Cuando se habla de los tequilas más costosos, existe una pieza que destaca por convertir su propia presentación en parte esencial de su valor: Ley 925 Diamante, producido por Hacienda La Capilla, en Jalisco.La marca señala que esta botella está elaborada con platino puro y oro blanco, además de estar adornada con más de 4,000 diamantes, que en conjunto suman 18.5 quilates. Su tapa también está fabricada con platino y tiene la forma del calendario azteca.La extravagante botella no es lo único que distingue a Ley 925 Diamante. De acuerdo con la información de la marca, el tequila se produce con 100% agave Blue Weber cultivado en los Altos de Jalisco.El agave es cocido y posteriormente destilado dos veces en alambiques de cobre. La expresión puede alcanzar hasta siete años de añejamiento en barricas de roble francés, un proceso que busca aportar notas de vainilla, caramelo y roble tostado. El nombre de Ley .925 también está relacionado con un récord mundial. Guinness World Records documenta una venta de una botella de Tequila Ley .925 por 225 mil dólares en Ciudad de México, el 20 de julio de 2006.La pieza, conocida como Pasión Azteca, pertenecía a una edición limitada de 33 botellas y estaba elaborada con platino y oro blanco. En su interior contenía tequila 100% de agave azul con seis años de añejamiento.La propia marca identifica actualmente a Ley 925 Diamante como su botella récord y destaca su combinación de tequila, joyería y artesanía.El caso de Ley 925 Diamante muestra cómo el tequila mexicano también ha encontrado un espacio dentro del mercado internacional del lujo.En esta pieza, el valor no está únicamente en la bebida: el platino, el oro blanco, los diamantes y el trabajo artesanal convierten al envase en un objeto de colección.Así, Ley 925 Diamante se posiciona como una de las expresiones más extraordinarias del tequila mexicano, llevando una bebida tradicional de Jalisco a un terreno donde la destilación y la alta joyería se encuentran en una misma pieza.