Domingo, 31 de Mayo 2026

Miriam Solís revive el legado de Juan Gabriel

La cantante tapatía será parte de “El Divo”, un espectáculo sinfónico de gran formato que celebra la obra del compositor 

Por: Héctor Fernando Navarro Vázquez

Miriam Solís. La cantante se caracteriza por su presencia artística elegante y su voz emotiva. CORTESÍA

Miriam Solís. La cantante se caracteriza por su presencia artística elegante y su voz emotiva. CORTESÍA

La música de Juan Gabriel ha acompañado generaciones enteras de mexicanos, pero para Miriam Solís interpretarla sobre un escenario implica una responsabilidad que va más allá de lo artístico. La cantante tapatía, reconocida como Embajadora de la Música Mexicana, forma parte del espectáculo sinfónico “El Divo”, que hoy llegará a la Arena Guadalajara -a las 18:30 horas- con una producción de gran formato que rinde homenaje al legado del compositor de Parácuaro, Michoacán.

La fecha  tiene un significado especial para la intérprete. Además de participar en uno de los proyectos más importantes de su trayectoria reciente, lo hará frente al público de su ciudad natal.

“Estoy muy ilusionada de esta fecha en específico en Guadalajara porque yo soy de aquí. Ahí está toda mi familia, todos mis amigos y para mí ser parte de este homenaje es algo muy importante. Me siento muy honrada, la verdad. Me siento con mucho compromiso”, compartió en entrevista con EL INFORMADOR.

Solís destaca por la magnitud de los elementos que lo conforman. La presencia de una orquesta, coros monumentales, mariachi y un amplio equipo de músicos convierte cada presentación en una experiencia distinta a la de un concierto tradicional de música mexicana.

“Es un homenaje muy bonito y muy majestuoso. Por la orquesta, por los coros, por el mariachi, es mucha gente la que estamos trabajando en este proyecto. El hecho de compartir con músicos tan preparados, además de que somos mexicanos todos, para mí como cantante de música mexicana es un proyecto que me ha enseñado mucho”.

La cantante reconoce que el repertorio de Juan Gabriel forma parte de la memoria colectiva del país. Sus canciones están presentes en momentos de celebración, de nostalgia y de la vida cotidiana de millones de personas.

“Estamos homenajeando a un compositor tan importante de nuestro país. Son canciones que todo el mundo se sabe, que todos queremos y que siempre nos recuerdan algo”.

Su vínculo con la obra del llamado “Divo de Juárez” comenzó desde los primeros años de su carrera. La primera canción de Juan Gabriel que grabó fue “Te lo pido por favor”, incluida en una producción dedicada a la Virgen de Guadalupe. Sin embargo, recuerda que la primera pieza del compositor que aprendió a interpretar fue “Costumbres”.

Con el paso de los años incorporó a su repertorio temas como “Amor eterno” y “La diferencia”, pero asegura que preparar este homenaje le permitió profundizar aún más en la dimensión artística del compositor.

“Lo que he descubierto en estos últimos meses es toda esta variedad de emociones y sentimientos a las que te puede llevar un repertorio del maestro Juan Gabriel. Vas de la tristeza a la alegría, a querer bailar, a la indiferencia, al amor, al desamor. Pasas por todas las etapas sentimentales cuando escuchas muchas de sus canciones”.

A ello se suma una cualidad que considera fundamental para explicar la vigencia de su obra. “Tenía una forma de expresar las cosas muy sencilla, muy fácil de entender y de digerir. Además, hablaba de temas que a todos nos pasan. Son vivencias con las que cualquiera puede identificarse. Por eso siempre conecta con la gente”.

Participar en una producción de esta magnitud también ha representado un reto profesional. Acostumbrada a cantar acompañada por mariachi, Solís tuvo que adaptarse a la dinámica de una orquesta sinfónica y a la precisión que exige una estructura musical de gran formato.

“No es fácil porque somos casi 300 o 400 personas en escena entre los coros, la orquesta y el mariachi. Yo vengo de cantar con mariachi, que es mi especialidad, y cuando llegas a una orquesta todo cambia. Ellos traen su tiempo y tú tienes que cuadrarte porque 400 personas no te van a seguir”.

La cantante explica que este tipo de montajes dejan poco margen para la improvisación y requieren una coordinación minuciosa entre todos los participantes.

“Es otra forma de trabajar, mucho más específica, mucho más estructurada. Hemos logrado darle movimiento a algunas partes del concierto, pero estamos hablando de un homenaje sinfónico, coral y monumental. Es una manera diferente de hacer Juan Gabriel”, explicó.

Trasciende fronteras

Miriam Solís atraviesa un momento significativo en su carrera. Su labor como promotora de la música mexicana le ha valido reconocimientos y nuevas oportunidades internacionales, entre ellas una invitación para participar en el Festival Lírico de Ópera de Benicàssim, en España, donde México será el país invitado de honor.

El próximo 2 de agosto ofrecerá un concierto acompañado de mariachi dentro de la programación oficial del encuentro, una experiencia que asume con orgullo y responsabilidad.

“Cantar música mexicana en otros países siempre es un compromiso porque representas al país. Vas con el mariachi, con tu voz, con el canto ranchero y te conviertes en una imagen de México”.

Por ello considera que el homenaje a Juan Gabriel tiene una relevancia especial dentro de su trayectoria. “Creo que este es uno de los proyectos más importantes que he tenido en mi carrera artística. Como embajadora de la música mexicana, interpretar canciones de un compositor mexicano que ya forman parte de nuestro acervo cultural es algo muy significativo”.

La cantante señala que la obra de Juan Gabriel ha trascendido fronteras hasta convertirse en una referencia obligada de la identidad musical mexicana.

“Cuando vas a cantar a otro país te piden canciones de Juan Gabriel. Ya son parte de nuestro repertorio tradicional y de lo que la gente identifica inmediatamente con México”.

Su experiencia en escenarios internacionales también le ha permitido observar la manera en que el público extranjero recibe la música mexicana. Más que asociarla únicamente con la fiesta, asegura que suele despertar emociones profundas.

“Yo he visto que la gente llora. Les da mucho sentimiento. El sonido del mariachi es muy apasionado, muy intenso. En Europa, por ejemplo, percibo que conectan mucho con esa emoción que transmite nuestra música”.

Al final, esa capacidad de emocionar es la misma que, a su juicio, mantiene vigente el legado de Juan Gabriel y explica el éxito de un espectáculo que continúa sumando fechas dentro y fuera del país.

“Los extranjeros valoran mucho nuestra música. Nos quieren, nos toman en cuenta y reconocen lo que representa México culturalmente. Por eso para mí es un honor seguir llevando estas canciones a nuevos escenarios y compartir con el público una obra que ya forma parte de la historia de todos”, concluye.

Tapatío

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