Martes, 26 de Mayo 2026

¿Qué pasa en Bolivia? Resumen de la crisis con Rodrigo Paz, Evo Morales y más

A menos de seis meses del nuevo Gobierno, la tensión entre el presidente Rodrigo Paz y los seguidores de Evo Morales amenaza con desatar una emergencia de impacto regional

Por: Ximena Citlalli Pacheco Álvarez

Sectores mineros, campesinos y organizaciones sociales participan activamente en las protestas que sacuden a Bolivia. XINHUA/J. Mamani

Sectores mineros, campesinos y organizaciones sociales participan activamente en las protestas que sacuden a Bolivia. XINHUA/J. Mamani

Bolivia se encuentra sumergida en una de las crisis políticas y sociales más delicadas de los últimos años, afectando drásticamente la vida diaria de millones de ciudadanos.

A menos de seis meses de la llegada de Rodrigo Paz Pereira a la presidencia, el panorama es desalentador. El país enfrenta protestas masivas, bloqueos de carreteras estratégicas, desabastecimiento de productos básicos y enfrentamientos violentos.

Te puede interesar: Operativo contra el narcotráfico en Brasil deja 5 muertos; detienen a 6 sospechosos

Esta creciente tensión política tiene nuevamente al expresidente Evo Morales en el centro de la escena. El conflicto ya ha dejado un saldo trágico de al menos una persona muerta y decenas de detenidos.

Ante este escenario, el Gobierno ha ordenado un fuerte despliegue policial y militar en distintas regiones del país. Mientras tanto, crece el temor internacional por una posible crisis humanitaria si no se logran acuerdos a corto plazo.

¿Cómo comenzó la crisis y dónde se concentra?

La inestabilidad actual se desató tras la llegada de Rodrigo Paz Pereira al poder el pasado 8 de diciembre de 2025. Este hecho histórico puso fin a más de 20 años de hegemonía política del Movimiento al Socialismo (MAS).

Aunque las protestas comenzaron por reclamos netamente económicos, la situación cambió rápidamente. La inflación, la escasez de combustible, la falta de dólares y el aumento del costo de vida fueron los detonantes iniciales.

Sin embargo, estas demandas escalaron hacia una confrontación política directa contra el nuevo Gobierno. Los principales bloqueos y movilizaciones se concentran en La Paz y El Alto, reconocidos históricamente como el bastión político y social de Evo Morales.

A pesar de este epicentro, las protestas ya se han extendido a otras regiones clave como Cochabamba, Oruro, Potosí y Santa Cruz. En estas zonas, sectores mineros, sindicatos campesinos aimaras, cocaleros y organizaciones sociales participan activamente.

EFE/ L. Gandarillas
EFE/ L. Gandarillas

Evo Morales y la profunda fractura política

El expresidente Evo Morales es señalado directamente por el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira como uno de los principales impulsores de las movilizaciones. Se le acusa de buscar desestabilizar a la nueva administración mediante el caos social.

Actualmente, Morales enfrenta una orden de captura por una causa judicial muy grave. Las autoridades lo investigan por presunta trata de personas y denuncias de explotación infantil, lo que ha encendido aún más los ánimos en las calles.

Lee: Ola de calor en Europa excepcionalmente temprana causa muertes y rompe récords

El exmandatario permanece protegido por sus seguidores en Cochabamba. Desde allí, denunció públicamente que el Gobierno actual intenta detenerlo de forma arbitraria o, según sus propias palabras, “incluso matarlo”.

Por su parte, sus simpatizantes aseguran que las protestas responden genuinamente a la crisis económica. Además, consideran que las acusaciones judiciales son una persecución política contra el líder histórico del Movimiento al Socialismo (MAS).

Bloqueos, violencia y el fantasma del desabastecimiento

El impacto de las protestas ya comenzó a sentirse con fuerza en la vida cotidiana de los bolivianos. Los bloqueos carreteros impiden el paso de alimentos, combustibles y productos básicos hacia las principales ciudades.

En mercados y supermercados comienzan a registrarse faltantes preocupantes de carne, verduras, harina y aceite. A la par, los precios de la canasta básica aumentan diariamente, golpeando severamente el bolsillo de las familias.

En La Paz, largas filas de vehículos se forman en las estaciones de servicio. Algunos servicios públicos ya comenzaron a resentirse por la falta de combustible, afectando la recolección de basura y el transporte público.

EFE/ L. Gandarillas
EFE/ L. Gandarillas

Además, diversas universidades y escuelas suspendieron sus clases presenciales en algunas zonas. Esta medida busca proteger a los estudiantes debido a los graves problemas de movilidad y seguridad en las calles.

La tensión aumentó todavía más luego de violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Se ha reportado el uso de dinamita por parte de grupos mineros y ataques contra infraestructura pública, incluyendo daños al teleférico paceño.

Para contener los disturbios, el Gobierno desplegó más de 3 mil 500 efectivos de seguridad. Sin embargo, esta medida también enfrenta denuncias por presunto uso excesivo de la fuerza en el intento de desbloquear las rutas.

El tablero internacional: Apoyo de Donald Trump y Javier Milei

La crisis boliviana tiene un fuerte componente internacional que no pasa desapercibido. Estados Unidos expresó públicamente su respaldo al Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, denunciando intentos de desestabilización impulsados por sectores cercanos a Morales.

La administración de Donald Trump considera al actual presidente boliviano como uno de sus aliados estratégicos en América Latina. Su objetivo principal es evitar un cambio en el nuevo equilibrio político de la región.

En la misma línea, el Gobierno argentino de Javier Milei manifestó su apoyo político a Paz Pereira. Además, Argentina envió ayuda humanitaria ante el evidente deterioro de la situación social en el país vecino.

Analistas internacionales advierten sobre el debilitamiento institucional de Bolivia. También recuerdan las antiguas relaciones del Gobierno de Morales con países como Irán y Venezuela, así como presuntos vínculos con redes de tráfico, temas que históricamente generaron preocupación global.

También puedes leer: Cuba denuncia en la ONU 'acto de guerra' de EU por bloqueo energético

La situación sigue siendo incierta y el temor principal gira en torno a una posible radicalización del conflicto. Sectores políticos y empresariales presionan para que se decreten medidas de excepción y una mayor participación de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, los especialistas advierten que avanzar por fuera del marco legal podría provocar una crisis institucional todavía más grave. Bolivia permanece dividida, en medio de una crisis económica, social y política que parece lejos de terminar.

Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.

* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * 
XP

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones