Hay diversas cosas que se pueden explicar por la antigüedad de los ductos de agua, pero no todas. En principio tenemos la percepción acaso idealista de que el agua puede llegar a la ciudad en las peores condiciones, no importa, si existen plantas potabilizadoras con la suficiente capacidad de depurar lo que les llega, sobre todo en el tema de materias orgánicas, ¿también pueden purificar el agua de los metales pesados? Hay muchas cosas que no sabemos ni nos explican de manera convincente. ¿El problema es la cuenca Lerma-Chapala? ¿La crisis la provoca la presa de las Pintas? ¿Las plantas potabilizadoras ya no funcionan o no lo hacen adecuadamente, o carecen de presupuesto? ¿Todo lo que actualmente porta el agua que se recibe en casa puede explicarse por el tema de las cañerías viejas? ¿Quién ha podido demostrar que esas tuberías están infiltradas por los drenajes? ¿Se ha analizado el agua apenas sale de la planta potabilizadora, con el agua cuando llega a su destino más remoto? ¿Si el agua podrida está llegando a todas las casas, luego todas las redes o ductos, incluidos los más nuevos, están arruinados? ¿Es verdad o es leyenda urbana la trama israelí y un proyecto oculto de privatizar este servicio? ¿Pasa exactamente lo mismo en otras grandes ciudades del país? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Qué ha hecho Puebla, Monterrey, México, León, para no verse en semejante situación, o están igual?Ante esta problemática de meses, plantear soluciones de mediano o largo plazo en torno a un recurso que es de uso cotidiano resulta desde luego explosivo. Podríamos quedarnos sin gas, pero no podemos quedarnos sin agua, y cuando se dice agua, quiere decirse potable, aunque en México el agua también llamada “de la llave” nunca ha sido recomendable para beber, pero por lo menos sí para el uso doméstico.Lo dramático de la situación se ha vuelto el escenario perfecto para la movilización social, también para convocar mega marchas. ¿Los líderes de los mega marchantes estaban capacitados para disolver su movilización apenas advirtieran que había sido infiltrada, o sin serlo se estaba poniendo en riesgo o alentándolo? ¿Ignoraban que eso pudiera suceder? ¿Sucedió realmente? ¿También había infiltrados entre los policías? Se supone que esta marcha se autoconvocó por las redes, lo que equivale a decir que no sabemos quién la convocó, pero sí sabemos que respondieron de inmediato colectivos sociales, organizaciones civiles, estudiantes de algunas universidades bastante involucradas, y que al llegar a casa Jalisco se salió de control acaso retada por el impresionante blindaje que se había provisto, y que, en efecto, no sirvió para mucho.La posibilidad de víctimas en una represión por parte del gobierno ¿es una lamentable situación o algo esperado? De cualquier manera, golpear muchachos y muchachas, arrastrarlos por la calle, bañar a la multitud o arrojarle gases lacrimógenos, es ni más ni menos una brutalidad, pero en otros escenarios es justo lo que esperan que suceda los agitadores profesionales, y al parecer también los no profesionales, porque ahora al asunto del agua se ha unido el tema del gobernador, cuyas disculpas no lo libran de una nueva marcha que ya no pide agua limpia sino su destitución. ¿Cuál sería entonces la última intención de todo este drama? ¿Quién se beneficia de la experiencia traumática de los afectados, sea por el agua o por la represión del pasado domingo?Todavía no se ha demostrado que en la mega marcha referida haya habido provocadores movidos por intereses distintos al del agua, lo que sí es evidente es que ahora tenemos aguas todavía más revueltas.armando.gon@univa.mx