejó de ser una alternativa constante en el ataque, Chivas no ha encontrado una respuesta contundente para ocupar ese espacio. Ricardo Marín y Ángel Sepúlveda cuentan con experiencia y han demostrado que pueden aportar goles, pero todavía no consiguen consolidarse como las soluciones que el equipo necesita en los momentos de mayor exigencia.En ocasiones, el Guadalajara termina con más futbolistas de perfil ofensivo, aunque eso no significa que ataque mejor. La acumulación de atacantes puede ofrecer más presencia cerca del área, pero también puede provocar que el equipo pierda equilibrio, claridad en la circulación y coordinación entre sus líneas. Si los jugadores que ingresan no consiguen conectar con quienes ya están en el campo, Chivas termina recurriendo a ataques menos elaborados, centros sin un destinatario claro o acciones individuales que facilitan la tarea de la defensa rival.Chivas consiguió cortar la mala racha, pero el resultado no borra los problemas de contundencia ni las dificultades para sostener su propuesta ofensiva. Ganar era indispensable para recuperar algo de tranquilidad; convencer será el siguiente paso.El exjugador rojiblanco Fernando Quirarte pidió paciencia con el equipo dirigido por Gabriel Milito y aseguró que tiene la capacidad para retomar el nivel mostrado durante el torneo.“En este momento tampoco hay que preocuparse demasiado, sino simplemente tratar de recuperar el mismo estilo de juego, el mismo sistema y la forma en la que estaban jugando. Pueden retomarlo en cualquier momento, porque es un equipo capaz”, estableció.El exdefensor también destacó la importancia de cortar la racha sin victorias, aunque reconoció que el Guadalajara sufrió para mantener la ventaja ante los Rayos.“Siempre la victoria es buena, y más en estas circunstancias que tú comentas. Creo que era justa y necesaria. Fue un partido en el que todo pudo haber pasado, porque después del gol de Chivas, Necaxa tuvo dos o tres oportunidades. De no ser por la buena actuación del Tala Rangel, quizás hubiera llegado el empate. Pero lo importante es que ya se volvió a la senda de la victoria, a pesar de todas las circunstancias por las que ha pasado Chivas, con tantas lesiones. Hacía mucho tiempo que no había tantos jugadores lesionados”, agregó.Sobre las dificultades en el ataque, Quirarte reconoció que hacen falta más elementos en esa posición.“Por supuesto que lo ideal sería que tuvieran más gente en esa posición, pero creo que tanto Ricardo Marín como Ángel Sepúlveda están intentando hacer las cosas de la mejor manera posible. Ya vimos que Sepúlveda ha vuelto a hacer goles y Marín también los ha hecho. Yo creo que en cualquier momento los goleadores pueden despertar y marcar la diferencia. Al final de cuentas, Milito sabe si algún día va a jugar con dos delanteros o si va a jugar solamente con uno y tendrá a otro tipo de jugador, con cualidades diferentes”, concluyó.SV