Jueves, 07 de Mayo 2026

Faltan 150 peritos en Semefo para reducir rezago de más de siete años en la entrega de cuerpos

El déficit de personal se acentúa principalmente en las delegaciones regionales, como Lagos de Moreno, Puerto Vallarta y Ciudad Guzmán

Por: Marck Hernández

La falta de profesionales limita la capacidad de atención oportuna, retrasa dictámenes y prolonga el tiempo de resguardo de cuerpos sin identificar. EL INFORMADOR/ Archivo

La falta de profesionales limita la capacidad de atención oportuna, retrasa dictámenes y prolonga el tiempo de resguardo de cuerpos sin identificar. EL INFORMADOR/ Archivo

El Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) enfrenta un rezago de 60 cuerpos o restos de Personas Fallecidas Sin Identificar, con siete o más años de antigüedad resguardados en sus instalaciones en todo el Estado, de acuerdo con información obtenida vía Transparencia. Entre ellos se encuentran seis cuerpos que tienen entre 11 y 14 años sin ser identificados, lo que evidencia la persistencia de la crisis forense.

Ante este panorama, el director del IJCF, Axel Rivera, reconoció la necesidad urgente de contratar al menos 150 peritos adicionales para atender la sobrecarga de trabajo y reducir el rezago en la entrega de cuerpos en el Servicio Médico Forense (Semefo). Actualmente, el organismo cuenta con 513 especialistas. “Faltan alrededor de unos 150 o 160 para todo el Estado”.

Detalló que estas contrataciones podrían concretarse durante los cinco años restantes de la administración estatal. Si se lograra integrar el personal necesario, estimó que el rezago podría abatirse en un periodo cercano a dos años. “Si llegamos a tener personal suficiente, sobre todo para los temas más complejos que es la genética forense, en dos años abatiríamos ese rezago”.

El déficit de personal se acentúa principalmente en las delegaciones regionales, como Lagos de Moreno, Puerto Vallarta y Ciudad Guzmán, donde faltan especialistas en áreas clave como genética, medicina forense, criminalística, odontología y antropología. La falta de profesionales en estas sedes limita la capacidad de atención oportuna, retrasa dictámenes y prolonga el tiempo de resguardo de cuerpos sin identificar.

Expertos en materia forense advierten que el rezago no solo responde a la carencia de personal, sino también a la insuficiencia de infraestructura y recursos económicos destinados al Instituto y sus sedes regionales. 

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Jonathan Ávila, coordinador del Eje Temático de Desaparición del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, señaló la necesidad de revisar integralmente la situación forense en Jalisco. “Evidencia que sigue existiendo la necesidad de revisar el estado de la crisis forense. También evidencia la falta de capacidades de las autoridades periciales para  atender estos casos”.

Añadió que la identificación de cuerpos completos enfrenta dificultades debido a la falta de registros y datos esenciales, lo que incluso impide la inhumación en panteones municipales cuando no existen elementos suficientes para confirmar identidades.

En ese sentido, Hélix Iván Barajas Calderón, profesor del Departamento de Clínicas Médicas y Públicas del CUTlajomulco de la UdeG, coincidió en que la escasez de información básica limita la posibilidad de identificación. Además, destacó que las condiciones en que ingresan muchos cuerpos al Semefo complican aún más los procesos. “A veces no se cuenta ni con los datos. La carbonización es otra adversidad… es un talón de Aquiles porque son métodos de identificación más complejos”.

Ambos especialistas coinciden en que, sin personal suficiente y sin recursos adecuados, el rezago persistirá y seguirá prolongando el dolor de las familias que esperan respuestas.

La historia de Magdalena

El caso de Magdalena Pérez López evidencia las consecuencias de la falta de personal e infraestructura en el Servicio Médico Forense (Semefo). Ella desapareció el 28 de septiembre de 2014 en Tlajomulco de Zúñiga y, tras ser localizada sin vida en una fosa clandestina de Lomas del Mirador, sus restos ingresaron al Semefo tres meses después. Ahí permanecieron resguardados durante 11 años hasta su reciente identificación y entrega a su familia.

El caso no es aislado. 

Más de cinco mil cuerpos y fragmentos óseos de Personas Fallecidas Sin Identificar (PFSI) se encuentran almacenados en cámaras frigoríficas del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses desde el 19 de septiembre de 2018, según su registro público. De ellos, mil 300 corresponden a cuerpos completos, explicó el director del IJCF, Axel Rivera, durante su comparecencia en la glosa del Primer Informe de Gobierno.

A esta cifra se suman más de mil 800 cuerpos de PFSI sepultados en panteones municipales ante la imposibilidad de identificarlos o entregarlos a sus familiares.

El Instituto anunció que gestionará mayores recursos para el próximo año; sin embargo, el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2026 mantiene la asignación en 492 millones de pesos, la misma que en 2025, decisión que deberá votar el Congreso de Jalisco.

Hay más de cinco mil restos en el Semefo sin identificar

En las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) se encuentran más de cinco mil cuerpos y fragmentos óseos de Personas Fallecidas Sin Identificar (PFSI), almacenados en cámaras frigoríficas y refrigeradores del Servicio Médico Forense (SEMEFO) desde el 19 de septiembre de 2018, según su registro público.

De este total, aproximadamente mil 300 corresponden a cuerpos completos, informó Axel Rivera durante su comparecencia ante la Comisión Especial de Desapariciones del Congreso de Jalisco, en la glosa del primer informe de gobierno de Pablo Lemus. “Hay una gran cantidad de segmentos humanos, no todos son cuerpos.

La cantidad de cuerpos en resguardo del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses son alrededor de mil 300. Hemos hecho a la fecha alrededor de 130 identificaciones de larga data, sin contar los que tienen menos tiempo de evolución”, señaló.

El funcionario reconoció que, con personal suficiente, el rezago en la identificación de cuerpos podría resolverse en un plazo aproximado de dos años. Actualmente, el instituto enfrenta limitaciones operativas que prolongan el proceso. “Considero que, con la cantidad de personas que tenemos aquí, desgraciadamente serían muchos años para poder lograrlo. Si llegamos a tener personal suficiente, sobre todo para los temas más complejos que es la genética forense, si vamos a tener una cantidad suficiente de peritos, en dos años abatiríamos ese rezago”, explicó. Además, admitió que algunas delegaciones forenses, como las de Puerto Vallarta y Tepatitlán, están rebasadas en su capacidad operativa.

En una ficha informativa, el IJCF detalló las acciones que se aplican para impulsar la identificación de cuerpos. Entre ellas destacan la gestión de la información, la fusión de bases de datos que antes estaban divididas entre el IJCF y el Centro de Identificación Humana, y la reorganización interna, con el objetivo de incrementar la identificación y restitución de personas fallecidas.

El área de Genética del instituto se está fortaleciendo con más personal y peritos especializados en manejo de bases de datos. Asimismo, se implementan acciones específicas para cuerpos de larga data, es decir, aquellos con más de cinco años de resguardo y que ya se encuentran en proceso de esqueletización u osamentas. Para esto, se inicia el archivo básico de identificación, recopilando información de huellas dactilares para cruzarla con datos del INE. Entre 2018 y 2025, este proceso permitió identificar mil 159 cuerpos mediante intercambio de información con la institución.

También se realizan cruces con bases de datos criminales nacionales, fichas odontológicas y antecedentes médicos para determinar posibles delitos relacionados con las personas fallecidas y conjuntar casos de larga data. Además, el IJCF ya tiene un convenio con la Fiscalía General de la República (FGR) y espera que a partir del segundo trimestre de 2026 se puedan compartir perfiles genéticos con fiscalías de todo el país.

Una vez completados los archivos básicos, se toman muestras genéticas para cotejos con información aportada por las familias y facilitar la restitución. En caso de que no se entreguen a familiares, los restos se presentan ante la Comisión de Inhumación para ser depositados en gavetas de panteones municipales y enterrados.

Prevén aumentar espacios para inhumaciones en panteones forenses

La secretaria de Inteligencia y Búsqueda de Personas Desaparecidas, Edna Montoya, así como Axel Rivera, director del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), confirmaron que buscarán más espacios en panteones municipales para más inhumaciones de personas fallecidas sin identificar y que estuvieron resguardadas en el Servicio Médico Forense (Semefo). 

Se estima que haya mil 600 espacios entre panteones de Zapopan y Ocotlán mientras que los que permanecen en Guadalajara, se buscará reordenarlos con los que requieran más espacio, indicó Axel Rivera.

“Están buscando 800 espacios en Zapopan y otros 800 espacios en Ocotlán. Con el municipio de Guadalajara, que es donde más tenemos espacios, vamos a empezar a reducir los cuerpos que ya están dosificados y darles un lugar y sigan bajo resguardo”.  

