Tener el colesterol alto es una "bomba de tiempo" silenciosa que puede obstruir tus arterias y provocar ataques cardíacos. Entender cómo transformarlo en un aliado para tus hormonas y energía, mediante ajustes clave en tu dieta, es el primer paso para proteger tu corazón hoy mismo.El colesterol es una sustancia similar a la grasa que se encuentra en las membranas celulares de nuestros organismos, desde el sistema nervioso al hígado y al corazón, explica un informe de la Fundación Hipercolesterolemia Familiar (España). Sus expertos afirman que el cuerpo necesita colesterol para fabricar hormonas, ácidos biliares, vitamina D y otras sustancias que impactan en la salud.Sin embargo, cuando el colesterol es alto, es posible que se te formen depósitos grasos en los vasos sanguíneos, que luego crecen y hacen más difícil la circulación de la sangre a través de las arterias, advierte el Instituto Mayo Clinic. En algunos casos, indica, esos depósitos pueden romperse de repente y formar un coágulo que causa un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.La alimentación inadecuada entre la población es un factor determinante en los niveles elevados de colesterol, remarca la Sociedad Española de Cardiología. A través de un informe, señala que para revertir esta situación se requiere de un cambio del estilo de vida: alimentación sana, reducir la ingesta de alcohol, dejar de fumar, evitar el exceso de peso y realizar ejercicio físico.Es en este marco que resulta necesario realizar cambios en nuestros hábitos de alimentación para permitir que nuestro cuerpo se desintoxique, que las arterias dejen de acumular grasa y que el corazón pueda trabajar adecuadamente y gozar de buena salud.La Fundación Española del Corazón hace referencia a una alimentación o dieta perfecta para lograr reducir el colesterol. Sus expertos aconsejan consumir entre un 30 y 35% de grasa en forma de aceite de oliva virgen y pescado, reducir el consumo de grasas saturadas, además de incorporar frutas y verduras a diario.Además, recomiendan consumir cereales integrales, legumbres y frutos secos. En cuanto a los métodos de cocción, lo ideal es optar por hornear, cocinar al vapor o asar en una parrilla, logrando así reducir el uso de grasas. Más allá de estos cambios en la alimentación, advierten como necesaria la realización de actividad física.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA