Limpiar la lavadora al menos una vez al mes ayuda a eliminar residuos, humedad y suciedad; conoce cómo hacerlo y cada cuánto debes darle mantenimiento.Aunque la lavadora se utiliza para limpiar la ropa, su interior también necesita mantenimiento. Con el paso del tiempo, los residuos de detergente, la humedad y la acumulación de cal pueden quedarse en diferentes partes del electrodoméstico, por lo que es importante establecer una rutina de limpieza.Información especializada de fabricantes de electrodomésticos como LG y Midea señala que la frecuencia del mantenimiento debe adaptarse al nivel de uso de cada equipo. Para un hogar con un uso habitual, una limpieza profunda una vez al mes puede formar parte de la rutina de mantenimiento.En viviendas donde la lavadora trabaja con mayor frecuencia, por ejemplo, debido a familias numerosas o a la presencia de mascotas, la limpieza puede realizarse cada dos o tres semanas.No todas las partes de la lavadora requieren limpiarse con la misma frecuencia. Para mantener el equipo en mejores condiciones, se puede dividir el mantenimiento de la siguiente manera:Dejar abierta la puerta o tapa después de utilizar el aparato permite que la humedad se evapore y ayuda a evitar la acumulación de hongos en las zonas donde queda agua.Antes de comenzar, es importante que el tambor esté completamente vacío.Algunos modelos modernos cuentan con programas específicos para realizar este mantenimiento. Por ejemplo, Samsung incorpora en diferentes equipos la función denominada "Lavado Eco de Tambor" o "Eco Drum Clean", que utiliza agua a alta temperatura y movimientos del tambor para realizar la limpieza sin necesidad de añadir productos químicos.En estos casos, lo recomendable es consultar el manual del modelo específico y seguir las instrucciones del fabricante.Para lavadoras convencionales, existe un método casero que utiliza bicarbonato de sodio y vinagre blanco.El procedimiento consiste en colocar media taza de bicarbonato en el tambor y dos tazas de vinagre blanco en el dispensador. Posteriormente se puede ejecutar un ciclo de lavado con agua caliente, de acuerdo con las recomendaciones aplicables al modelo de la lavadora.Sin embargo, hay una precaución fundamental: nunca se debe mezclar vinagre con cloro.Si se opta por utilizar cloro para tratar manchas o suciedad relacionada con la humedad, este producto debe emplearse por separado y siguiendo las indicaciones del fabricante. La combinación de cloro con sustancias ácidas como el vinagre puede producir gases tóxicos.El empaque de goma de las lavadoras, especialmente en los modelos de carga frontal, puede acumular humedad, residuos de jabón y suciedad.Para limpiarlo, primero se deben revisar cuidadosamente sus pliegues, donde suelen quedar restos de agua y detergente.Después, se puede pasar un paño húmedo por toda la superficie, prestando especial atención a las zonas interiores de la goma.Una vez terminada la limpieza, es conveniente dejar la puerta abierta para permitir que el área se seque por completo.El dispensador también requiere mantenimiento periódico, ya que los restos de detergente y suavizante pueden formar una pasta que termina acumulándose en sus compartimentos.Para limpiarlo:Esta limpieza puede realizarse aproximadamente cada 15 días, especialmente cuando se utiliza la lavadora con mucha frecuencia.El filtro ubicado en la parte inferior de la lavadora puede retener residuos que se desprenden durante los ciclos de lavado.Para limpiarlo, primero es necesario consultar el manual del aparato para identificar correctamente su ubicación y el procedimiento indicado por el fabricante.Una vez retirado, se pueden eliminar los residuos atrapados y enjuagar el filtro directamente bajo el grifo antes de colocarlo nuevamente.Es importante realizar este procedimiento con cuidado, ya que algunos equipos pueden conservar agua en el sistema de drenaje.Una rutina sencilla puede evitar que la suciedad y la humedad se acumulen durante largos periodos.Después de cada ciclo, deja abierta la tapa o puerta y seca el empaque. Cada dos semanas limpia el dispensador y, una vez al mes, realiza el mantenimiento profundo del tambor y del filtro.Si la lavadora tiene un uso especialmente intenso, el mantenimiento profundo puede realizarse cada dos o tres semanas.Además, antes de utilizar cualquier producto de limpieza, es importante revisar las instrucciones específicas del fabricante, ya que los procedimientos y productos permitidos pueden variar dependiendo del modelo.EE