En los últimos días, TikTok, X e Instagram se llenaron de videos y publicaciones que advierten sobre un supuesto “retroceso del sufragio femenino” en Estados Unidos. El debate se intensificó por la figura de Erika Kirk, viuda del activista conservador Charlie Kirk y actual líder de Turning Point USA, así como por el auge de las llamadas tradwives (traditional wives o esposas tradicionales).Sin embargo, una revisión de fuentes periodísticas y académicas muestra que el tema es más complejo de lo que sugieren los mensajes virales.La controversia surgió tras la celebración de la Women’s Leadership Summit de Turning Point USA en San Antonio, Texas. Durante el evento, algunas asistentes expresaron que estarían dispuestas a renunciar a su derecho al voto si eso ayudara a construir un país más conservador. La escena fue ampliamente difundida en redes y generó preocupación sobre un posible intento de revertir el sufragio femenino. The Atlantic también reportó que entre las asistentes había posturas abiertamente contrarias al voto de las mujeres. De forma casi paralela, en redes sociales se empezó a especular que Erika Kirk proponía eliminar el voto femenino, sin embargo, verificadores y medios han señalado que esa afirmación se difundió principalmente a partir de clips descontextualizados y publicaciones virales. Lo que sí está documentado es que Erika Kirk ha encabezado eventos donde se promueven valores de fe, familia, maternidad y roles tradicionales de género, y ha criticado aspectos del feminismo contemporáneo. Religion News Service y NPR reportaron que en la cumbre se presentaron mensajes que describen al feminismo como una amenaza para la maternidad y el plan familiar tradicional.El término tradwife se refiere a mujeres que reivindican un estilo de vida centrado en el hogar, la crianza y la dependencia económica del esposo. Su popularidad ha crecido en plataformas visuales como TikTok e Instagram, donde se combina con estéticas de cocina, jardinería y vida doméstica.Investigaciones académicas han encontrado que el fenómeno no es homogéneo: muchas cuentas se enfocan en contenido de estilo de vida, pero también existe un efecto de normalización de discursos sobre roles de género tradicionales y valores conservadores. Un estudio de la Universidad de Northeastern y otras instituciones observó una mayor conexión entre comunidades “cottagecore” y contenido tradwife después de 2021. Aun así, otros análisis cuestionan la idea de que las jóvenes estén abandonando masivamente el feminismo. Datos citados por Ms. Magazine muestran que la identificación feminista es más alta entre mujeres de la Generación Z que entre generaciones mayores.Desde el punto de vista jurídico, no hay una iniciativa federal viable para derogar la 19.ª Enmienda, que garantiza el voto de las mujeres en Estados Unidos. Lo que sí existe es un debate cultural y político impulsado por sectores conservadores que cuestionan el feminismo moderno y promueven modelos familiares tradicionales.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO