El tiempo le afecta a todo el mundo, incluidos los personajes de series como “Dexter”, quien desde hace 20 años ha nadado en aguas peligrosas combinando su profesión como médico forense y su doble vida como asesino serial, siendo una especie de antihéroe.Con 35 años al inicio de la serie, en 2006, y cerca de 50 en la segunda temporada de “Dexter: Resurrection”, que se estrena mañana en Paramount+, el protagonista atraviesa nuevas etapas de vida: desde convertirse en padre hasta cuestionar su identidad y su lugar en el mundo, luego de recibir un disparo en el pecho a manos de su hijo y despertar de un coma.“Él está del otro lado después de haber vuelto a la vida y sobrevivido a una herida de bala. Ahora se encuentra en un cuarto lleno de asesinos seriales y se pregunta qué sigue y quién es realmente: ¿se quedará escondido en su habitación o conduciendo un coche de viajes compartidos?”, dice el protagonista Michael C. Hall.Con la madurez de los años y nuevas preguntas sobre su identidad, “Dexter” enfrenta una etapa en la que su pasado criminal lo persigue. Al mismo tiempo, cobra importancia para él que los demás reconozcan la labor que él ha realizado desde las sombras.“Su padre lo llama una crisis de mediana edad, creo que está valorando dónde ha estado, a dónde va. Una cosa que está viviendo es su deseo de ser visto, mientras está viendo a estos otros dos asesinos que reciben mucha atención, y eso hace que su necesidad de ser apreciado sea mucho más aguda”. Aunque reconoce que existen diferencias evidentes entre él y su personaje, quien en esta temporada comparte pantalla con Uma Thurman, Michael considera que la necesidad de reconocimiento es universal.La diferencia, señala, es cómo satisfacer esa necesidad, que en el caso del protagonista podría representar un peligro mucho mayor para el mundo. Por eso, el actor admite que no tiene claro cuál debería ser el desenlace de esta nueva etapa en la vida del asesino serial.“‘Dexter’ es único en términos de lo que hace y cómo navega por el mundo, puede mostrarse como alguien totalmente relacionable, pero en su caso es un peligro”.En los primeros episodios de esta nueva temporada también se aborda la gentrificación, un fenómeno que pone en riesgo la doble vida del protagonista. Sin embargo, el actor considera importante marcar una diferencia: no es lo mismo perder un escondite para cometer asesinatos en Nueva York que enfrentar el desplazamiento que viven sus habitantes. CT