Studio Ghibli atraviesa una semana especialmente significativa, el estudio japonés se prepara para recibir el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, mientras su universo también se expande a las páginas de los cómics en español con una colección que comenzará a publicarse en 2027.Salamandra Graphic anunció que será la editorial oficial en español de los cómics basados en las películas de Studio Ghibli. La colección comenzará en otoño de 2027 con dos de las producciones más reconocidas del estudio: El viaje de Chihiro y Nicky, la aprendiz de bruja.El anuncio coincide con la visita a Oviedo de Kenichi Yoda, presidente de Studio Ghibli, quien este miércoles participó en una rueda de prensa antes de recibir el galardón en representación de la compañía. La Fundación Princesa de Asturias ha destacado precisamente el carácter artesanal de la animación del estudio y la importancia que sus películas conceden a los momentos de silencio y contemplación.Los primeros títulos que llegarán al catálogo de Salamandra Graphic serán El viaje de Chihiro y Nicky, la aprendiz de bruja. La editorial continuará posteriormente con otras adaptaciones de la colección, entre ellas Mi vecino Totoro, Ponyo en el acantilado, La princesa Mononoke, El castillo en el cielo, Pompoko y El cuento de la princesa Kaguya. A partir de 2028, la previsión es publicar cuatro libros al año.La propuesta permitirá trasladar a otro formato algunas de las películas que han construido la identidad internacional de Studio Ghibli. Aunque las historias nacieron para el cine, sus personajes, escenarios y universos visuales tendrán ahora una nueva forma de llegar a los lectores y coleccionistas.El proyecto no representa, además, el primer acercamiento de Salamandra Graphic al trabajo de Hayao Miyazaki. En 2023, la editorial publicó en castellano y catalán El viaje de Shuna, una obra originalmente publicada en 1983 y considerada un antecedente importante para comprender algunas de las ideas visuales y narrativas que posteriormente formarían parte del universo asociado con Ghibli.A la colección de cómics se sumará también un libro dedicado al arte de los fondos de las películas del estudio. La publicación tendrá más de 500 páginas y reunirá 844 ilustraciones seleccionadas entre miles de obras creadas para 27 producciones cinematográficas, desde Nausicaä del Valle del Viento, de 1984, hasta El chico y la garza, de 2023.La selección ha sido supervisada por Yoji Takeshige, director artístico de Studio Ghibli, y permitirá observar elementos que suelen pasar desapercibidos durante una película, como la construcción de los escenarios, el uso del color, la perspectiva, la iluminación y las sombras.El anuncio editorial coincide con las declaraciones de Kenichi Yoda en Oviedo, donde el presidente de Studio Ghibli defendió una de las características más reconocibles del cine del estudio: la capacidad de detener la acción para dejar espacio al silencio y la contemplación.Yoda explicó que existe una “idea fija” sobre la manera en que deben realizarse las películas, pero consideró que Studio Ghibli ha demostrado que es posible conectar con el público sin seguir necesariamente esas convenciones. Para el presidente, la animación no consiste únicamente en mover personajes, sino también en construir momentos en los que aparentemente no sucede nada.Como ejemplo recordó la recepción internacional de La princesa Mononoke. Cuando la película comenzó a presentarse fuera de Japón, desde Hollywood se señaló que contenía demasiados momentos de silencio y se sugirió añadir música para llenar esos espacios. El estudio decidió mantener su propuesta y, según Yoda, el público terminó aceptándola.Esta defensa de la pausa coincide con uno de los elementos que el jurado del Premio Princesa de Asturias destacó al reconocer a Studio Ghibli. La Fundación señala que sus películas encuentran belleza en lo cotidiano y convierten los momentos de calma y contemplación en una parte fundamental de sus historias.Yoda también se refirió a otra característica del cine de Studio Ghibli: su capacidad para partir de contextos culturales específicos y, al mismo tiempo, abordar emociones y conflictos reconocibles para espectadores de diferentes países.Mi vecino Totoro, por ejemplo, está ambientada en el Japón de los años cincuenta, pero su historia alrededor de la infancia, la familia, la naturaleza y los cambios emocionales puede conectar con públicos que no comparten ese contexto histórico.Para el presidente de Studio Ghibli, esa capacidad de hablar sobre la “esencia del ser humano” explica por qué las películas pueden trascender fronteras y generaciones. La propia Fundación Princesa de Asturias ha señalado que los temas del estudio —entre ellos la naturaleza, la empatía y la tolerancia— han contribuido a convertir sus obras en un puente cultural entre distintos públicos.El estudio también mantiene su apuesta por el dibujo artesanal, una característica que Yoda considera fundamental dentro de su identidad. Respecto a la inteligencia artificial, señaló que su evolución todavía resulta imprevisible, mientras Studio Ghibli continúa trabajando con especial atención en sus procesos tradicionales de creación.Las declaraciones de Yoda también llegaron en un momento en el que el futuro de Studio Ghibli genera interés debido a la edad de Hayao Miyazaki, quien tiene 85 años. Sin embargo, el presidente evitó plantear el futuro de la compañía únicamente alrededor del veterano director.Yoda destacó que Miyazaki continúa dibujando diariamente y que dentro del estudio existen otros artistas y directores capaces de mantener vivo el trabajo creativo. Entre ellos se encuentra Goro Miyazaki, hijo de Hayao Miyazaki, quien también se dedica a la dirección de animación y participa en otras labores relacionadas con la compañía, incluido el Parque Ghibli.Studio Ghibli fue fundado en Tokio en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y el productor Toshio Suzuki. Ahora, mientras el estudio recibe uno de los principales reconocimientos culturales de España, sus historias emprenden también otro camino. A partir de 2027, El viaje de Chihiro y posteriormente otras películas podrán volver a descubrirse en formato de cómic.La expansión editorial no cambia la esencia del proyecto de Studio Ghibli, ofrece otra manera de acercarse a ella. Del cine a las páginas, los escenarios, personajes y mundos imaginados por sus creadores continuarán encontrando nuevos espectadores y lectores, mientras el estudio reivindica una idea que ha acompañado su trayectoria durante cuatro décadas: que incluso en una historia animada, detenerse y observar también puede ser una forma de contar.Con información de EFE.TG