Actualmente hay 1,848 cadáveres de PFSI que están resguardados en panteones municipales del Estado y que están ubicados en el Panteón Guadalajara, Panteón El Salto; Panteón Mezquitán y Panteón Paraíso Eterno. 

Entre los cuerpos que podrían ser inhumados, se encuentran los que tienen 5 años o más de resguardo en las instalaciones del Semefo, los cuales se consideran de larga data y en proceso de esqueletización. 

Dichos cuerpos y restos serán analizados nuevamente para su identificación. El proceso iniciaría con completar los archivos básicos de identificación humana, se procede a la toma de muestras genéticas para hacer los cotejos, ya sea con información aportada por las familias para tratar de restituirlos. 

En caso de que no se entregue a familiares, se presentaría ante la Comisión de Inhumación para destinarlos a una gaveta de algún panteón municipal y enterrarlos. 

Dicho proceso es considerado como “una forma digna que existe” para poder darles un destino a los cuerpos fuera del Semefo. 

En caso de que sigan sin ser reclamados, los cuerpos que cumplan más de 6 años inhumados en el caso de adultos, serían exhumados o extraídos de las tumbas para llevarlos a otros espacios tipo osarios para que sigan resguardados.

Para saber más:

  • Las huellas dactilares son patrones únicos de crestas y surcos que se forman en las yemas de los dedos.
  • La lofoscopia es la ciencia encargada de estudiar los dibujos de las huellas dactilares.
  • En caso de personas fallecidas en proceso de momificación o acartonadas, se utiliza la técnica de moldeo para la obtención de las huellas dactilares.
  • En la técnica de moldeo se utiliza acutrans (material utilizado para tomar impresiones de huellas dactilares), polvo y cinta adhesiva.

Voz de experto

En el año 2022, el Gobierno de Jalisco llevó a cabo un proceso de exhumación masiva en el panteón de Coyula, ubicado en el municipio de Tonalá. En total, fueron extraídos 262 cuerpos de PFSI que estaban inhumados en el sitio. Algunos de los cuerpos ya fueron identificados y entregados a familiares.

En cambio, los cuerpos de PFSI se acumulan en los panteones municipales y complican la entrega a familiares. Jonathan Ávila, integrante del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), señaló que el proceso de entrega o exhumación de restos de PFSI en panteones municipales se “vuelve más complejo” debido a que se requieren órdenes de exhumación y posteriores análisis de los restos.

“Lo que se tiene que hacer es una solicitud directa al Ministerio Público y el MP tendría que hacer una solicitud a un juez de control para que autorice una exhumación de un cuerpo con fines de volver a registrar, hacer el análisis de identificación y en ese caso, corroborar si es la persona o no”.

“Cuando tenemos toda la información y no se requiere hacer la exhumación de nuevo, las familias pueden decidir si lo exhuman de esa fosa individualizada o si se queda dentro de esa gaveta como ha ocurrido con algunos cuerpos de los tráileres. Las familias, ante la falta de recursos para exhumarlo y llevarlo a otro lado, han decidido dejarlo ahí”. 

El especialista indica que los cuerpos pueden permanecer en la gaveta en caso de ser identificados, pero critica que faltan apoyos para dichos procesos.

Violencia deriva en saturación de ciencias forenses

Denisse Ayala, académica de la Universidad de Guadalajara, explica que la situación de violencia que se ha registrado en los últimos años en Jalisco ha provocado que aumenten los cuerpos resguardados en ciencias forenses o panteones municipales. 

Prueba de ello es que hay más de 5 mil restos humanos de personas fallecidas sin identificar en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, así como 1,848 cadáveres de PFSI en panteones municipales. 

“Ha sido un fenómeno que ha evolucionado con el fenómeno de la violencia exacerbada en este estado debido al crimen de alto impacto y que ha generado en términos de crisis forense. Hay que ver la crisis forense como un efecto directo de la crisis de desaparición de personas y también como un efecto directo de la violencia homicida que se vive en el estado”, dijo. 

Por lo tanto, consideró que se debe llevar a cabo un diagnóstico para identificar los cuerpos de forma masiva.

“El enfoque masivo de identificación podría significar una herramienta muy útil para resarcir la identidad y las familias que les faltan”. 

Parte de las acciones, afirmó Denisse Ayala, es que se debería de trabajar con base en un diagnóstico, una base de datos “que sea confiable” y que se contraste para que haya mejores conclusiones.

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CT

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