El alero del Heat de Miami, Jaime Jáquez Jr., le puso el toque mexicano a los reconocimientos de la NBA al quedar entre los tres finalistas al premio de Mejor Sexto Hombre del Año, galardón que distingue al jugador más destacado viniendo desde la banca, reafirmando así la sólida temporada del ex de UCLA.En su tercera campaña, Jáquez tuvo un rol relevante en los planes de Erik Spoelstra, muchas veces con pocos reflectores, destacando más allá de los números gracias a su lectura de juego y su aporte como generador ofensivo, en un esquema donde Bam Adebayo y Tyler Herro se encargaban de finalizar las posesiones.En cuanto a estadísticas, sin ser particularmente exuberantes, sus promedios de 15 puntos, 5 rebotes y 4.7 asistencias representan los mejores números de su carrera en tres temporadas en la liga, acompañados de un respetable 50% de efectividad en tiros de campo en 28 minutos por partido.La competencia por el galardón no es sencilla. En la terna también aparece Keldon Johnson, de los Spurs, cuyo principal argumento es el segundo lugar de su equipo en la Conferencia Oeste; en lo individual, registró 13 puntos, 5.4 rebotes y 1.4 asistencias, además de ser uno de los pocos jugadores que disputó los 82 partidos de la temporada. También figura Tim Hardaway Jr., veterano de 15 campañas con los Nuggets de Denver, con un promedio de 13 puntos por juego.El trío de finalistas al premio de Jugador Más Valioso de la NBA está conformado por Shai Gilgeous-Alexander, del Thunder de Oklahoma y actual MVP; Nikola Jokic, de los Nuggets y ganador del galardón en tres ocasiones; y Victor Wembanyama, de los Spurs, quien además aspira al premio de Defensivo del Año con amplias posibilidades.Cada uno presenta argumentos sólidos para quedarse con el reconocimiento. El guardia del Thunder firmó su cuarta temporada consecutiva con más de 30 puntos por partido, mientras su equipo lideró la liga durante gran parte del año. Por su parte, “Joker” registró su segunda campaña promediando triple-doble (27 pts., 12.9 reb. y 10.7 ast.), mientras que “Wemby” se consolidó como una muralla en la pintura, sumando además gran versatilidad ofensiva tanto dentro como fuera de la zona.SV