El colágeno representa la proteína más abundante en el cuerpo humano, siendo la encargada de aportar firmeza, elasticidad y soporte estructural a la piel. Sin embargo, el organismo no mantiene su producción al mismo ritmo a lo largo de la vida. Datos de la Academia Americana de Dermatología (AAD por sus siglas en inglés) señalan que el proceso biológico de envejecimiento cutáneo inicia formalmente a partir de los 25 años, momento en el que la síntesis natural de este componente disminuye de manera lenta pero constante.Esta baja en los niveles de colágeno ocurre de forma imperceptible en una primera etapa, pero genera cambios acumulativos en la arquitectura de la dermis que se vuelven evidentes con el paso del tiempo.El descenso en la reserva de esta sustancia sigue una progresión matemática y biológica definida en el cuerpo:Aunque la pérdida cronológica resulta inevitable, existen hábitos que degradan las fibras existentes con mayor rapidez:Para contrarrestar la pérdida progresiva de esta proteína y desacelerar el envejecimiento prematuro, especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) sugieren adoptar un enfoque integral basado en los siguientes pilares de cuidado:FA