Desde el cierre de 2025, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha reforzado su plataforma tecnológica con la finalidad de elevar los estándares de seguridad en la atención a millones de derechohabientes, particularmente a pensionados y jubilados. Como parte de esta estrategia, incorporó el registro de datos biométricos —entre ellos huella dactilar y reconocimiento facial— mediante la aplicación IMSS Digital, una actualización que ha provocado inquietud entre quienes dependen de su depósito mensual.En las últimas semanas, personas pensionadas han recibido avisos y han visto información en distintos espacios informativos que advierten sobre la necesidad de completar el registro “antes de una fecha límite” para no afectar el cobro de su pensión. Sin embargo, el propio Instituto ha emitido precisiones oficiales sobre el alcance real de esta medida, sus implicaciones y los supuestos plazos. A continuación se detalla lo confirmado por la autoridad y lo que ha sido descartado formalmente.El IMSS puso en marcha la captura de datos biométricos dentro de IMSS Digital con el objetivo de robustecer los mecanismos de identificación de beneficiarios y reducir riesgos de fraude o suplantación en el pago de pensiones y otros trámites. El procedimiento consiste en asociar la huella y el reconocimiento facial al expediente electrónico de cada pensionado, tanto del régimen establecido en la Ley del Seguro Social (Ley 73) como en el de la Ley del Seguro Social (Ley 97).Una de las principales dudas es si existe un plazo fatal para cumplir con este requisito. Aunque diversas publicaciones lo han presentado como una condición obligatoria con fecha definida para no perder el pago, el Instituto ha negado que haya un límite coercitivo fijado en el calendario. En un comunicado difundido en diciembre de 2025, la dependencia subrayó que es incorrecto afirmar que la pensión esté supeditada a la captura de biométricos y enfatizó que la digitalización no vulnera derechos adquiridos.No obstante, algunos análisis en medios económicos advierten que, en términos operativos, contar con la identidad validada en el sistema podría evitar contratiempos en la dispersión mensual, sobre todo en periodos de alta demanda. Es decir, aunque no haya una sanción automática, dejar pendiente el trámite podría derivar en revisiones adicionales si el sistema detecta inconsistencias antes de procesar el depósito.La gestión se efectúa exclusivamente a través de la aplicación oficial IMSS Digital, disponible para dispositivos con sistemas Android y iOS. Para completarla es necesario:El trámite no tiene costo y puede realizarse desde el domicilio. En caso de no disponer de un equipo compatible, el pensionado puede acudir a las áreas de Afiliación y Vigencia en subdelegaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social para recibir orientación.IMSS ha reiterado que no existe una fecha límite oficial publicada ni un acuerdo que establezca la suspensión automática del pago por no registrar los datos biométricos. Esta precisión busca frenar versiones difundidas en redes sociales que alertan sobre cancelaciones inminentes.Sin embargo, especialistas en seguridad digital y asesores financieros señalan que postergar el registro podría traducirse en validaciones adicionales dentro de la plataforma, eventuales demoras en la actualización de información o restricciones temporales en servicios digitales como la consulta de la Cédula Digital de Salud. YC