El Auditorio Telmex se convirtió la noche de este viernes en una enorme fiesta de color azul. Miles de jóvenes acudieron al concierto de Aitana con vestidos, blusas, playeras y accesorios que hacían referencia a su "Cuarto Azul World Tour". Entre grupos de amigas que se fotografiaban antes del espectáculo, muchachos que ensayaban coreografías y teléfonos preparados para grabar cada instante, la emoción se respiraba desde los pasillos del recinto.La aparición inicial de los 12 bailarines de la española provocó la primera gran ovación. Después, desde el segundo nivel de una escenografía que recreaba una habitación, Aitana apareció recostada sobre una cama. Una cámara enfocó su rostro y lo proyectó en las pantallas mientras interpretaba "6 de febrero". Los gritos se multiplicaron hasta convertirse en un estruendo que acompañó sus primeros movimientos.La cantante demostró que conoce perfectamente a su público. Le bastaba sonreír, lanzar un beso o dirigir la mirada hacia alguna sección del auditorio para desatar una nueva oleada de chillidos. Sus seguidores celebraban cada gesto como si estuviera dedicado personalmente a ellos. Abajo, entre las butacas, los brazos se levantaban para imitar sus coreografías y los teléfonos seguían sus desplazamientos por el escenario."Segundo intento" y "Duele un montón despedirme de ti" prolongaron el entusiasmo. Los jóvenes cantaban a todo pulmón, bailaban desde sus lugares y se abrazaban mientras las pantallas de sus celulares registraban una noche que seguramente multiplicada en cientos de publicaciones de Instagram y TikTok.Jesús, de 26 años, llegó acompañado de sus amigos, todos vestidos de azul y con fotografías de la artista estampadas en sus playeras. Para él, Aitana es una de las pocas divas actuales de la música en español. "No hay nadie que esté haciendo lo mismo que ella, la chava trae mucho concepto, es una reina y en Guadalajara la amamos", declaró, entre gritos y risas de sus amigos."Es mi cantante favorita, está preciosa, yo quiero ser como ella", dijo Paula, de 23 años, acompañada de su grupo de amigas. "Yo la conocí por la canción de "Superestrella y me clavé mucho, me gusta mucho todo lo que hace y la verdad sí me siento muy contenta de estar acá".La fiesta continuó con "Cuarto azul", "Gran vía", "Desde que ya no hablamos", "AQYNE" y "Música en el cielo". Las linternas de los celulares se encendieron alrededor de todo el Auditorio Telmex. Desde el escenario, las pequeñas luces parecían miles de veladoras suspendidas en la oscuridad, extendidas desde las primeras filas hasta las gradas superiores. La intensidad regresó con "Mon Amour". Las luces del escenario acompañaban los movimientos de Aitana y sus bailarines, mientras el público saltaba, agitaba los brazos y coreaba las canciones. La española recorría el escenario entre aplausos y gritos, alimentando una celebración que parecía aumentar de volumen con cada tema."Conexión psíquica" marcó una primera despedida entre brincos y ovaciones. Sin embargo, todavía faltaba la canción que muchos habían esperado desde el comienzo. Los primeros acordes de "Superestrella" desataron otra explosión de gritos. Los asistentes bailaron y cantaron hasta el último estribillo, mientras una multitud de pantallas iluminaba sus rostros.Tras casi dos horas, Aitana abandonó el escenario. En los pasillos continuaban las risas, las conversaciones atropelladas y las voces que todavía tarareaban sus canciones. El azul seguía dominando entre la multitud que salía del recinto.FA