Antes del primer anuncio del plan integral para mejorar la calidad y abastecimiento del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara que, en medio de las crecientes quejas por el agua inservible que reciben miles de usuarios, anunció el lunes 29 de junio el jefe de gabinete del Gobierno estatal, Alberto Esquer Gutiérrez, debió haberse presentado el plan emergente que antier expuso el gobernador Pablo Lemus, para llevar pipas de agua limpia, agua embotellada y vales para la adquisición de garrafones de agua a las 600 colonias, que según la última cifra de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), son en las que los vecinos reciben agua sucia y pestilente.Más aún cuando por el colapso del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), desde hace dos semanas las autoridades reconocieron que la crisis del “agua puerca”, en el mejor de los escenarios, se empezaría a resolver hasta fines de año. Ante ese crítico panorama, muy poco sentido adquirían para la población afectada los anuncios de las obras que habían iniciado con un fondo inicial de cinco mil millones de pesos, para resolver a mediano plazo el grave problema del agua contaminada que pone incluso en riesgo su salud (como los trabajos en las distintas plantas potabilizadoras, especialmente la número 1, y las obras en La Calera, para hacer un trasvase del viejo acueducto Chapala-Guadalajara hacia nuevos conductos que disminuyan su contaminación). Mucho menos significado tenían para los afectados, las obras a largo plazo que se contemplan y para las que el gobierno dice necesitar otros 20 mil millones de pesos, con los que no cuenta.Por cierto, en el documento que ayer entregó el secretario general de gobierno, Salvador Zamora, al Congreso del Estado, nada dice de las 30 obras de las que se habló cuando se presentó el plan integral. El paquete de poco más de 400 páginas entregado al Poder Legislativo son una serie de diagnósticos técnicos para plantear su estrategia para garantizar la seguridad hídrica en el Área Metropolitana de Guadalajara. En el mismo documento exponen que la definición de las obras se dará en una siguiente etapa.Por eso, mientras viene toda la discusión de esta propuesta del Poder Ejecutivo estatal, que ojalá sea amplia y plural, lo que se espera es que el plan emergente de apoyos directos y entrega de agua limpia en garrafones, para su consumo en las casas donde no se pude usar el agua contaminada como advirtió la semana pasada el secretario de salud, Héctor Raúl Pérez Gómez, se ejecute con eficacia y transparencia.Lo que habrá que ver también es si este plan de emergencia alcanza para desactivar las protestas de los vecinos de las colonias afectadas que habían salido ya a las calles, y llegado a las afueras del SIAPA y de Casa Jalisco.