Los precios de las acciones retrocedieron el jueves en Asia después de que Wall Street se desplomara y los precios del petróleo se dispararan a más de 110 dólares por barril. El Nikkei 225 de Tokio caía 2,5% para situarse en 53.875,94 puntos y el Kospi de Corea del Sur perdía 1,3% y se ubicaba en 5.845,62. En Hong Kong, el Hang Seng cedía 0,2%, mientras que el índice compuesto de Shanghái bajaba 0,9%. El S&P/ASX 200 de Australia retrocedía 0,2%, y el Taiex de Taiwán caía 1,2%. El crudo Brent, el referente internacional, se cotizaba a 111,24 dólares por barril, un alza de 3,6% respecto del día anterior. El crudo de referencia en Estados Unidos subió 0,8% a 96,80 dólares por barril. Los precios del petróleo se han disparado porque la guerra ha alterado la industria energética del golfo Pérsico. La televisión estatal de Irán informó el miércoles que la República Islámica atacaría infraestructura de petróleo y gas en Qatar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos tras un ataque contra instalaciones asociadas con su yacimiento marino de gas natural South Pars. Si las interrupciones mantienen altos los precios del petróleo y el gas durante mucho tiempo, podrían crear una ola de inflación para la economía global. La mención de ataques en el Golfo Pérsico activa inmediatamente las alarmas globales debido al Estrecho de Ormuz, el 'cuello de botella' más crítico del comercio energético mundial. Ubicado entre Irán y Omán, este paso marítimo canaliza aproximadamente el 20% del consumo total de petróleo líquido del mundo y una quinta parte del comercio global de Gas Natural Licuado (GNL).Cualquier conflicto que involucre a Irán y a sus vecinos del Golfo (Arabia Saudí, EAU, Qatar) amenaza con interrumpir el flujo a través de este estrecho. A diferencia de otros puntos de tránsito, las rutas alternativas por oleoductos son limitadas y no pueden absorber el volumen total que circula por esta vía. La mera amenaza de cierre o inseguridad en esta zona obliga a las aseguradoras marítimas a disparar sus primas y a los mercados a añadir una 'prima de riesgo' al precio del barril.Para los mercados energéticos, Ormuz no es solo una ruta de transporte; es el barómetro de la seguridad energética global. Una interrupción prolongada aquí no solo elevaría los precios temporalmente, sino que podría provocar un desabastecimiento físico de combustible en las economías que dependen de estas rutas, transformando un problema de precios en una crisis de suministro real.EE