Guadalajara es uno de los puntos gastronómicos más importantes de México, y su cocina ha trascendido las fronteras. Una prueba de ello es el reconocimiento de Taste Atlas, la guía internacional especializada en comida, que destaca una lista de 12 platillos imperdibles que forman parte de la identidad culinaria de la capital de Jalisco, y que todos los visitantes deben probar cuando visitan la ciudad.La lista no se limita a platillos locales, también incluye preparaciones originarias de otras regiones de México, pero que se elaboran y venden en la ciudad, y que sobresalen por su buen sabor y toque único. Se trata de un platillo elaborado con carne de res cortada de manera muy fina, como explica el Diccionario Larousse de Cocina, macerados en una mezcla de jugo de limón, salsa de soya y consomé de pollo. Luego se fríen, con la misma grasa que produce la carne, con tocino y cebolla. Se sirven con frijoles, y se acompaña con cebolla, cilantro y frijoles. Esta es la torta originaria de la ciudad. Un lonche se prepara con birotes chicos rellenos de gran variedad de ingredientes (como pierna de cerdo o lomo, jamón, etcétera), y pueden ser bañados con una salsa también de diferentes estilos. El Diccionario Larousse de Cocina indica que para prepararlos se lleva el pan a la mesa en platos hondos y cada comensal unta sus panes con una mezcla de crema y mostaza y catsup; resalta que el pan de costra dura solo se encuentra en Jalisco y es básico para prepararlos, por lo que son únicos en su tipo. Otro platillo representativo de Guadalajara, estas tortas consisten en un birote relleno de carnitas, lomo o pierna de cerdo, sumergido en una salsa de jitomate y chile, explica el Diccionario Larousse de Cocina. Se pueden bañar con dos salsas, una de chile de árbol seco muy picante y otra menos picante, de jitomate; ambas se comen indistintamente o combinadas. Por lo general, una parte de la torta se baña con la salsa y se sirve en un plato hondo, aunque también se disfrutan cuando se comen en bolsa. Es una de las comidas callejeras más populares de la ciudad. Es una preparación de carne de borrego, chivo o res, conejo, ternera o cerdo, que se condimenta con chiles y especias. En ocasiones se le añade jugo de limón y alguna salsa picante, además, hay quienes gustan de decorarla con cebolla y cilantro. Un platillo de origen prehispánico cuyo nombre proviene del náhuatl pozolli, derivado a su vez de tlapozonalli, que significa hervido o espumoso, explica el Diccionario Larousse de Cocina. Consiste en un caldo de gran tamaño preparado con carne de cerdo y maíz cacahuacentle cocido y reventado, que se sirve tradicionalmente en un plato pozolero. En la mesa de Guadalajara se acompaña y condimenta al gusto con jugo de limón, sal, salsa picante o chile piquín molido, además de ingredientes frescos como lechuga, rábanos rebanados, cebolla picada y tostadas. Es el mismo que el platillo anterior, aunque no lleva una salsa roja que se agrega durante la cocción. Taste Atlas explica que una quesadilla sencilla no es otra cosa que una tortilla de harina o maíz rellena de queso que se derrite bien; comúnmente se dobla por la mitad y se consume; indica que también puede llevar otros ingredientes, como carnes, frijoles o papas, pero el queso siempre es obligatorio en Guadalajara. Se trata de una ensalada de frutas como papaya, fresa, plátano que se adereza con una salsa dulce de leche evaporada, granola o grajea y pasas, además de coco, nueces o chocolates. Aunque no es tan popular, la variante de queso ya derretido o su costra se sirve como aperitivo. Este platillo se suele preparar en restaurantes, donde se flambea y se sirve caliente en pequeñas cazuelas, o sobre otros alimentos. Aunque no es un platillo típico de Guadalajara, Taste Atlas incluye el caldo tlalpeño en su lista por su relativa cercanía con la Ciudad de México. Se trata de una sopa elaborada con carne de pollo, cebolla, ajo, chiles chipotles, garbanzos y verduras como zanahorias, ejotes y calabacitas; tradicionalmente se sirve acompañado de aguacate, limas, cebolla y queso, permitiendo que cada comensal lo condimente y decore según sus preferencias. De acuerdo con el portal, su origen se remonta a principios del siglo XX en la alcaldía Tlalpan, donde surgió en un contexto de vendedores ambulantes instalados cerca de las estaciones de tranvía. En Jalisco, los tacos forman parte importante de la identidad local. En esta región destacan las versiones de carnitas, preparadas con trozos de cerdo fritos y servidas principalmente por la mañana (junto con las tortas ahogadas) o al atardecer (con opciones de bistec, cabeza, al pastor, chorizo, etcétera). Este es un plato de comida callejera mexicana que se volvió muy popular en los últimos años, y que resulta de una fusión entre la birria y las quesadillas. Según Taste Atlas, las tortillas se cocinan en el fuego, ya sea en comal en la estufa o en parrilla, hasta que el queso se derrite y la parte exterior queda crujiente. La quesabirria suele ir acompañada de un poco de consomé para mojar, lo que le da un toque extra de sabor.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF