Desde el fraude masivo de la financiera AJP, ocurrido en 2022, distintos esquemas de estafa han seguido afectando a miles de personas en Jalisco. Aunque hoy existen numerosas denuncias ante las autoridades, los delincuentes continúan modificando sus métodos para captar víctimas y despojarlas de su patrimonio.Ya sea mediante financieras apócrifas, plataformas de inversiones ilegales o esquemas Ponzi, los responsables aprovechan la promesa de ganancias rápidas o facilidades extraordinarias para convencer a las personas de invertir su dinero. La constante es ofrecer oportunidades aparentemente únicas que difícilmente podrían encontrarse en el mercado formal.En los últimos meses surgieron falsas agencias y financieras automotrices que ofrecen vehículos con pocos requisitos, enganches bajos y mensualidades accesibles. En realidad, se trata de un fraude en el que las víctimas pierden miles de pesos sin recibir el automóvil prometido.Ese fue el caso de Rodrigo. El año pasado encontró en redes sociales una supuesta financiera en la colonia Niños Héroes que le ofreció un vehículo con un enganche de 20 mil pesos y mensualidades de cuatro mil. La oferta le pareció atractiva porque era mucho más barata que los créditos para autos seminuevos que había cotizado en agencias.Sin embargo, hubo una señal de alerta que pasó desapercibida. En vez de mostrarle vehículos propios, lo enviaron a una plataforma de venta de autos usados para que eligiera uno. Le aseguraron que tenían un convenio con esa empresa y que ellos se encargarían de todo el trámite.Tras seleccionar el vehículo, únicamente le solicitaron el pago del enganche, una identificación oficial, comprobante de domicilio y un estado de cuenta bancario. Le indicaron que sólo debía esperar la fecha de entrega.El primer mes transcurrió sin novedades, pero tuvo que cubrir la primera mensualidad. Al segundo mes le explicaron que el retraso era parte del proceso habitual y le pidieron continuar pagando. Un mes después responsabilizaron a la plataforma de vehículos por la demora, pero nuevamente le exigieron cumplir con otra mensualidad.Fue entonces cuando Rodrigo decidió cancelar la operación y solicitar el reembolso de su dinero. La empresa se negó y descubrió que había sido víctima de un fraude, con pérdidas superiores a los 30 mil pesos.Como este caso, la Fiscalía de Jalisco mantiene abiertas 352 carpetas de investigación. Las afectaciones superan los cinco millones de pesos.Ante el incremento de denuncias, emprendió investigaciones para identificar el modo de operar de estas organizaciones. Como resultado, ha ejecutado cateos en tres financieras: Financiera Finvia, ATM Motors Auto Financiamiento y Élite Inspire Motors and Logistics. Además, ocho personas han sido detenidas. El fiscal Salvador González de los Santos explicó que estas empresas atraen clientes con enganches bajos y mensualidades accesibles. Después cambian las condiciones del contrato, retrasan la entrega del vehículo y exigen más pagos, aunque nunca tuvieron los automóviles.En algunos casos, exhiben catálogos impresos o digitales con vehículos inexistentes para aparentar legalidad. También describen supuestos detalles de las unidades y ofrecen descuentos para generar confianza y convencer a las víctimas de hacer depósitos. Debido a la forma en que está tipificado en la legislación mexicana, el delito de fraude puede configurarse en prácticamente cualquier engaño que provoque una afectación al patrimonio de una persona. Esta amplitud legal explica por qué las modalidades de estafa son cada vez más diversas y representan un riesgo constante para la población. De acuerdo con el Artículo 386 del Código Penal, comete fraude quien engaña a una persona o se aprovecha del error en que esta se encuentra para obtener ilícitamente un beneficio económico, un bien o cualquier otro provecho, ya sea para sí mismo o para un tercero.Bajo esa definición, caben múltiples esquemas delictivos, desde financieras apócrifas y falsas inversiones hasta la venta de productos inexistentes, ofertas laborales fraudulentas o supuestas agencias de automóviles; en todos los casos, los delincuentes ofrecen un producto o servicio atractivo, generan confianza y, una vez que reciben el dinero o los bienes, desaparecen sin cumplir lo prometido.El académico de la Universidad de Guadalajara, Francisco Jiménez Reynoso, explicó que este tipo de delitos exige una respuesta más eficaz por parte de las autoridades, ya que los grupos dedicados al fraude modifican constantemente su forma de operar para evitar ser detectados. Consideró que corresponde a la Fiscalía del Estado y a la Policía Cibernética identificar los esquemas, rastrear a las organizaciones responsables y desarticularlas. “Mientras