El pasado martes tuvieron lugar las elecciones en Gringolandia y muchos mexicanos tomaron partido en favor de los demócratas y en menor medida de los republicanos. Personalmente creo que ni unos ni otros van a ser solución para México, ya que si bien tienen gustos diferentes, pienso que por diferentes que sean un demócrata y un republicano van a ser más parecidos entre ellos que cualquiera de ellos con un mexicano.Desde luego que el presidente de allá es un tipo grosero, al que le importa muy poco cuál sea el ganón. Pero, a pesar de ello, considero que de alguna manera Trump y la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardov —que no sé por qué se cambió el apellido a Pardo— se llevan bastante bien, incluso el barbaján de la Casa Blanca dice que nuestra Presidenta es linda, aunque no gobierna. Y, de alguna manera, la posición mexicana gracias a Salinas es privilegiada en relación a todos los demás países; aunque hacemos el circo de querer hacer tratados de libre comercio con media humanidad (porque México tiene el campeonato mundial de tratados de libre comercio con el resto del mundo), el 85 o 90% de nuestro comercio es con los gringos. Esto tiene una razón muy sencilla: por mucho que nos guste Europa o Asia para comerciar, están lejos y a los gringos les podemos lanzar con la mano los productos y caen en su tierra. Pero en fin, lo importante es considerar que no creo personalmente que vaya a mejorar la cosa para nuestro país, aunque deseo fervientemente equivocarme.Por otra parte, la señora Presidenta está muy contenta porque gentes de raíces mexicanas llegaron a puestos claves; uno de ellos, el gobernador demócrata de California, cuya mamá es tapatía, pero que sustituyó a otro demócrata, y la gobernadora de Texas, que esa sí sustituyó a un republicano. Es bueno que reconozcan a los paisas, pero mi experiencia personal me dice que los mexicanos que ya tienen papeles en los Estados Unidos, en gran parte no quieren que otros paisanos vayan. Ahora que, sí es una apertura porque imaginen ustedes que la gobernadora de Nuevo México o Nueva América (como quiera decirle Trump) es miembro de las tribus originarias de allá, o sea que tuvieron que esperar 250 años para que alguien con ese carácter y esos orígenes étnicos llegara al gobierno.En otras cosas, tal y como dijimos, integrados plenamente a la moda nacional, olvidando la moda tapatía, nos lanzamos a la celebración de altares de muertos que son muy bonitos pero antes no eran de esta zona, aunque en la antigua alameda, hoy Parque Morelos, sí están instalados los comerciantes que cada año lo hacen y que si usted quiere por tradición, por conocer la arboleda —que es muy bonita—, por tomarse la nieve raspada, por solicitar los servicios de las chicas que desarrollan su trabajo ahí o porque simplemente se va a ir a dar una vuelta, pues vaya usted a gozar del sitio.@enrigue_zuloaga