En una nueva edición del Clásico Nacional, Guadalajara impuso condiciones desde el primer minuto y superó al América con autoridad y convicción. El equipo Rojiblanco ejecutó un plan táctico impecable, neutralizó las fortalezas azulcremas y encontró en la paciencia y el orden defensivo las claves para quedarse con un triunfo que reafirma su momento y su identidad.Chivas firmó un inicio dominante frente al América. Durante los primeros minutos, el cuadro Azulcrema no encontraba la manera de contener a los Rojiblancos, que apostaron por toques simples y efectivos, con jugadores bien posicionados y una idea de juego clara y bien ejecutada.Gabriel Milito no dejó nada al azar y sorprendió al colocar a Fernando González en lugar de Brian Gutiérrez, buscando mayor oficio defensivo para neutralizar el mediocampo americanista. El ajuste resultó determinante en el desarrollo del encuentro.El América lucía desorientado: errores en la salida, pases imprecisos y coberturas defensivas deficientes provocaron constantes reclamos desde el banquillo por parte de André Jardine, así como de Luis Malagón dentro del terreno de juego. El conjunto Azulcrema no encontraba respuestas.Ante este panorama, América se vio obligado a modificar su esquema, optando por una línea de cinco defensores y un bloque medio-bajo para frenar a Chivas. El ajuste surtió efecto por algunos minutos, logrando contener al Guadalajara, aunque no fue suficiente para cambiar el rumbo del partido.En la segunda mitad, el América asumió la iniciativa en busca del empate. Jardine envió al campo a Raphael Veiga, Erick Sánchez y Raúl Zúñiga, además de darle minutos al debutante Vinicius Lima, intentando generar mayores variantes ofensivas. Sin embargo, se toparon con una sólida labor defensiva del Guadalajara que les impidió encontrar el arco rival.Armando GonzálezEl delantero Rojiblanco tuvo un comienzo complicado al desperdiciar dos oportunidades claras que pudieron cambiar la historia del encuentro. No obstante, mostró carácter al mantenerse sereno y no caer en la desesperación. Esa templanza tuvo recompensa: apareció en el momento decisivo para marcar el único tanto de la noche, su segundo gol consecutivo frente al América.Gabriel MilitoEl estratega argentino resolvió con inteligencia cada escenario, tanto en la planeación como durante el desarrollo del partido. La decisión de apostar por la experiencia de Fernando González antes del duelo fue acertada, y sus ajustes tácticos cuando América atravesaba su mejor momento terminaron por inclinar el control del juego hacia su equipo.Diego CampilloDiego Campillo fue determinante al asumir el lugar de Luis Romo y cumplir con creces la responsabilidad. Además de aportar solidez defensiva, colaboró con una asistencia en el gol del partido. El canterano rojiblanco estuvo a la altura tanto en defensa como en ataque, confirmando su crecimiento futbolístico.