Desde hace cuatro generaciones que la familia de Francisco danza acompañando a la Virgen de Zapopan en su camino de vuelta a la basílica. Su bisabuelo fundó el Grupo San Miguel Arcángel de Tequila Jalisco, y desde entonces abuelos, hijos, hijas, nietos, nietas, sobrinas, sobrinos, primos, y en general, toda la familia, ha sido parte de esta tradición, que se suma además a presentaciones locales.Hoy danzó junto con el Grupo Ritual Azteca de los Hermanos Plascencia de Guadalajara, con quienes ensayó por tres meses viajando desde Tequila hasta la Zona Metropolitana de Guadalajara para practicar cada una de las coreografías de la danza que llevan a cabo con fervor y fe a La Generala."Para mi venir a danzar con la Virgen de Zapopan es una alegría, una felicidad, y representa la alegría, el amor y la devoción por la Virgen de Zapopan, por eso vengo a danzar con ella, por la fe y el amor que le tengo", dijo el danzante vestido en su ajuar azteca, en vibrantes colores naranja, amarillo y negro, con su penacho coronado con la cabeza de un ave y grandes plumas, y su tradicional calzado con cascabeles a los tobillos.A través del sonido de los tambores, flautas, cascabeles y el uso de plumas o vestiduras tradicionales, las y los danzantes quienes acompañan a la Virgen durante la Romería mantienen vivo un fuerte sincretismo cultural e indígena que identifica a las comunidades de Jalisco y de todo México, y representan el resultado de la unión entre los rituales prehispánicos y los procesos de evangelización católicos aplicados por los misioneros españoles.Además, para Francisco, el acudir a danzar a la Romería de Zapopan es también agradecerle el milagro de que años a tras lo hubiera curado de la leucemia. Desde que se enteró que tenía principios de este padecimiento se encomendó a ella, y gracias a su intervención y a que cumplió con los tratamientos a los que se acogió, hoy no presenta indicios de la leucemia, afirmó."Por eso yo me siento feliz de poder ser parte de esta festividad, una de las festividades más hermosas de todo Jalisco y de todo México. Por eso también quiero invitar a las personas a que tengan más fe, a que sigan creyendo en nuestra madre santísima", finalizó Francisco, uno de los más de 40 mil 600 danzantes quienes se sumaron a la edición 292 de La Romería de Zapopan, patrimonio cultural inmaterial de la humanidad declarado por la UNESCO desde 2018.SV