La nostalgia tuvo volumen de estadio en la Arena VFG. La noche del miércoles 21 de octubre, Def Leppard regresó a Guadalajara con su gira Live 2026, un recorrido por los éxitos que marcaron su trayectoria y nuevas canciones que mantienen activa la historia de la agrupación británica. Entre guitarras, luces y coros multitudinarios, la banda convirtió su presentación en una celebración de varias décadas de hard rock.Con Extreme como invitado especial, el concierto reunió a los seguidores de una de las agrupaciones que definieron el sonido del rock británico de los años ochenta. La banda abridora terminó su participación a las 21:30 horas con un homenaje a Ozzy Osbourne. Después, las luces se apagaron y una voz en off anunció la llegada de los protagonistas de la noche.Def Leppard apareció en un escenario de dos niveles, con la batería en la parte superior y los músicos distribuidos en la plataforma inferior. Detrás, una pantalla de grandes dimensiones alternaba con una estructura iluminada que llevaba el nombre del grupo, mientras las luces acompañaban cada movimiento de los integrantes.El arranque llegó con “Rejoice”, sencillo lanzado en 2026, seguido de “Animal”. Desde los primeros acordes, la banda dejó claro que el repertorio combinaría material reciente con canciones que el público reconoce desde los primeros segundos.Joe Elliott, vocalista de la agrupación, tomó el micrófono, avanzó por la pasarela y se dirigió a los asistentes.“Guadalajara, hola. ¿Están listos para esto? ¿Realmente están listos para esto?”, preguntó antes de dar paso a “Let's Get Rocked”, uno de los primeros momentos de mayor intensidad de la velada.La presentación continuó con “Personal Jesus”, versión del tema de Depeche Mode, acompañada por imágenes de figuras religiosas en la pantalla. Más adelante, Elliott volvió a dirigirse al público para agradecer la respuesta de los tapatíos y recordar que se trataba de la última presentación de la banda en México durante esta gira.“Guadalajara, qué gusto verlos acá. Gracias a Depeche Mode por su música. Esta es nuestra última presentación en México en este tour, estamos felices. Ahora vamos a viajar a los ochenta con esta canción”, expresó antes de interpretar “Bringin' On the Heartbreak”.La parte instrumental tomó protagonismo con “Switch 625”, pieza en la que los músicos mostraron su destreza. La atención se concentró en Rick Allen, baterista que toca con un solo brazo desde el accidente automovilístico que sufrió en 1984. Su ejecución recibió una ovación de los asistentes, que ocuparon gran parte de la capacidad del recinto. La secuencia avanzó con “Just Like '73”, y “Rocket”, dos canciones que mantuvieron el pulso de la noche. Entre una y otra, Elliott buscó la respuesta de los distintos sectores del recinto y pidió al público que hiciera ruido para sus compañeros, mientras Rick Savage sostenía la base rítmica con el bajo.El repertorio también incluyó “Rock On”, original de David Essex; “White Lightning” y “Slang”. Para esta última, Elliott invitó al escenario a Nuno Bettencourt, guitarrista de Extreme. El vocalista aprovechó el momento para bajar entre los asistentes, recorrer parte de la planta baja y saludar a algunos seguidores, antes de regresar al escenario para continuar con “Promises” y “Armageddon It”.La recta final quedó reservada para los clásicos. Con “Love Bites”, las luces de los teléfonos iluminaron las gradas y la pista, mientras la balada abría paso a una sucesión de canciones que forman parte del catálogo más reconocido del grupo. Después llegaron “Rock of Ages” y “Photograph”; con esta última, buena parte del público se puso de pie para cantar.La banda regresó tras una pausa para el encore, con “Love and Hate”, “Hysteria” y “Pour Some Sugar on Me”, tema que cerró la presentación entre guitarras y voces que se sumaron a la interpretación.La visita marcó el regreso de Def Leppard a Guadalajara desde su concierto del 5 de octubre de 2017 en el Auditorio Telmex. CT