La lucha libre mexicana está de luto, ya que despide a uno de sus personajes más emblemáticos. Javier Esparza Coronado, mejor conocido como Franco Colombo, falleció el domingo 20 de septiembre a los 72 años, dejando un importante legado dentro del pancracio nacional, donde destacó tanto sobre el ring como detrás de escena. La trayectoria de Franco Colombo estuvo estrechamente ligada al Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), empresa en la que se convirtió en una pieza fundamental gracias a su experiencia, conocimiento y aportaciones durante varias décadas. La noticia de su muerte fue dada a conocer por familiares a través de redes sociales, provocando numerosas muestras de pesar entre aficionados, luchadores y miembros de la comunidad luchística. Nacido en Guadalajara, Jalisco, Franco Colombo hizo carrera en la lucha libre mexicana y posteriormente trasladó su experiencia del ring a otras áreas del negocio. Su nombre quedó vinculado tanto con campeonatos como con la formación de nuevos talentos.Uno de sus principales logros llegó el 1 de noviembre de 1980, cuando derrotó a Américo Rocca en la Pista Revolución para conquistar el Campeonato Nacional de Peso Welter.Tras dejar los cuadriláteros, Colombo encontró en la enseñanza una nueva forma de aportar al pancracio. Como entrenador, participó en la preparación de luchadores.Su trabajo abarcó aspectos como la técnica, la preparación física y la ejecución de movimientos sobre el ring, conocimientos que transmitió a distintas generaciones de luchadores.Colombo también ocupó el puesto de programador del CMLL, una función desde la que participó en la integración de carteleras, combates y rivalidades de la empresa.Desde esa posición estuvo involucrado en la planeación de las funciones y en la construcción de los enfrentamientos que posteriormente llegaban al cuadrilátero.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF