Kenia reforzó sus medidas de vigilancia sanitaria después de detectar el primer caso de ébola registrado en el país, aunque las autoridades insistieron en que por ahora no existe un brote local y que se trata de un contagio importado desde la República Democrática del Congo (RDC).El paciente, un ciudadano keniano de 40 años, llegó a Nairobi después de atravesar parte de la RDC por carretera y posteriormente viajar desde Kampala, Uganda, en un vuelo hacia la capital keniana. El hombre murió el lunes en un hospital de Nairobi.Ante la detección del caso, el Gobierno de Kenia puso en marcha protocolos de aislamiento, rastreo de contactos y vigilancia epidemiológica para evitar que el virus pueda propagarse dentro del territorio nacional.El ministro de Sanidad, Aden Duale, aseguró que el país cuenta con infraestructura, personal médico y herramientas de seguimiento suficientes para responder ante un posible incremento de casos, aunque subrayó que la situación actual corresponde a un incidente importado y no a un brote de ébola en Kenia.Las autoridades sanitarias han identificado hasta ahora a 57 contactos relacionados con el fallecido. La lista incluye familiares, trabajadores de la salud y empleados de Jambojet, la aerolínea keniana utilizada por el paciente durante su llegada a Nairobi.Alrededor de 30 personas ya se encontraban bajo cuarentena cuando las autoridades dieron a conocer las nuevas medidas, mientras los equipos sanitarios continúan investigando para localizar a otras personas que pudieron haber tenido contacto con el paciente durante su recorrido.El director general de Sanidad, Patrick Amoth, señaló que el objetivo es que todos los contactos identificados permanezcan en instalaciones designadas, donde puedan ser observados y se puedan detectar rápidamente posibles síntomas compatibles con la enfermedad.La estrategia busca evitar que las personas potencialmente expuestas permanezcan en circulación mientras transcurre el periodo necesario para determinar si desarrollan la enfermedad.Como parte de la respuesta, Kenia designó cinco hospitales para recibir a personas que pudieran convertirse en casos sospechosos, confirmados o contactos que requieran aislamiento. Cuatro de estos centros se encuentran en Nairobi y uno está ubicado en Mombasa.A esta red se añadirán otros cinco centros distribuidos por el país, especialmente en zonas cercanas a la frontera con Uganda, que funcionarán como instalaciones de aislamiento temporal para personas que presenten síntomas sospechosos.Uno de los principales espacios de respuesta se encuentra precisamente en el Hospital de Nairobi, donde fue atendido el paciente fallecido. El área cuenta con una sección de aislamiento construida originalmente durante la pandemia de covid-19 y ahora adaptada para responder ante posibles casos de ébola.La denominada “zona roja” está separada del resto del hospital mediante paredes y cristales, cuenta con más de 130 camas y solo puede ser utilizada por personal que porte equipo de protección personal.El Gobierno keniano también reforzó los controles en el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta, principal punto de entrada aérea del país, especialmente para viajeros procedentes de naciones cercanas a las zonas afectadas por el brote.La vigilancia incluye pasajeros provenientes de la República Democrática del Congo, Uganda, Tanzania, Etiopía, Angola, Zambia, Burundi, Sudán del Sur y República Centroafricana.De acuerdo con el personal sanitario, los viajeros que presenten síntomas y hayan estado recientemente en zonas consideradas de riesgo pueden ser trasladados a una habitación de aislamiento. Posteriormente se les toma una muestra para determinar si existe infección.La respuesta de Kenia también busca esclarecer cómo el paciente logró atravesar los controles sanitarios durante su recorrido desde la RDC hasta Nairobi sin declarar su estado de salud.Para ello, las autoridades kenianas tienen previsto reunirse con funcionarios de Uganda y la República Democrática del Congo, además de representantes de la agencia de salud pública de la Unión Africana, con el objetivo de reconstruir la ruta seguida por el paciente y revisar los mecanismos de vigilancia utilizados durante su desplazamiento.El caso ocurre mientras África mantiene una estrecha vigilancia sobre el ébola debido al brote registrado previamente en la RDC. El Gobierno congoleño declaró el pasado 15 de mayo su decimoséptimo brote de la enfermedad, que de acuerdo con el balance citado en la información oficial ha acumulado 8 mil 865 casos y 4 mil 178 muertes confirmadas.La emergencia también alcanzó a Uganda, país por el que pasó el paciente antes de llegar a Kenia. La Organización Mundial de la Salud declaró el 26 de agosto el fin del brote en Uganda, después de que se contabilizaran 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos importados desde la RDC, con dos personas fallecidas.Por ahora, la prioridad de Kenia es contener cualquier posible cadena de transmisión antes de que aparezcan nuevos casos. El aislamiento de los contactos, la vigilancia de viajeros y la preparación de hospitales forman parte de una estrategia preventiva destinada a detectar rápidamente cualquier contagio.LEE: La situación también muestra la importancia de la vigilancia sanitaria internacional frente a enfermedades infecciosas capaces de cruzar fronteras mediante los movimientos de población. Para Kenia, el desafío inmediato consiste en mantener bajo control los contactos identificados y reforzar los puntos de entrada al país sin generar una falsa percepción de que existe ya una epidemia nacional.Las autoridades continúan monitoreando a las personas que tuvieron contacto con el paciente mientras preparan instalaciones adicionales en distintas regiones del país. Por el momento, el Gobierno insiste en que se trata de un caso importado de ébola, pero mantiene activa la respuesta sanitaria ante la posibilidad de detectar nuevos contagios.Con información de EFE.TG