Martes, 14 de Abril 2026

Irán ofrece tregua nuclear; EU la rechaza

Propone suspender el enriquecimiento de uranio para reactivar el diálogo con Estados Unidos, pero persisten desacuerdos que mantienen las negociaciones estancadas

Por: El Informador

Planta nuclear de Bushehr, en el sur de Irán. El país defiende su derecho a la energía nuclear civil. EFE/Archivo

Planta nuclear de Bushehr, en el sur de Irán. El país defiende su derecho a la energía nuclear civil. EFE/Archivo

Irán ofreció a Estados Unidos pausar por cinco años su programa de enriquecimiento de uranio, en un intento por destrabar las negociaciones que, hasta ahora, se mantienen en punto muerto y con el riesgo latente de una nueva escalada militar en Medio Oriente. La propuesta, revelada por The New York Times y respaldada por fuentes de ambos países, plantea una suspensión temporal, por debajo de la exigencia de Washington de un freno de dos décadas.

El planteamiento iraní incluye mantener dentro de su territorio las reservas de uranio enriquecido, aunque con una reducción significativa en sus niveles para impedir su uso inmediato con fines militares. Sin embargo, este punto sigue siendo uno de los principales focos de tensión, ya que, incluso diluido, el material podría ser reprocesado en el futuro.

Las conversaciones en Islamabad evidenciaron profundas diferencias. Estados Unidos exige eliminar cualquier enriquecimiento con potencial armamentístico, mientras que Irán defiende su derecho a la energía nuclear civil. Sin acuerdos, Washington endureció su postura: Donald Trump ordenó un bloqueo naval a puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán, aumentando la tensión en una región clave para el suministro energético global.

El escenario se torna particularmente delicado por el papel estratégico del Estrecho de Ormuz, por donde transita 20% del petróleo comercializado en el mundo. Cualquier interrupción o restricción en esta vía impacta de forma inmediata en los mercados internacionales. De hecho, el crudo Brent ya superó los 100 dólares por barril, frente a los cerca de 70 dólares previos al conflicto, encareciendo combustibles, transporte y cadenas de suministro a nivel global. El bloqueo naval, la disputa por Ormuz y los desacuerdos mantienen riesgo de conflicto y presionan mercados energéticos globales.

Para el analista en energía y geopolítica, Javier Díaz, consultor independiente, la propuesta iraní debe leerse como una maniobra táctica más que como una concesión definitiva. “Irán busca ganar tiempo, aliviar presión internacional y evitar un colapso económico mayor, pero sin renunciar a las capacidades estratégicas. Para Estados Unidos, aceptar esa pausa implica asumir riesgos a futuro”.

En cuanto al impacto económico, Díaz advierte que el mercado energético ya refleja la incertidumbre. “Si el conflicto escala o se prolonga el bloqueo, podríamos ver precios del petróleo por encima de los 110 dólares por barril. Eso tendría efectos inflacionarios globales, particularmente en economías dependientes de importaciones energéticas”.

Además, la tensión ha reducido el tránsito marítimo en la zona y generado volatilidad en los mercados, mientras países europeos impulsan esfuerzos diplomáticos para evitar una ruptura total del diálogo.

En este contexto, la oferta de Irán aparece como un intento de reencauzar la negociación, aunque insuficiente para Washington. El desenlace dependerá de la capacidad de ambas potencias para ceder en puntos clave. De lo contrario, el conflicto podría escalar nuevamente, con consecuencias no sólo militares, sino económicas, energéticas y geopolíticas de alcance global.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Washington dejó claras sus líneas rojas a Teherán y que ahora Irán debe avanzar hacia un acuerdo y mostrar voluntad real de desescalamiento.

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