Llegó la temporada del año en que las declaraciones anuales deben presentarse. Pero más allá de ser una responsabilidad fiscal ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), también pueden convertirse en una estrategia financiera. El inicio de 2026 representa un momento clave para contribuyentes y empresarios en México, ya que las deducciones fiscales han dejado de ser únicamente un trámite contable para convertirse en una herramienta estratégica de planeación financiera. En un entorno marcado por mayor fiscalización, inflación persistente y cambios en los hábitos de consumo, comprender qué deducir, cómo hacerlo y en qué momento aplicarlo puede generar una diferencia significativa en la protección del patrimonio personal y empresarial.Durante años, miles de contribuyentes han desaprovechado beneficios fiscales por desconocimiento o por una asesoría inadecuada. Actualmente, el desafío no se limita a cumplir con el Servicio de Administración Tributaria, sino a hacerlo de manera anticipada y estratégica, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles y fortalecer la estabilidad financiera.Para este año, las deducciones personales y empresariales adquieren mayor relevancia dentro de una planeación integral. Gastos médicos, seguros, ahorro para el retiro, educación, intereses hipotecarios y donativos pueden reducir la carga fiscal si se organizan correctamente. Esto permite liberar recursos que pueden destinarse a inversión, ahorro o crecimiento patrimonial.En el ámbito empresarial, también existen oportunidades relevantes. Conceptos como arrendamientos, nómina, previsión social, inversiones productivas y gastos estrictamente indispensables deben contar con la documentación adecuada y estar alineados con la actividad económica. De esta forma, pueden aprovecharse plenamente dentro de una estrategia fiscal ordenada.Sin embargo, especialistas advierten que persisten errores comunes que continúan generando pérdidas económicas. Uno de los principales es dejar la planeación fiscal para el último momento, especialmente en los meses previos a la declaración anual. La organización anticipada es fundamental para maximizar los beneficios disponibles.Otro error frecuente es mezclar las finanzas personales con las empresariales, así como utilizar medios de pago que no permiten la deducción o recurrir a esquemas informales. Estas prácticas limitan el acceso a beneficios fiscales y reducen la posibilidad de construir una estrategia patrimonial sólida. Además, muchos contribuyentes aplican deducciones sin una visión de largo plazo, lo que impide vincular los impuestos con objetivos como el ahorro.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA