En septiembre del año pasado me encontraba de pie, bajo la lluvia, en un conocido foro de conciertos de la CDMX. Junto a otras 65 mil personas, esperaba que Oasis saliera al escenario tras más de 15 años de ausencia. Esperaba, claro, un concierto épico. Y lo fue. Para cerrar el ciclo, sucede que justo doce meses después aparece en cartelera el “rockumental” “Oasis: Don’t Look Back in Anger”, largometraje que deja testimonio del reencuentro de los hermanos Gallagher, su renovada relación fraternal y su capacidad de prenderle fuego al escenario a pesar de tan largo silencio.Escrito y creado por Steven Knight (mejor conocido por su serie “Peaky Blinders” y los guiones de “Promesas peligrosas” y “Spencer”, entre otros), el docu es una “película-concierto” en toda regla: la pieza intercala testimonios, anécdotas y revelaciones de Liam y Noel con algunos de los momentos más efervescentes de sus presentaciones en vivo en territorios como Inglaterra, Irlanda, Argentina, Corea, Japón... y hasta con algunas tomas de los conciertos en México. Los parlantes del cine estallan gracias a temazos como “Live Forever”, “Some Might Say”, “Wonderwall” y “Don’t Look Back in Anger”, entre muchas otras. El resultado es muy emocionante para los que somos fans de Oasis y, más aún, para quienes fuimos a verlos en su gira Live 25: es como volver a vivir aquella experiencia de leyenda. En ese sentido, la pieza dirigida por la dupla Lovelace & Southern (artífices de uno de mis documentales favoritos del rock: “Shut Up and Play the Hits”) construye toda una fantasía en torno a los Gallagher hasta convertirlos en unos “hígados” entrañables. Sólida de principio a fin. Llega justo hoy a cartelera una película mexicana titulada “Cocodrilos”, largometraje debut de J. Xavier Velasco y que tiene como protagonista a un solvente Hoze Meléndez, acompañado de un elenco efectivo que incluye a las totémicas Arcelia Ramírez y Teresita Sánchez.La cinta, actualmente nominada al Ariel en seis categorías, incluyendo Mejor ópera prima, es un drama bordado con los hilos del thriller. Este estreno hace un retrato del ejercicio periodístico en el México contemporáneo.Meléndez interpreta a Santiago, un fotoperiodista veracruzano muy apegado a Amanda, su mentora, una reportera de gran carrera que es brutalmente asesinada una noche.Santi sabe que su maestra y amiga estaba investigando un caso intrincado y que, definitivamente, eso fue lo que le costó la vida. Aun así, nuestro protagonista decide retomar la historia en la que Amanda estaba trabajando, llevando su compromiso periodístico hasta las últimas consecuencias... incluso si eso lo convierte en un blanco.Honestamente, me interesa mucho saber qué opinión tendrá el público que apueste por ver “Cocodrilos” este fin de semana, pues las opiniones a las que he tenido acceso han sido dentro del circuito de festivales. Pero ¿el espectador de a pie conectará? Yo espero que sí. A mí la peli me gustó, especialmente porque siento que es la clase de título que puede servir para abrir una conversación sobre el estado de inseguridad que afronta hoy (en nuestro país y en el resto del planeta) quien decide dedicarse al oficio de la noticia, quien decide sufrir los embates inherentes a la carrera periodística. Quienes trabajamos en los medios, invariablemente, conocemos de primera mano alguna historia de terror o algún trago amargo que han sufrido nuestros colegas. Aun así, ahí siguen los grandes periodistas, comprometidos hasta el tuétano para ir construyendo el gran testimonio del México en el que nos tocó vivir.