Con el precio del jitomate al alza en México y cada vez más personas en búsqueda de opciones económicas para dar color y sabor a los platillos y ensaladas, existen varias alternativas que pueden rescatar tus platillos sin sacrificar demasiado, sobre todo a la hora de hacer guisos o caldos.Si bien muchas personas recurren al puré de tomate envasado porque es una opción muy económica, hay otras opciones naturales que pueden darle un toque especial a tu platillo.Al preguntarle a la herramienta de inteligencia artificial (IA) de Google Gemini sobre las mejores alternativas al jitomate que son más baratas, estas fueron las opciones que nos brindó: ¡aquí tienes las mejores!Es la alternativa más directa en México. Aunque es más ácido, tiene una base de agua y pulpa muy similar.Cómo usarlo: Para salsas, guisos o caldos. Truco: Para quitarle el exceso de acidez y que se parezca más al jitomate, agrega una pizca de azúcar o una pizca de bicarbonato de sodio al cocinarlo.A menudo, el puré de tomate industrializado mantiene un precio más estable que el fruto fresco cuando hay escasez o inflación.Cómo usarlo: Ideal para sopas de pasta, arroz rojo o entomatados. Ventaja: Ya viene concentrado, por lo que rinde más que el jitomate natural licuado.Parece extraño, pero es un secreto de cocina para dar cuerpo y color -sobre todo a caldos y salsas- sin gastar en jitomate.Cómo usarlo: Cuece zanahorias hasta que estén muy suaves y lícualas con un poco de agua, ajo y cebolla. Truco: Si le añades una cucharadita de pimentón (paprika) o un poco de vinagre, obtendrás un color y una acidez muy parecida a la del jitomate en salsas para pasta o guisos rojos. A veces se encuentran pimientos rojos en oferta que están muy maduros y eso los convierte en la opción ideal para sustituir el jitomate.Cómo usarlo: Licuado con un poco de agua, aporta un color rojo intenso y un sabor dulce delicioso para salsas de base española o italiana. Mezcla: Puedes usar mitad pimiento y mitad zanahoria para una salsa roja económica.Si lo que buscas es que el arroz o el guiso se vea rojo pero el jitomate está impagable, el chile guajillo es tu aliado.Cómo usarlo: Remoja los chiles en agua caliente, retira las semillas y lícualos bien. Aporta el color rojo tradicional sin que el platillo pique (siempre que lo limpies bien).Es muy económico y rinde muchísimo.Cómo usarlo: Disuelve una pequeña parte de la barra de achiote en caldo o agua. Te servirá para dar ese tono rojizo vibrante a arroces, caldos de pollo o carnes adobadas sin necesidad de usar una sola pieza de jitomate.Si encuentras jitomate "de oferta" porque está muy maduro (el que llaman "para salsa"), cómpralo en cantidad, lícualo y congélalo en porciones. Te servirá perfectamente para cocinar durante las semanas en que el precio suba más.JM