Bangladesh puso en marcha una nueva campaña nacional para vacunar contra el sarampión a 3.4 millones de niños, en un intento por contener el mayor brote de esta enfermedad registrado actualmente a nivel mundial.La campaña comenzó este fin de semana y permanecerá activa hasta el 31 de octubre. Su objetivo es localizar a menores que quedaron fuera de anteriores programas de inmunización y reducir las brechas de protección que han permitido que el virus se extienda por buena parte del país.De acuerdo con los datos provisionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recopilados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EU (CDC), Bangladés registró 62 mil 351 casos de sarampión entre febrero y julio de 2026. La cifra es más del doble de la reportada por Guatemala, que ocupa el segundo lugar en el listado mundial.La situación ha provocado además una fuerte presión sobre el sistema sanitario. Según las autoridades citadas por Reuters, desde mediados de marzo se han registrado decenas de miles de contagios, más de 165 mil hospitalizaciones y más de mil muertes relacionadas con el brote.La nueva campaña contempla vacunar a unos 2.4 millones de niños de entre seis meses y cinco años que no habían recibido anteriormente la vacuna, además de aproximadamente un millón de menores que recientemente alcanzaron la edad para recibirla.Bangladesh ya había realizado una campaña de emergencia de gran alcance durante los últimos meses. Desde abril, cerca de 20 millones de niños han recibido vacunas en diferentes jornadas, pero las autoridades descubrieron que todavía existía un número considerable de menores susceptibles al sarampión.Una campaña de administración de vitamina A ayudó a identificar que la cantidad de niños sin protección era mayor de la calculada inicialmente. Esto llevó a las autoridades a ampliar nuevamente los esfuerzos de inmunización para intentar cerrar los huecos existentes.La Organización Mundial de la Salud ya había advertido en abril sobre la dimensión del problema. En ese momento, la transmisión se había extendido a 58 de los 64 distritos de Bangladesh, por lo que el organismo consideraba alto el riesgo a nivel nacional.La OMS atribuyó entonces parte de la respuesta a una campaña nacional de vacunación dirigida a niños de entre seis meses y cinco años, además del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la capacidad de los laboratorios y la preparación hospitalaria.Las autoridades sanitarias relacionan la expansión del brote con las brechas acumuladas en la vacunación infantil. Las interrupciones de los programas rutinarios durante los últimos años dejaron a numerosos niños sin las dosis necesarias para contar con una protección adecuada.Especialistas citados por Reuters señalan que durante 2024 y 2025 hubo interrupciones relacionadas con problemas de suministro, campañas canceladas e inestabilidad política, factores que contribuyeron a que aumentara el número de menores vulnerables.El problema adquiere mayor relevancia debido a la facilidad con la que se transmite el virus. El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas: una persona infectada puede transmitirlo simplemente al compartir un espacio con personas que no tienen inmunidad.La enfermedad puede provocar complicaciones graves, especialmente entre bebés y niños pequeños. Fiebre, tos y secreción nasal suelen aparecer primero, seguidos por el característico sarpullido; en algunos casos pueden presentarse complicaciones importantes.La principal herramienta para prevenir el sarampión continúa siendo la vacunación. Los CDC señalan que dos dosis de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola ofrecen la mejor protección disponible contra la enfermedad.La magnitud del brote muestra cómo las brechas en los programas de inmunización pueden permitir que una enfermedad prevenible vuelva a provocar miles de contagios y ejercer presión sobre los sistemas de salud. En Bangladesh, la nueva campaña representa un intento de recuperar rápidamente esa protección antes de que el virus continúe extendiéndose.TG