El director de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, se pronunció este sábado por primera vez sobre el presunto abuso sexual grupal ocurrido en 2024 dentro de una fraternidad del campus en Ithaca, Nueva York. A través de un mensaje en video de ocho minutos dirigido a la comunidad estudiantil, el directivo calificó el incidente como "profundamente perturbador" y reconoció que este suceso pesará sobre la institución durante los próximos años.La declaración surge en medio de una creciente indignación pública y un intenso escrutinio sobre cómo la universidad manejó las denuncias iniciales. La víctima, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, demandó recientemente a la institución educativa y a siete exalumnos, lo que desató una ola de críticas que culminó con protestas estudiantiles exigiendo la renuncia del propio presidente durante una asamblea celebrada el pasado jueves.En su intervención, Michael Kotlikoff describió la última semana como una de las más difíciles en la historia de la universidad. "Mi corazón duele cuando pienso en lo que ella experimentó", expresó el presidente, añadiendo que el caso plantea cuestiones desgarradoras sobre la deshumanización, la cultura de las fiestas y el consumo de alcohol y drogas en el entorno universitario.Para calmar los ánimos, el líder académico admitió que la administración debe mejorar sus protocolos. "Quiero reconocer algo que puede ser difícil de decir para una institución: no tenemos todas las respuestas, pero estamos comprometidos a investigar y encontrar la verdad que nuestra comunidad merece", afirmó, prometiendo una mayor transparencia en los procesos internos.El caso ha escalado más allá de los límites del campus, atrayendo la atención de las más altas esferas políticas del estado. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, solicitó formalmente una revisión independiente sobre el manejo del caso por parte de la universidad. La junta de fideicomisarios de Cornell anunciará los detalles de esta auditoría externa la próxima semana.Además, Kathy Hochul tomó la decisión de apartar al fiscal de distrito local, argumentando una pérdida de confianza en su capacidad para gestionar la investigación. En su lugar, designó a la oficina de la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para supervisar la investigación penal contra los implicados de la fraternidad Chi Phi.El presidente de la universidad expresó su total respaldo a la decisión de la gobernadora de involucrar a Letitia James, subrayando que la prioridad actual es garantizar que se haga justicia de manera imparcial. Esta postura busca reconstruir la confianza de los estudiantes y padres de familia, quienes han cuestionado severamente la eficacia de los canales de denuncia internos.Mientras la investigación penal avanza bajo la nueva jurisdicción estatal, la Universidad de Cornell se enfrenta al reto monumental de reformar su cultura estudiantil y sus políticas de prevención. Se espera que el desenlace de este caso no solo defina el futuro legal de los acusados, sino que también siente un precedente crucial sobre cómo las instituciones de educación superior en Estados Unidos abordan la violencia de género en sus instalaciones.Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor. ***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp***OB