La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) determinó que existe una indicación razonable de que la industria de fresas en ese país podría estar siendo afectada por las importaciones de fresas de invierno provenientes de México, principalmente de estados como Michoacán y Jalisco.Esta resolución corresponde a una etapa preliminar dentro de una investigación antidumping iniciada tras la solicitud del grupo Strawberry Growers for Fair Trade (SGFT), que pidió revisar de manera amplia las importaciones de fresas frescas y refrigeradas procedentes de México durante la temporada invernal. El proceso busca determinar si dichas exportaciones se realizan por debajo de los costos de producción, lo que podría representar una práctica desleal en el comercio internacional.La investigación involucra a empresas como Driscoll’s y Mainland, señaladas por presuntamente vender por debajo de sus costos. Al respecto, Miguel Ángel Curiel Mendoza, director general de Driscoll’s México y presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Berries (Aneberries), explicó que el proceso responde a una petición de productores estadounidenses.“Los productores de Florida pidieron al gobierno americano una compensación porque dicen que los productores mexicanos están exportando por debajo de su costo de producción. Entonces, el gobierno americano pidió a la ITC para ver si hay daño a la industria o no y, por el otro lado, al Departamento de Comercio para ver si hay dumping”, detalló.El directivo subrayó que para que el caso avance es necesario demostrar dos elementos: por un lado, que existe un daño material a la industria estadounidense y, por otro, que hay evidencia de prácticas de dumping. De no acreditarse ambos factores, el proceso no derivaría en sanciones. Por su parte, la Asociación Nacional de Exportadores de Berries informó que la investigación forma parte de un procedimiento estándar dentro de las normas comerciales internacionales y no implica, en esta etapa, una resolución en contra de México. A través de un comunicado, la organización precisó que el objetivo es analizar si las importaciones mexicanas afectan a los productores de Estados Unidos.“El inicio de una investigación no significa que exista una falta, ni que se hayan tomado medidas en contra de México”, puntualizó la asociación.El proceso comenzó formalmente el 5 de enero de 2026 y, para el 27 de febrero del mismo año, la ITC determinó dar continuidad a la investigación tras su análisis preliminar. Sin embargo, Aneberries aclaró que esta decisión no representa un fallo definitivo ni implica la imposición de aranceles o sanciones comerciales.La investigación se centra en el periodo comprendido entre el 1 de noviembre de 2024 y el 31 de marzo de 2025, lapso en el que se evaluarán las condiciones de exportación de las fresas mexicanas hacia el mercado estadounidense.Se prevé que el proceso concluya el próximo año, una vez que las autoridades correspondientes analicen la información disponible y determinen si existen elementos suficientes para confirmar o descartar la existencia de prácticas de dumping. Mientras tanto, el sector exportador mexicano se mantiene atento al desarrollo del caso y a sus posibles implicaciones para la industria de los berries. La investigación sobre las exportaciones de fresa mexicana hacia Estados Unidos se encuentra actualmente en una etapa de análisis más profundo, en la que las autoridades de ese país revisan información clave del sector. En esta fase, se seleccionó a dos empresas exportadoras para evaluar datos relacionados con precios, volúmenes de venta y costos de producción.Además, las autoridades estadounidenses analizan si existe un daño real a la industria local de la fresa, elemento indispensable para que el proceso avance hacia posibles sanciones. De no comprobarse esta afectación, la investigación podría cerrarse en esta etapa sin consecuencias, informó la Asociación Nacional de Exportadores de Berries (Aneberries).El organismo también llamó a evitar interpretaciones erróneas sobre el proceso. Precisó que hasta el momento no se ha determinado que México incurra en prácticas desleales o dumping, tampoco se ha comprobado daño a la industria estadounidense, ni se han aplicado aranceles o restricciones a las exportaciones de fresa mexicana. CT