Algo quedó bastante claro en el Parque de los Príncipes, el actual monarca de Europa es mucha pieza y tiene todo para lograr una hazaña que sólo el Real Madrid ha hecho en la historia: ser tricampeón de la Champions League. Sin importar que se quedó sin tres de sus estandartes por lesión (Ousmane Dembélé, Marquinhos y Khvicha Kvaratskhelia), cuando el partido estaba empatado, el Paris Saint-Germain encontró la forma de salir avante y derrotó con demasiada autoridad (4-2) al Barcelona. El conjunto parisino supo llevar magistralmente el ritmo del encuentro y pegó en el momento preciso, como si únicamente estuviera esperando que su rival tomara cierta confianza para quitársela de inmediato con la pegada que lo caracteriza. Désiré Doué abrió el marcador al minuto 38, seguido más tarde por las anotaciones de Lucas Hernández al 72', Vitinha al 81' y Fabián Ruiz al 86'.Los de Luis Enrique sólo necesitaron una ráfaga de 15 minutos en la recta final para terminar de inclinar la balanza a su favor, bajar de su nube a los blaugranas y encaminar el triunfo definitivo en la capital de la moda.A pesar del dominio local, el cuadro catalán no bajó los brazos y logró igualar las condiciones en dos ocasiones. El primer empate llegó por conducto de Xavi Espart al minuto 55, lo que le devolvió la vida momentáneamente a los dirigidos por Hans-Dieter Flick. La ilusión del Barça volvió a encenderse cerca del cierre del cotejo cuando su principal figura, Lamine Yamal, consiguió un fantástico gol individual al minuto 79. A pesar de que la perla española había tenido una actuación bastante discreta a lo largo del juego, parecía que rescatar el empate con esa genialidad sería suficiente; sin embargo, los culés nunca lograron poner en verdadero predicamento al arquero Matvey Safonov y la tercera anotación blaugrana jamás estuvo cerca.Los de Luis Enrique nunca estuvieron conformes con dividir unidades en casa y buscaron, rápidamente, el arco rival tras recibir el segundo golpe. Con una reacción feroz, recuperaron la ventaja de inmediato y cerraron el partido con candado cuando fue necesario hacerlo. El duelo entre estos dos gigantes del futbol mundial no decepcionó en absoluto a los aficionados, pero sí sirvió para determinar que todavía existe una brecha futbolística importante entre ambos proyectos. Con este resultado, el Barcelona perdió su condición de invicto ante "el mejor equipo del mundo", como lo calificó el propio Hansi Flick, mientras que el Paris Saint-Germain demostró con creces que está listo para conquistar el tricampeonato.ML