Martes, 28 de Julio 2026
México | Diego Petersen

Petersen analiza el debate sobre los celulares en las escuelas frente al temor generacional

El análisis de Diego Petersen cuestiona si prohibir las pantallas responde al aprendizaje o al miedo de los adultos ante la brecha digital, planteando la necesidad de educar en tecnología en lugar de restringir

Por: Óscar Ernesto Álvarez Gutiérrez

"El papel del Estado no debería ser el restringir, sino asegurar que todos los mexicanos tengan acceso a los aparatos inteligentes para evitar las llamadas brechas digitales", señala Petersen. ESPECIAL / CANVA / EL INFORMADOR / ARCHIVO

El debate público en torno a la prohibición del uso de teléfonos celulares en las aulas y las restricciones de acceso a redes sociales para menores de edad ha reabierto una discusión histórica sobre el impacto pedagógico y social de la tecnología. A través de un análisis comparativo entre la adopción de la televisión en las décadas de los 50 y 60 y el ecosistema digital contemporáneo, se señala que el estigma hacia las nuevas herramientas suele responder a resistencias culturales repetitivas.

El periodista Diego Petersen aborda la evolución del concepto mismo del dispositivo, enfatizando que la percepción del teléfono inteligente varía drásticamente según la brecha de edad. Mientras que para la población mayor de cincuenta años es un simple sustituto portátil del teléfono tradicional, para los adultos de entre 30 y 50 representa una plataforma de articulación social.

En contraste, para la infancia y juventud actual, el dispositivo opera de forma completamente distinta. Tal como apunta Petersen en su columna:

Revisa: ¿Qué le espera Guadalajara hoy tras los destrozos de la tormenta de ayer?

"Para los más jóvenes, ese aparato nada tendrá que ver con telefonía celular, será el agente de inteligencia artificial a través del cual accederán al conocimiento y resolverán su vida cotidiana".

El peligro de legislar desde el prejuicio de los adultos

Frente a las iniciativas gubernamentales que buscan limitar el acceso a la tecnología en entornos educativos, el texto advierte sobre las deficiencias conceptuales en el proceso regulatorio. El principal riesgo identificado radica en que los marcos legales terminen imponiendo las fobias y la incomodidad de las generaciones anteriores sobre los hábitos de formación de las infancias.

Recuperando el marco teórico propuesto por Umberto Eco en 1964 dentro de su obra Apocalípticos e Integrados, se subraya que el desafío central nunca ha sido la existencia de los nuevos medios de comunicación masiva en sí, sino la manera en que la sociedad los integra en el ámbito pedagógico y cultural.

Lee: "Genevieve" mantiene la destructiva categoría 4; ¿qué estados están en peligro hoy?

Para Petersen, la discusión normativa corre el riesgo de desviarse de los objetivos pedagógicos centrales:

"El debate sobre la regulación del uso de 'celulares' en las escuelas y la restricción de redes sociales para menores de edad tiene un riesgo mayúsculo: que la legislación no haga sino trasladar los miedos de los mayores a la vida de las nuevas generaciones".

Prohibiciones internacionales: El caso de Australia y las trampas legales

Al evaluar las experiencias internacionales donde se ha implementado la restricción absoluta del uso de dispositivos en entornos escolares, como los recientes casos de Australia y Francia, los resultados empíricos cuestionan la eficacia real de tales medidas normativas.

Lejos de mitigar la dependencia tecnológica o fomentar el aprendizaje presencial, los primeros datos recabados en territorio australiano sugieren que las prohibiciones drásticas no han logrado disminuir de forma sustancial el tiempo de pantalla y, por el contrario, han incentivado el desarrollo de habilidades para eludir los controles.

Consulta: Colonias arboladas de Guadalajara que debes evitar en plena tormenta

Al respecto, Petersen enfatiza el magro balance de dichas políticas públicas prohibicionistas:

"No solo bajó muy poco el tiempo de exposición a la pantalla, sino que han creado una generación de jóvenes entre 14 y 15 años expertos en burlar la ley".

Inclusión digital y educación: El verdadero papel del Estado

Ante la inminente transformación en la forma de pensar, relacionarse e interactuar impulsada por la inteligencia artificial y los entornos móviles, el análisis propone redefinir el rol de las instituciones públicas educativas. En lugar de adoptar posturas restrictivas orientadas a la tranquilidad de las generaciones adultas, la función prioritaria del Estado debe inclinarse hacia la equidad y la alfabetización digital.

El argumento central concluye que la intervención gubernamental debe dirigirse a garantizar la infraestructura y el acceso equitativo a la tecnología para reducir las desigualdades sociales, enseñando a las nuevas generaciones a navegar el ecosistema digital de manera crítica.

Ve: Petersen cuestiona el combate al huachicol tras hallazgo de refinería clandestina en Tamaulipas

En palabras de Petersen, el dilema de fondo sobre la política educativa actual exige una postura transformadora:

"Quizá el papel del Estado no debería ser el restringir, sino asegurar que todos los mexicanos tengan acceso a los aparatos inteligentes para evitar las llamadas brechas digitales, y educar desde y para el uso de las nuevas tecnologías, y no desde el miedo y para la tranquilidad de conciencia de quienes no entendemos qué es ‘un celular’".

Con información de Diego Petersen

*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***

OA

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones