Jueves, 11 de Agosto 2022

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Mientras el cacique juega con sus corcholatas, ya hay figuras buscando la alianza

Por: Salvador Cosío Gaona

Mientras el cacique juega con sus corcholatas, ya hay figuras buscando la alianza

Mientras el cacique juega con sus corcholatas, ya hay figuras buscando la alianza

Llaman la atención las distintas formas en que los partidos políticos en nuestro país van abriendo sus cartas de la baraja política hasta llegar a quien será su abanderado para competir por la presidencia de la República. Pero hay que decir que mientras los partidos tradicionales llevan sus acostumbrados métodos, el que ha llegado a romper con todo lo establecido -porque está acostumbrado a hacer su voluntad sin respetar tiempos, formas, espacios, leyes y todo lo que se interponga-, es Andrés Manuel López Obrador.

Siendo líder indiscutible y/o dirigente omnipotente real de su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), desde hace varios meses se adelantó a dar a conocer los nombres de quienes podrían ser candidatos de su partido: Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Adán Augusto López, secretario de Gobernación, y Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores, dejando de lado por lo pronto a Ricardo Monreal Ávila, una figura importante en el aspecto político y social de Morena.

Hay que recordar que además de haber sido destapados y etiquetados como “corcholatas” y siendo conocidos ya así con el mote de “el club de las corcholatas”, ya cada uno de ellos realiza proselitismo, prohíja la pinta de bardas y la integración de grupos de apoyo así como eventos de exposición, siendo el más reciente el del día 19 de junio en Expo Guadalajara, en el que, trazado inicialmente como un acto formal de Morena como un encuentro de diputados locales y ediles con el canciller Ebrard para tocar temas de su responsabilidad que pudieran ser de interés para dichos funcionarios, el propio Ebrard lo convirtió en el marco para reiterar su abierta aspiración a la candidatura presidencial por el partido en el que milita al lado de López Obrador.

Sin pudor alguno lo dijo, señalando que ya había sido destapado en muchas ocasiones por el Presidente de la República, debiendo acotar que fue ante un conglomerado de poco más de mil personas, de las cuales apenas un tercio de ellas eran realmente cuadros del partido y el resto personas de diversa ocupación provenientes de la zona metropolitana, de municipios del interior de Jalisco, y muchas otras de estados vecinos como Colima, Nayarit y Michoacán, según trascendidos.

Por cierto, ya también se anunció que Adán Augusto López estará en Expo -seguramente para escuchar a sus huestes gritarle “presidente, presidente”-, aunque igualmente ya se anticipa el acarreo para mostrar músculo.

La diferencia con otros partidos, y en este caso voy a referirme a Acción Nacional, es que, aunque tímidamente, algunos perfiles empiezan a mostrar sus aspiraciones.

Está por ejemplo el Presidente de ese instituto político, Marko Cortés, quien sin que a la fecha haya realizado un planteamiento abierto y contundente, tampoco ha negado su aspiración. En el caso de Ricardo Anaya, todos sabemos que aspira a repetir como candidato aunque permanece exiliado en razón del temor a ser detenido por diversas causas o carpetas de investigación que están abiertas en su contra supuestamente por la Fiscalía General de la República, aunque de repente hace presencia en redes sociales seguramente para no perderse en el escenario político nacional.

Y el que sí ya hizo lo conducente fue el diputado Federal, Santiago Creel Miranda, quien el pasado miércoles 29 de junio en el marco de una conferencia magistral que impartió en Expo Guadalajara y ante un numeroso público de más de 800 personas de diversa filiación política y liderazgos de la sociedad civil, a donde fue invitado por la Agrupación Política Nacional “Confío en México”, que me honro en encabezar, se dijo listo para ser el candidato presidencial por la Alianza Va por México.

Lo que no vemos aquí a diferencia de lo que ocurre con Morena, es que haya división entre los partidarios de los destapados donde es evidente la división y pugna.

En el caso del PRI, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Alejandro Moreno “Alito”, ha levantado la mano pero se ve complejo que pueda ser el elegido luego de que ha sido señalado de diversas cuestiones por la actual gobernadora de Campeche, Layda Sansores, y también ha tenido problemas internos, golpeteos, reclamos, sin dejar de lado la ríspida reunión con casi la mitad de ex presidentes nacionales de su partido quienes le increparon y le exigieron cuentas claras tras las derrotas en la elección pasada y pidieron su renuncia o un proceso anticipado para exigir una nueva dirigencia.

También con el PRI alguien que se sueña con la candidatura es el todavía gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, quien ha sido cuestionado por los resultados en las elecciones y por su conducta en que se le señala como demasiado consecuente con la política pública presidencial y de haber traicionado a su partido al haber propiciado la derrota en aquella entidad que constituía un bastión político del tricolor.

Y el otro que empezó ya hace algunos meses y ha venido de menos a más en cuanto a su discurso, sus planteamientos, su presencia en foros, en medios de comunicación y en espacios de diversa índole y ha incrementado su presencia en redes sociales es Enrique de la Madrid Cordero, quien goza de buena simpatía al seno del tricolor aunque no se le considere un priista de cepa, pero el ser hijo del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado le da esa etiqueta de priista, no obstante que colaboró en el gobierno panista de Felipe Calderón, lo que también le aporta simpatías entre el panismo.

No existe a la vista ninguna persona con la aspiración por parte del Partido de la Revolución Democrática (PRD), aunque se especula que se podría plantear a personajes de la sociedad civil como pudiera ser Lorenzo Córdova, presidente del INE, al propio Ciro Murayama, Consejero del INE o incluso a alguna otra figura que pudiera surgir del sector académico o intelectual.

Por último, hay que señalar que sigue en el aire el tema de la posibilidad o no de la integración del Partido Movimiento Ciudadano a la “Alianza Va por México”, que entre sus aspirantes más connotados tiene al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro -sin duda el de mayor experiencia y trayectoria en la actividad política y la administración pública-; al gobernador de Nuevo León, Samuel García; y al alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, a quien se le ve sumamente indeciso además que para muchos es aún demasiado bisoño.

Habrá que esperar a ver qué decidirá MC en este sentido, si determina jugar con su propia marca y su propio peso político, o escucha las voces de las sirenas que lo llaman a una alianza.

opinión.salcosga@hotmail.com
 

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