La pelea entre RoRo —alias digital de Rocío López Bueno— y la streamer mexicana Samy Rivers —Samantha Rivera Treviño— fue uno de los combates más esperados de La Velada del Año VI, organizada por Ibai Llanos. Sin embargo, el resultado terminó pasando a segundo plano debido a una controversia que explotó incluso antes de que ambas subieran al ring: el casco especial que utilizó la creadora de contenido española.Aunque RoRo ganó el combate por decisión unánime, en redes sociales comenzaron a surgir miles de comentarios acusándola de haber competido con ventaja. Pero, ¿realmente hizo trampa o todo fue un malentendido?La polémica comenzó durante el pesaje oficial, cuando Samy Rivers descubrió que su rival utilizaría un casco muy diferente al del resto de los participantes. Mientras los demás boxeadores portaban el protector convencional, el de RoRo incluía una estructura rígida que protegía completamente la nariz y parte del rostro.La streamer mexicana aseguró que su equipo nunca fue informado de ese cambio y expresó que no existían condiciones de igualdad. Incluso llegó a advertir que no pelearía si se mantenía ese equipo de protección, pues consideraba que absorbía mejor los impactos y modificaba el desarrollo del combate.En cuestión de minutos, el tema se volvió tendencia en X, TikTok e Instagram. Muchos aficionados comenzaron a acusar a RoRo de tener una ventaja injusta, mientras otros defendían que se trataba de un caso médico.La influencer explicó que meses antes había sido sometida a una cirugía para corregir varios problemas en la nariz derivados de fracturas sufridas desde pequeña. Según su versión, un golpe directo podría ocasionarle una lesión importante, por lo que su equipo solicitó autorización para utilizar un protector especial.RoRo insistió en que el casco no era un capricho ni una estrategia para ganar, sino una necesidad médica. También aseguró que la organización había aprobado previamente el equipo y que nunca le informaron que el entorno de Rivers desconocía esa decisión.Ante la tensión, Ibai Llanos y la organización intervinieron para evitar que la pelea se cancelara. Después de varias conversaciones, ambas partes alcanzaron un acuerdo: el casco sería modificado, eliminando parte de la estructura inferior y añadiendo acolchado para reducir cualquier posible ventaja competitiva.Solo con estas modificaciones, Rivers aceptó subir al ring y el combate pudo realizarse ante millones de espectadores.Hasta el momento no existe evidencia de que RoRo haya infringido el reglamento. De acuerdo con la organización y con Sandor Martín, responsable del apartado deportivo del evento, el casco fue revisado, se rechazaron versiones anteriores por ofrecer demasiada protección y finalmente se autorizó un modelo adaptado que cumplía con los requisitos establecidos.Sin embargo, la percepción en redes fue muy distinta. Numerosos usuarios siguieron asegurando que la protección adicional influyó en el combate, especialmente porque varios golpes de Rivers impactaron directamente sobre la estructura del casco. Esa imagen alimentó las acusaciones de que la española había competido con ventaja, pues muchos defienden que la organización debió garantizar que ambas peleadoras utilizaran un equipamiento similarEsta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO