El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) modificó las reglas de la Modalidad 40 para frenar el alto costo financiero de las jubilaciones. El motivo principal de la Administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum apunta a evitar simulaciones laborales y proteger los recursos públicos. Estas restricciones toparán las aportaciones de los futuros pensionados.La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio permite a las personas sin patrón seguir cotizando por su cuenta para alcanzar una jubilación digna en la vejez. El requisito principal exige haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos cinco años, según lo estipulado en el artículo 218 de la Ley del Seguro Social.Este esquema otorga acceso a seguros de Invalidez y Vida, además de las coberturas de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez. Hasta hace poco tiempo, era la opción predilecta de miles de trabajadores mexicanos para mejorar el cálculo del monto que recibirían al momento de concluir su vida laboral.Especialistas en asuntos financieros advierten que el sistema sufría un abuso sistemático por parte de los usuarios. El pago de jubilaciones bajo la Ley del 73 habría generado una carga fiscal insostenible para las finanzas públicas, obligando a las autoridades a poner un freno de mano urgente.Ante la ambición por obtener una jubilación más amplia, surgieron empresas fachada y cooperativas dedicadas a ofrecer simulaciones laborales. Este modelo de negocio captaba trabajadores en internet para darlos de alta, cobrar comisiones y aprovechar los vacíos legales del esquema en perjuicio de las instituciones de salud.La Auditoría Superior de la Federación reportó 275 mil 87 personas afiliadas a este programa en 2024, un aumento del 30 % frente a los registros de 2020.A partir de este 22 de octubre de 2026, el salario base de cotización será el último sueldo registrado por el trabajador al causar baja del régimen obligatorio. A este monto específico solo se le podrá sumar una Unidad de Medida y Actualización (UMA) para calcular las cuotas futuras.La normativa anterior permitía a los asegurados elegir un salario de hasta 25 UMAs, equivalentes a más de 87 mil pesos al mes durante este año. Ahora, los nuevos solicitantes enfrentan un límite estricto para calcular sus aportaciones, impidiendo los saltos desproporcionados en los ingresos de retiro.Otro ajuste drástico para los nuevos solicitantes es la eliminación de los pagos retroactivos en las cuotas de seguridad social. Los aspirantes ya no podrán cubrir los meses transcurridos desde su baja para regularizar periodos pasados, obligando a una planificación más rigurosa desde el primer día de desempleo.El registro a este esquema será 100 %, eliminando los trámites presenciales en las subdelegaciones del país. El objetivo de las autoridades es llevar un control preciso de las fechas de incorporación y mejorar el seguimiento de cada solicitud para evitar fraudes o alteraciones en los expedientes.Quienes ya estaban inscritos y pagaban sus cuotas antes de esta fecha conservarán las condiciones de su periodo contratado sin ninguna alteración. La reforma impulsada por el Gobierno de México no afecta los derechos adquiridos de los beneficiarios actuales, garantizando certidumbre jurídica para medio millón de personas en esta modalidad.El IMSS habilitará un canal especial de comunicación para resolver dudas y atender los trámites que hayan quedado pendientes antes del cambio. La medida busca garantizar la transparencia de los recursos sin desamparar a los trabajadores en transición hacia su etapa de jubilación.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppFF