El Servicio de Administración Tributaria (SAT), órgano de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, tiene la facultad legal de presentarse en cualquier domicilio fiscal. Su objetivo principal es verificar el correcto cumplimiento de las obligaciones tributarias y descartar la comisión de delitos.Esta medida no es arbitraria ni masiva, sino que ocurre cuando la autoridad detecta inconsistencias bajo estrictos criterios de riesgo fiscal. Las inspecciones se realizan directamente en el inmueble del causante, en los horarios y fechas que determine la autoridad.De acuerdo con el artículo 49 bis del Código Fiscal de la Federación, los visitadores tienen permitido documentar la diligencia. Esto significa que pueden tomar fotografías y grabar audios o videos durante todo el procedimiento para sustentar su revisión.Sin embargo, el proceso debe seguir un protocolo estricto para ser válido. Los funcionarios están obligados a entregar la orden de verificación al visitado y solicitar la designación de dos testigos que presencien la actuación de principio a fin.Si la persona visitada se niega a nombrar a los testigos, la autoridad fiscal tiene la potestad de designarlos. Esto garantiza que la visita domiciliaria no se detenga y mantenga su validez legal ante cualquier aclaración o disputa futura.Como ciudadano, el causante posee garantías inalienables durante estas revisiones. Existe el derecho absoluto de conocer la identidad de la autoridad y exigir que el servidor público se identifique plenamente como empleado activo de la institución recaudadora.Además, el visitado puede solicitar que le muestren el documento original que faculta a los agentes para llevar a cabo la inspección. Si se nota alguna irregularidad, es posible reportarla a canales periodísticos, como el WhatsApp de Uno TV, para hacer una denuncia pública.Para mantener el control de la situación, los expertos recomiendan seguir estos puntos clave durante una visita del SAT: Cabe recordar que estas acciones buscan combatir la evasión y no perjudicar a quienes cumplen sus obligaciones. Mantener la contabilidad en orden es la mejor defensa para evitar que una revisión de rutina se convierta en un conflicto legal.Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.AS