no haya detenidos ni castigos ejemplares, mientras no existan operativos permanentes para identificarlos y sancionarlos, seguirán estafando a gente de buena voluntad”, advirtió.Señaló que, además de la persecución penal, resulta indispensable fortalecer las campañas de prevención dirigidas a la ciudadanía para alertar sobre los nuevos mecanismos que desarrollan los delincuentes. Asimismo, subrayó la importancia de fomentar la cultura de la denuncia, ya que muchas personas afectadas deciden no acudir ante las autoridades por desconocimiento, desconfianza o vergüenza, lo que dificulta identificar patrones delictivos. Al respecto, el especialista afirmó: “La denuncia permite conocer cómo operan estas organizaciones y facilita que las autoridades integren investigaciones más sólidas para detener a quienes cometen estos delitos”.Por ello, recomendó que antes de realizar cualquier pago, las personas verifiquen cuidadosamente la identidad de la empresa y sus registros oficiales. En el caso de las financieras, aconsejó confirmar que cuenten con las autorizaciones correspondientes, buscar referencias de otros clientes, consultar opiniones en internet y desconfiar de ofertas que prometan beneficios extraordinarios. Sugirió corroborar que los bienes realmente existan y que puedan entregarse en los términos anunciados. Tomarse unos minutos para investigar antes de realizar un depósito puede evitar pérdidas importantes. Para el académico, la mejor herramienta contra el fraude continúa siendo la prevención mediante una ciudadanía informada que verifica la información y denuncia cualquier irregularidad. Las falsas agencias y financieras automotrices se han convertido en una de las modalidades de fraude con mayor crecimiento en México. A través de redes sociales, páginas de internet y oficinas aparentemente establecidas, estas empresas ofrecen vehículos con enganches bajos, mensualidades accesibles y créditos “sin Buró”, pero terminan despojando a los clientes de miles de pesos sin entregarles los automóviles prometidos.Jalisco es uno de los Estados donde este fenómeno ha cobrado relevancia. La Fiscalía estatal mantiene abiertas cientos de carpetas de investigación relacionadas con este tipo de esquemas y ha realizado cateos en diversas pseudofinancieras, entre ellas Finvia, ATM Motors Auto Financiamiento y Élite Inspire Motors and Logistics. Sin embargo, este tipo de delitos no es exclusivo de la entidad. En distintos Estados del país se han documentado casos similares que evidencian un patrón de operación.Uno de los más conocidos fue el de la automotriz Sierra, empresa que comenzó a recibir denuncias en 2023 por ofrecer financiamientos con requisitos mínimos y atractivos planes de pago. Diversos clientes aseguraron haber entregado anticipos y cubrir mensualidades sin recibir nunca el vehículo adquirido.Otro caso que generó numerosas denuncias fue el de la empresa Capital, señalada por ofrecer créditos “sin revisión de Buró” y entregas rápidas de automóviles. Las víctimas denunciaron retrasos constantes, cambios en las condiciones originales de contratación y, finalmente, la pérdida de los recursos entregados.Las investigaciones realizadas por distintas fiscalías muestran que los grupos dedicados a este tipo de fraude siguen un mismo patrón. Los supuestos asesores captan clientes mediante publicidad en redes sociales, donde ofrecen créditos con pocos requisitos, sin consultar el historial crediticio y con mensualidades considerablemente inferiores a las del mercado.Una vez que la persona muestra interés, le solicitan un enganche y documentación personal. En muchos casos, incluso, la envían a elegir un automóvil en otra agencia o en plataformas de venta de vehículos usados, asegurándole que existe un convenio comercial con estas.Posteriormente, comienzan los retrasos. Los responsables argumentan problemas administrativos, trámites pendientes o demoras con los proveedores, mientras continúan exigiendo el pago de mensualidades. Cuando la víctima solicita la devolución de su dinero, descubre que la empresa desapareció o simplemente se niega a realizar el reembolso. El fraude forma parte de los delitos con mayor incidencia en México, pero también registra una elevada cifra negra. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del Inegi, más del 90% de los delitos en México no se denuncian o no derivan en una carpeta de investigación. En el caso de los fraudes, especialistas consideran que la cifra negra es similar o incluso superior.¿Por qué las personas denuncian poco?¿Qué provoca la cifra negra?Recomendaciones para víctimasRecomendaciones para prevenir fraudes:Contacto con la Fiscalía de JaliscoTeléfonos: 33-3837-6000, 33-3662-2368 y 33-2106-0189 CT