Jesús Ramírez lo dejó claro en una de las reuniones privadas en Palacio Nacional para redactar la nueva regulación de los medios electrónicos de comunicación. Esto tenía dedicatoria para cuatro: TV Azteca, la posible filial de Fox News en México, Atypical Te Ve y Latinus. Azteca y Fox, a través de las concesiones y televisión de paga. Latinus y Atypical a través de la singular figura de “Programadores”.Pero además, en lo que toca a la radio, Ramírez abundó que el objetivo no era ir contra algún grupo radiofónico como tal, sino contra conductores de programas de noticias en particular. Y puso tres ejemplos: Azucena Uresti, Ciro Gómez Leyva y un servidor.La estrategia es asfixiar a la crítica golpeando económicamente a quienes cuestionen al gobierno. Imponer multas y forzar a los medios de comunicación a dejar solos a sus periodistas. Ofrecer a los dueños de los medios la salida de decir “cada comunicador es responsable de lo que dice” y arrinconar a que sean los periodistas quienes paguen las multas millonarias. Para aplicar las multas, Jesús Ramírez quiere que cada medio de comunicación nombre en consenso con él quién va a ser su “defensor de las audiencias”, para que éste se convierta en la primera ventanilla de la cadena de represión.Todo esto me lo revelan dos fuentes que escucharon directamente a Jesús Ramírez, quien fue vocero del presidente Andrés Manuel López Obrador y hoy se desempeña como coordinador de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum. Es considerado el artífice de una política de comunicación enfocada a atacar al periodismo independiente, que ha sido internacionalmente considerada violatoria de la libertad de expresión.Jesús Ramírez no se ha contenido en el ejercicio de “consultas” con la industria de los medios de comunicación. A sus interlocutores -empresarios de los medios, especialistas afines, periodistas cercanos- les ha sido sincero: esto va a suceder, el gobierno no quiere que sea de una forma agresiva, pero va a suceder... no hay marcha atrás.Jesús Ramírez lleva la pluma de este nuevo reglamento. Él está definiendo la redacción. Y lo está haciendo como él hace las cosas: con el hígado, no con la cabeza. Volcando en la ley sus odios, venganzas y resentimientos personales. Pero también canalizando los rencores de López Obrador, Sheinbaum y el morenismo que ha sido exhibido en escándalos de corrupción y colusión con el crimen organizado.Si el primer piso de la Transformación fue calumniar a los periodistas para intimidarlos, el segundo piso va a ser debilitarlos económicamente para conseguir que se callen.Va en línea con lo que han expresado en distintos momentos en sus mañaneras los presidentes AMLO y Sheinbaum: en México tú puedes decir lo que quieras, pero te cuesta. En México tú puedes ejercer la libertad de expresión, pero ya sabes a qué te atienes.