Faltan solo dos semanas para el inicio del Mundial 2026, torneo que reunirá en Norteamérica a las selecciones más importantes del futbol internacional. En medio del fervor que se percibe ya en Guadalajara, que albergará cuatro partidos de la justa, este es el momento perfecto para recordar que, aunque varias potencias han conseguido escribir su nombre en la historia de la Copa del Mundo de la FIFA, también existen equipos memorables que alcanzaron la final, pero no pudieron conquistar el título.En toda la historia del certamen, cinco selecciones han disputado al menos una final mundialista sin convertirse en campeonas: Países Bajos, con tres finales perdidas; Hungría y la desaparecida Checoslovaquia, con dos cada una; además de Suecia y Croacia, ambas con una derrota en el partido decisivo. Algunas de estas generaciones dejaron una huella imborrable por su estilo de juego y calidad futbolística, como la histórica "Naranja Mecánica" o la destacada camada croata que estuvo cerca de alcanzar la gloria hace apenas ocho años.Esta edición de 2026, organizada de manera conjunta en Norteamérica por México, Estados Unidos y Canadá, reunirá a las mejores escuadras nacionales del mundo. Sin embargo, la historia nos recuerda que llegar a la cima no es una tarea sencilla para nadie.El torneo de la FIFA es el escenario donde los sueños se hacen realidad o se rompen en mil pedazos. Millones de aficionados estarán pendientes de cada jugada, esperando presenciar momentos que no se les olviden después.De acuerdo con los registros de la Federación, a lo largo de los casi 100 años de historia de la Copa del Mundo, diversas selecciones han deslumbrado al planeta entero con su talento, alcanzando la Final por el título. Tristemente, algunas de estas nunca han podido coronarse como campeonas, quedando a la sombra de sus rivales.Hoy, cuando ya falta muy poco para el inicio de una nueva competencia, repasamos quiénes son estos equipos que se quedaron a un solo paso de la gloria eterna. Conocer este contexto es importante para entender la presión que enfrentarán en la próxima justa mundialista.Cuando hablamos de finales perdidas, el primer nombre que surge en la mente de cualquier aficionado es el de los Países Bajos. Esta selección ha disputado tres finales mundialistas sin éxito, forjando una leyenda de dramatismo puro.La primera gran decepción ocurrió en 1974, cuando la famosa "Naranja Mecánica", liderada por Johan Cruyff, cayó ante Alemania Federal. Su estilo de juego revolucionó el deporte, pero no fue suficiente para alzar la codiciada copa.Cuatro años más tarde, en 1978, los neerlandeses volvieron a tropezar exactamente en la misma instancia decisiva. Esta vez, el verdugo fue la selección de Argentina, que se impuso en tiempo extra frente a su propio público.La herida más reciente para los Países Bajos se produjo en Sudáfrica 2010. En un partido cerrado y sumamente tenso, un gol de Andrés Iniesta en los minutos finales le dio el título a España, dejando a los neerlandeses vacíos.La frustración de los aficionados neerlandeses es comprensible, pues han aportado al mundo tácticas innovadoras y jugadores de época. Sin embargo, el destino les ha negado sistemáticamente la máxima alegría del balompié internacional a lo largo de los años.Otra selección histórica que pertenece a este amargo club es Hungría. Los magiares mágicos llegaron a dos finales de la Copa del Mundo, siendo la más dolorosa la disputada en la edición de 1954.En aquel torneo, Hungría contaba con Ferenc Puskás y era la gran favorita indiscutible para llevarse el trofeo. Sin embargo, cayeron sorpresivamente ante Alemania Federal en un partido que pasó a la historia como el "Milagro de Berna".Previamente, en la edición de 1938, los húngaros también habían alcanzado la gran final del certamen. En esa ocasión, fueron superados por la selección de Italia, consolidando su primera gran frustración a nivel internacional.Por su parte, la extinta Checoslovaquia también experimentó el profundo dolor de perder dos finales mundialistas. La primera fue en 1934, cayendo ante Italia, y la segunda en 1962, donde fueron derrotados por el Brasil de Pelé.El impacto de estas derrotas trascendió lo puramente deportivo, marcando a generaciones enteras de aficionados en Europa del Este. A pesar de no ganar el título, el legado táctico de estos equipos sigue siendo objeto de estudio en la actualidad.No podemos olvidar a Suecia, que tuvo la inmejorable oportunidad de coronarse en su propia casa durante el Mundial de 1958. A pesar del apoyo local, no pudieron detener a un joven Pelé que guio a Brasil hacia su primer campeonato.El futbol moderno también ha visto a nuevas selecciones unirse a esta nada envidiable lista. El caso más fresco en la memoria de los aficionados es el de Croacia, un equipo que sorprendió al mundo entero con su garra.Durante el Mundial de Rusia 2018, la Selección de Croacia mostró una resiliencia admirable, superando múltiples prórrogas y tandas de penales. Lamentablemente para su causa, cayeron en la gran final ante una poderosa y contundente selección de Francia.El camino hacia la final es un trayecto lleno de obstáculos, lesiones y momentos de tensión extrema. Para selecciones como Croacia, el torneo que arranca en dos semanas representa quizás la última oportunidad para su actual generación dorada.Mientras los equipos afinan sus últimos detalles tácticos, la historia nos demuestra que en el futbol absolutamente nada está escrito.¿Veremos a un nuevo campeón inédito coronarse? La respuesta comenzará a revelarse cuando el balón ruede oficialmente y comience la magia del Mundial 2026, con México como uno de los países anfitriones y nuestra ciudad de Guadalajara como una de las ciudades sede.-Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor-*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF